
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR mayo de 2002 Vol. 26 No. 05
Estados Unidos
Empacadores de carne en Omaha luchan por sindicato
Por Lizbeth Robino
OMAHA, Nebraska--"¡Compañeros: ha llegado el momento de ser escuchados! Hagámonos presentes, hoy, a las 4:30 p.m., en frente de la planta donde se llevará a cabo una conferencia de prensa en la cual se hará público nuestros esfuerzos para organizarnos", declaraba La Neta. La actividad de la tarde anunciaría la presentación de una petición para celebrar una votación por el reconocimiento sindical.
Ese día los obreros distribuyeron cientos de ejemplares de esta edición especial de La Neta dentro del matadero de ConAgra Northern States Beef en esta ciudad. La Neta, que en habla popular significa "la verdad", es un boletín informativo circulado en la planta que fue iniciado por obreros de producción como herramienta para responder a los crecientes ataques patronales durante la campaña de sindicalización.
Casi 100 partidarios se sumaron a los obreros de la carne en el mitin pro-sindical del 27 de marzo a la entrada de esta planta grande. Entre éstos había miembros del sindicato de la industria alimenticia UFCW y de varios otros sindicatos. Algunos viajaron muchas horas para asistir.
Unos 500 empacadores de carne trabajan en esta fábrica no sindicalizada, sacrificando 1 150 reses de ganado en una jornada de ocho horas. Los obreros se ven sometidos a la aceleración de la línea de producción, a condiciones peligrosas de trabajo y a bajos salarios.
"Hace dos años matabamos mil reses en 10 horas. Ahora es mucho más rápido, y nos gritan", dijo Juan Valadez, de 46 años. El ha trabajado en la planta por 20 años y es uno de los dirigentes del Comité de Trabajadores. Los jefes disminuyeron el ritmo de producción en la matanza a un paso de tortuga, reteniendo a los obreros más tarde de su hora normal de salida para que no pudieran asistir al mitin. "En 20 años nunca había visto la línea ir tan despacio", dijo Valadez.
Mitin dentro la planta
Los dirigentes del comité de los trabajadores organizaron una respuesta a la maniobra patronal. Después del almuerzo, los obreros expresaron ruidosamente su descontento cuando se empezó a desacelerar la línea. Toda la tarde se chocaron cuchillos, exclamaron voces y se escuchó un coro de "sí se puede". Durante el segundo descanso, dos obreros salieron disparados al mitin para dar un informe actualizado sobre el "mitin" dentro de la planta y cómo los obreros estaban dejando claro que ellos querían estar afuera en la conferencia de prensa.
Durante los últimos dos meses, los miembros del comité de trabajadores de ConAgra consiguieron las firmas de cientos de trabajadores para unirse al sindicato, hablándoles sobre la importancia de tener una organización que aborde con la compañía problemas tales como los salarios y las condiciones de trabajo. La gran mayoría de los obreros firmaron tarjetas de representación.
En noviembre del 2000 se perdió la votación por la representación. La compañía había prometido que las condiciones iban a mejorar. Uno de los vicepresidentes de la transnacional hasta les rogó que "nos den una última oportunidad".
"Yo no apoyé al sindicato el año pasado, pero este año no me voy a dejar engañar", dijo un dijo un obrero de la matanza.
La patronal ha colocado grandes afiches bilingües a la salida de las cafeterías, agradeciendo a los obreros por su supuesta confianza en la compañía y motivándolos a que voten "no" en la elección. Prometen organizar reuniones en la planta para presentar los "hechos" sobre el sindicato. Unas semanas atrás, junto con sus cheques los obreros recibieron una carta antisindical que declaraba, "Usted tiene derecho a decirle al sindicato: ¡No! ¡Simplemente déjenme en paz!"
En una elección celebrada en el 2000, los trabajadores de mantenimiento votaron a favor de ser representados por el sindicato por un margen de 20 contra 13.
Defensa de los trabajadores
Tiberio Chávez, un obrero de mantenimiento en la matanza que tenía 11 años de antigüedad y era el delegado sindical de los mecánicos, fue despedido después de un grave accidente donde se cayó al piso desde una altura de 30 pies. La compañía usó un pretexto no relacionado al accidente para despedirlo a él y a otro mecánico sindicalizado, Angel Sánchez.
Los trabajadores de la matanza respondieron recolectando 140 firmas en una petición en sólo medio día. Después entregaron la petición a la patronal y continuaron luchando por su restitución. El caso de Chávez se encuentra actualmente en proceso de arbitraje.
"Los trabajadores han aprendido que las promesas de la compañía no se cumplieron", dijo Chávez a Perspectiva Mundial. "Las cosas no están mejorando, están empeorando. Sin embargo, este año tenemos un comité que está dedicado realmente a organizar a los trabajadores y a mantener la campaña. Esta es una de las cosas más importantes que nos puede asegurar la victoria."
Jorge Gómez, de 35 años, un trabajador de mantenimiento de la matanza con cuatro años en la planta, también habló en el mitin. "Los trabajadores de mantenimiento queremos que la planta completa esté organizada, para que podamos defendernos juntos. Sólo pedimos dignidad. No debe haber discriminación por idioma u origen nacional".
A través de la campaña de sindicalización, los obreros están cobrando experiencia para poder hacerle frente a la compañía. Una tarde, los obreros de la matanza aprovecharon un receso para la limpieza y recogieron más de 40 firmas en el departamento de fabricación. Los obreros de la matanza se juntaron en el estacionamiento para saludar a los obreros de fabricación mientras éstos salían de la planta, y les instaron a que firmaran la tarjeta. n
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