
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR enero de 2002 Vol. 26 No. 01
Venezuela
Venezuela: patrones realizan paro contra el gobierno de Chávez
Por Jack Willey
La principal asociación de empresarios en Venezuela, Fedecámaras, realizó un paro patronal el 10 de diciembre para oponerse a 49 nuevas leyes promulgadas por el presidente Hugo Chávez. Las medidas que han provocado las denuncias más virulentas de los capitalistas son las leyes de reforma agraria y de hidrocarburos. Los patrones cerraron el 85 por ciento del comercio y la industria de la nación, un indicio de la creciente polarización política. La compañía estatal Petróleos de Venezuela no fue afectada por el paro patronal.
La ley de tierras autoriza que el gobierno expropie tierras ociosas de los grandes hacendados y les dé el usufructo a campesinos sin tierra. El día del paro, Chávez habló a 7 mil campesinos y otros partidarios el centro de Caracas que aplicaría rápidamente la ley y comenzaría la entrega de tierras.
La ley de hidrocarburos aumenta las regalías que deben pagar las empresas privadas que quieran explotar las vastas reservas petroleras. Ha provocado mucha oposición de los dueños de empresas petroleras privadas. Venezuela, la cuarta economía de Latinoamérica, es también el cuarto exportador de petróleo en el mundo.
La cúpula de la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CTV), la central obrera tradicional, que está vinculada a los partidos de oposición, apoyó la huelga patronal, tildando al gobierno de Chávez "autoritario".
Pero en muchos barrios obreros, los vendedores ambulantes y pequeños comerciantes no acataron el paro empresarial. "Muchos dijeron que no pueden apoyar a Fedecámaras", informó el New York Times. "Fedecámaras nunca apoyó a los trabajadores", dijo Manuel Huerta al diario neoyorquino. "Ellos apoyan a la élite empresarial".
En el último año han ido aumentando las protestas callejeras a favor y en contra del gobierno. El día del paro, los partidarios de Chávez marcharon a la sede de Fedecámaras para condenar la protesta patronal. Tres días antes, 2 mil personas trataron de llegar al palacio de gobierno para manifestarse contra el gobierno pero los hizo retroceder una gran multitud chavista.
Aguda crisis social
Hugo Chávez llegó al poder hace tres años en medio de una aguda crisis social. La mitad de la fuerza de trabajo hábil estaba desempleada o subempleada. El 70 por ciento se encontraba por debajo de la línea de pobreza oficial, y los regímenes anteriores habían impuesto medidas de austeridad para cumplir con las demandas de los acreedores capitalistas para pagar los intereses de la deuda externa, que asciende a 32 mil millones de dólares.
En momentos en que todos los partidos tradicionales estaban completamente desprestigiados, Chávez se presentó como un dirigente fuerte e incorrupto, que no sale del establishment, y que tomaría acciones decisivas --unilateralmente de ser necesario-- para resolver estos problemas. Asumió una postura nacionalista, evocando el personaje de Simón Bolívar y presentándose como defensor del patrimonio nacional. Prometió mejorar la vida de los trabajadores y campesinos, defendiendo al mismo tiempo a la nación venezolana, tanto capitalistas como trabajadores. En este contexto, llegó al poder con un amplio apoyo entre los trabajadores y campesinos.
Los voceros burgueses han acusado al gobierno de Chávez de tratar de "cubanizar" al país. A principios del 2001, Chávez decretó varias medidas sobre el sistema educativo para reforzar los poderes del estado para despedir a maestros y rectores, exigir que las escuelas enseñen un curso de "ideología bolivariana" y prohibir que las escuelas públicas cobren cuotas que excluían a miles de jóvenes del sistema escolar.
Ante estas medidas, así como un programa de intercambio de maestros entre Cuba y Venezuela, el presidente de la Cámara Venezolana de Educación Privada Octavio de Lama, entre otros, acusó al gobierno de "aprobar el sistema de educación y la política de Cuba". La prensa burguesa en Estados Unidos ha hecho comentarios semejantes.
Estas fuerzas también han criticado severamente al presidente venezolano por establecer relaciones más estrechas con varios gobiernos calificados por Washington como "terroristas", tanto Cuba como Irán, Iraq y Libia.
El gobierno de Chávez ha reforzado gradualmente lazos diplomáticos y económicos con Cuba convirtiéndose Venezuela en uno de los más grandes socios de intercambio comercial. El comercio recíproco se redobló desde 1999. Bajo un acuerdo bilateral firmado por los dos gobiernos, Venezuela suministra a Cuba hasta 5 mil barriles de petróleo diarios bajo términos favorables.
Poco antes del paro patronal, el presidente de Fedecámaras, Pedro Carmona, indicó el deseo de importantes sectores capitalistas de acabar con el gobierno de Chávez. "No podemos aceptar el intervencionismo y la discreción, o las actitudes de planificación central y control total", dijo en un discurso el 28 de noviembre. "No podemos permanecer callados ante la violación de la constitución y el derecho o el irrespeto de la propiedad privada", declaró el vocero capitalista.n
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