
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR enero de 2002 Vol. 26 No. 01
América Latina y el Caribe
Se reúne Foro de São Paulo en Cuba
Líder cubano: campaņa yanqui 'antiterrorista' es pretexto para militarización de región
Por Martín Koppel
y Mary-Alice Waters
LA HABANA-- "Los actos terroristas ocurridos el 11 de septiembre en los Estados Unidos demuestran, de una manera trágica, lamentable, insensata e injustificable", dijo José Ramón Balaguer, "que un puñado de grandes potencias no puede acaparar toda la riqueza, el desarrollo, la tecnología, la cultura, la educación y la salud política, económica y social que este proceso provoca a escala global".
Balaguer, miembro del Buró Político del Partido Comunista de Cuba y jefe de su Departamento de Relaciones Internacionales, se dirigía a la sesión de apertura del décimo encuentro del Foro de São Paulo, celebrado aquí del 4 al 7 de diciembre. El foro está integrado por partidos políticos de toda América Latina y el Caribe que se definen como antiimperialistas y en contra del neoliberalismo.
Una década atrás, subrayó Balaguer, la Unión Soviética estaba desintegrándose; Washington hacía poco había invadido a Panamá y realizado un ataque devastador contra Iraq. Los gobernantes proclamaban un "Nuevo Orden Mundial" y prometieron que, tarde o temprano, un "efecto de derrame" beneficiaría a las naciones oprimidas del mundo.
Hoy, señaló, es evidente que la concentración de riqueza y la superioridad tecnológica "no ayudó al imperialismo a encontrar la panacea para conjurar la agudización de sus contradicciones antagónicas". Estas han llevado al imperialismo a una nueva crisis.
Marxismo es una guía para la acción
El dirigente cubano destacó las terribles consecuencias en América Latina y el Caribe: crecientes niveles de desempleo, ataques a las pensiones de los trabajadores y otras conquistas sociales, ofensivas contra los derechos sindicales, y los efectos ruinosos de hacer del dólar estadounidense la moneda oficial en varios países latinoamericanos.
Estos sucesos demuestran que "las ideas de Carlos Marx, Federico Engels y Vladimir Illich Lenin, que ratifican su vigencia y demuestran que el marxismo no es un dogma sino un instrumento de análisis y una guía para la acción revolucionaria".
Al encuentro del Foro de São Paulo asistieron más de 500 delegados e invitados de 84 países, en representación de 74 organizaciones miembros de la región y 124 grupos invitados. Estos encuentros casi anuales, que se han realizado en diferentes países latinoamericanos, se originaron en 1990 en una reunión en São Paulo.
Este año fue notable la importante participación del Caribe, así como el gran número de invitados de países más allá de las Américas.
El Foro de São Paulo abarca una amplia gama de corrientes políticas y funciona a partir del consenso. Por lo tanto, son limitadas las propuestas de acción surgidas de sus reuniones. No obstante, el Foro ha resultado valioso como tribuna para debates a nivel latinoamericano entre las fuerzas antiimperialistas. Su Grupo de Trabajo incluye, entre otros, el Partido de los Trabajadores (PT) de Brasil, el Frente Sandinista de Liberación Nacional de Nicaragua, el Partido de la Revolución Democrática de México, el Partido Comunista Colombiano, La Organización del Pueblo en Lucha de Haití, el Frente Amplio de Uruguay y el Partido Comunista de Cuba.
Las delegaciones más numerosas eran las de Puerto Rico, México, Colombia y República Dominicana, con dos o tres decenas de delegados cada una. Unas 20 personas eran del Caribe de habla inglesa y francesa.
Asistieron como invitados un número importante de representantes de organizaciones más allá de América Latina y del Caribe. Entre ellos había unos 75 de Europa occidental, siendo la delegación más grande la del estado español, y otros 20 de Norteamérica, Japón y Australia. Los nueve invitados de Estados Unidos eran representantes del Partido Socialista de los Trabajadores, Partido Comunista, Partido Mundo Obrero y Partido de la Libertad Socialista. De Canadá estaban representados la Liga Comunista, el Partido Comunista y el Partido Comunista Marxista-Leninista.
A diferencia de reuniones anteriores del Foro, ésta les dio voz a los invitados. Muchos de ellos hablaron durante los dos días y medio de sesiones plenarias, desde un diputado parlamentario de la Unión Europea hasta un representante del gobierno de Laos.
El encuentro también incluyó sesiones de las subsecretarías regionales --del Cono Sur; de la región andina; y de México, Centroamérica y el Caribe-- que presentaron propuestas a la plenaria. Asimismo, se realizó una reunión de la Comisión Juvenil, a la que asistieron jóvenes de 25 organizaciones y 15 países. Era la tercera vez que se reunía una Comisión Juvenil en una conferencia del Foro de São Paulo, y la más concurrida. El último día, los delegados debatieron y aprobaron una Declaración Final y varias mociones.
Militarización de la región
Balaguer, quien dio el principal discurso en la apertura, recalcó que "en el transcurso de su historia, el imperialismo norteamericano ha aprovechado todos los acontecimientos posibles para extender y profundizar la dominación y subordinación de América Latina y el Caribe". Siempre ha mantenido una política de "garrote" hacia los países de la región. Y a partir del 11 de septiembre, apuntó, el garrote "es la Doctrina Bush: 'o están con nosotros, o están con los terroristas'. Ello significa que todo aquel que no apoye la injustificada agresión de la cual es víctima el pueblo de Afganistán --y de la que quizás sean también víctimas otros pueblos del mundo-- será considerado terrorista y tratado como tal, de la manera que el Tío Sam entienda pertinente.
"Es un burdo intento de recrudecer una vieja táctica imperialista, consistente en criminalizar a quienes nos oponemos a sus dictados, en especia, al movimiento de izquierda y popular. Es también un intento no menos burdo de presionar a los gobiernos de la región para que terminen de plegarse a todas las exigencias de su nuevo sistema de dominación, incluida la revitalización del Tratado Interamericano de Asistencia Recíproca (TIAR), que fue el primero de los instrumentos de dominación continental creados por el imperialismo tras el fin de la Segunda Guerra Mundial. Se trata del mismo TIAR que el gobierno de los Estados Unidos le impidió a América Latina invocar durante la Guerra de las Malvinas".
El imperialismo norteamericano, explicó, busca "imponer una amplia y vaga definición de terrorismo, que se mezcle con el narcotráfico, con las luchas de liberación nacional, con la protesta social y con los flujos migratorios".
Las amenazas y la intervención militar de Washington --en nombre de combatir el "terrorismo" o el narcotráfico-- apuntan contra las luchas sociales que se gestan en todo el continente, recalcó. Hoy día se centran en la región andina, una zona volátil.
Como señalaron muchos delegados, un aspecto de esta creciente presencia militar norteamericana es el "Plan Colombia" --que ahora lo denominan la Iniciativa Andina-- mediante el cual Washington está canalizando miles de millones de dólares en ayuda militar al régimen colombiano. Con este programa se aumenta el número de efectivos militares en Colombia así como ampliar la presencia militar norteamericana en Ecuador, Bolivia y Perú bajo el pretexto de la "interdicción de narcóticos".
Esta escalada de intervención militar, subrayó Balaguer, va acompañada de los esfuerzos de Washington de establecer el Area de Libre Comercio de las Américas (ALCA) como bloque comercial que les permitirá a los gobernantes norteamericanos saquear más libremente la riqueza y la mano de obra de la región, lo cual socavará la soberanía nacional de todos los países oprimidos de las Américas.
En la discusión, uno de los delegados venezolanos describió el Plan Colombia como "el brazo armado del ALCA".
Al aceptar el ALCA, dijo el dirigente cubano, "las burguesías latinoamericanas y caribeñas [tienen] la ilusión de que pueda existir realmente 'libre comercio' en un mundo en el cual el mercado es controlado por monopolios y que pueda existir igualdad en las relaciones comerciales entre la mayor superpotencia del mundo y un grupo de naciones que, al margen de sus diversos grados de industrialización relativa, no escapan a la definición de subdesarrolladas".
En este mundo, concluyó Balaguer, la Revolución Cubana muestra que es posible hacerle frente al imperialismo. "Este pequeño pueblo, bloqueado, agredido, aislado, sin grandes recursos naturales y carente de fuentes de financiamiento externo, fue capaz de resistir y vencer" los retos económicos de la última década. "No hemos superado todas nuestras dificultades, pero somos dueños de nuestros destinos". El pueblo cubano saca fuerza por ser "un pueblo unido, culto, consciente, abnegado, solidario e internacionalista que sabe hacia donde se dirige y está seguro de que llegará a su meta".
Lucha en Vieques
En la discusión, las contribuciones de las organizaciones latinoamericanas y caribeñas tendían a enfocarse en su oposición al ALCA, uno de los principales puntos de coincidencia de los miembros del Foro de São Paulo. Muchos de los delegados hicieron referencias al ataque de Washington contra Afganistán, a su campaña de militarización más amplia y a la creciente agresión de los gobernantes israelíes contra el pueblo palestino, que llevó a cabo una nueva escalada mientras se realizaba el encuentro, pero estos temas fueron menos centrales a la discusión.
Uno de los aspectos más importantes del encuentro fue el enfoque en la lucha puertorriqueña para sacar a la Marina de Guerra norteamericana de la isla de Vieques. La delegación boricua, con 40 personas que representaban a varias organizaciones independentistas y socialistas, desempeñó un papel destacado y activo en la conferencia.
Al dirigirse al encuentro, Carlos Zenón, presidente de la Asociación de Pescadores de Vieques, declaró, "En Vieques la Segunda Guerra Mundial no ha terminado". Señaló que Washington, "en nombre de la defensa nacional, ha usado a Vieques para atacar a otros pueblos del mundo" realizando en esa islita puertorriqueña prácticas de bombardeo, maniobras bélicas y ensayos de invasión.
Zenón describió la resistencia tenaz en Puerto Rico al control de Vieques por la Marina norteamericana. El ha sido arrestado --al igual que más de mil personas en los últimos dos años-- por realizar protestas en terrenos ocupados por la Marina. De hecho, Zenón tuvo que regresar a Puerto Rico después de hablar en la plenaria, a fin de comparecer ante un tribunal norteamericano en San Juan para enfrentar acusaciones de "traspaso".
El pescador explicó que al ir a La Habana, estaba desafiando a un juez norteamericano que le había ordenado que no abandonara Vieques. Cuba, al hacerle frente a Washington, comentó Zenón, "es una astilla en su ojo".
La discusión en el Foro de São Paulo sobre la campaña imperialista de militarización --bajo la bandera de la "guerra contra el terrorismo"-- indicó la respuesta diferenciada de la amplia gama de los partidos políticos presentes. A algunos de ellos les era importante comenzar por establecer sus credenciales "antiterroristas".
Otros delegados, sobre todo los de corrientes políticas en Centroamérica y Colombia --las que en años recientes han estado o que actualmente están enfrascadas en conflictos armados abiertos con regímenes imperialistas y han sido tildadas de terroristas-- fueron los que plantearon con mayor claridad el problema de la intervención militar imperialista y el uso de la bandera "antiterrorista" por los gobernantes capitalistas para atacar al movimiento obrero y sus aliados.
Schafik Handal del Frente Farabundo Martí para la Liberación Nacional, que en los años 80 libró una lucha guerrillera contra un régimen brutalmente represivo que contaba con el apoyo de Washington, dijo acerca de la propaganda del gobierno norteamericano: "Los terroristas nos acusan de terrorismo". Los representantes del Ejército de Liberación Nacional y de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia señalaron que Washington durante años ha usado el tema del "terrorismo" como pretexto para intervenir militarmente en su país.
La 'Triple Frontera'
Ligia Pietro del Partido Radical Auténtico de Paraguay describió la caza de brujas antimusulmana que se está librando en la zona de la Triple Frontera, donde colindan Paraguay, Argentina y Brasil. El régimen paraguayo, como sus amos imperialistas norteamericanos, está llevando a cabo interrogatorios, detenciones y abusos brutales contra personas de ascendencia árabe en pueblos tales como Ciudad del este, donde existe una importante población de origen sirio-libanés.
La Triple Frontera, que está cerca de las zonas del norte de Argentina donde se han dado prolongadas luchas obreras contra las medidas de austeridad del gobierno, es una de las regiones del mundo --desde Somalia hasta Filipinas-- que el gobierno norteamericano ha calificado como "base para al-Qaida-- y ha puesto en su lista de posibles objetivos militares. Fuerzas militares norteamericanas han estado entrenando a decenas de policías brasileños, paraguayos y argentinos para "la lucha contra el terrorismo" en esa zona.
Conflicto político en Venezuela
La agudización del conflicto político en Venezuela también recibió una atención especial entre los delegados de América Latina y del Caribe. Muchos expresaron su apoyo a las acciones recientes del gobierno del presidente Hugo Chávez. Luiz Inácio "Lula" da Silva, candidato presidencial en Brasil, salió de la conferencia en La Habana tras el primer día y viajó a Venezuela para brindar su apoyo a Chávez antes del reaccionario paro patronal del 10 de diciembre. Los patrones venezolanos reaccionaron con hostilidad a las leyes de tierras, de hidrocarburos y otras nuevas medidas del gobierno. La ley de reforma agraria autoriza que el gobierno haga un registro de las propiedades de los ricos terratenientes y expropie tierras ociosas. La ley de hidrocarburos aumenta los impuestos por regalías que deben pagar las empresas privadas que desean explotar las enormes reservas petroleras de Venezuela.
La Declaración Final que se presentó a los delegados el último día de la reunión no se refería a estas o a otras luchas políticas concretas. Sin embargo, los delegados de Puerto Rico y de Martinica insistieron en que la declaración apoyara explícitamente las luchas anticoloniales en el Caribe. Fueron incorporadas a la declaración la lucha para sacar a las fuerzas militares norteamericanas de Vieques y las luchas independentistas en Guadalupe y Martinica, Antillas Holandesas y otras colonias francesas y holandesas. Asimismo, se aprobaron breves resoluciones en contra de la guerra norteamericana en Afganistán, en apoyo a los cinco cubanos presos en Estados Unidos bajo cargos fabricados de conspiración de espionaje, y varios otros temas.
'Este periodo será decisivo'
Fidel Castro, quien asistió a las sesiones plenarias todos los días y de vez en cuando participó en la discusión, dio el discurso de clausura de la conferencia.
Este periodo será decisivo para el mundo, afirmó. Conducirá o bien a un nuevo sistema de justicia social o a una catástrofe mundial. El capitalismo no ofrece soluciones a la humanidad, dijo. "Están huérfanos de ideas".
En la última década, explicó Castro, Cuba revolucionaria ha enfrentado un "Periodo Especial", según se refiere aquí a las condiciones económicas excepcionalmente severas que enfrentó la isla tras el derrumbe de los regímenes del bloque soviético y el cese de la ayuda y del comercio bajo condiciones preferentes de estos países, lo cual obligó a Cuba a exponerse más directamente a las condiciones comerciales de carácter explotador impuestas por el mercado mundial dominado por el imperialismo. Esta situación se vio magnificada por la recrudecida guerra económica norteamericana contra Cuba.
La revolución ha sobrevivido este desafío y ha salido más fuerte, indicó Castro.
El dirigente cubano señaló la aceleración de la crisis social y económica internacional y dijo que hoy "el imperialismo, el neoliberalismo y el capitalismo entran en una etapa de Periodo Especial".
Ejemplo de este creciente desastre es Argentina, que está prácticamente en quiebra y es incapaz de cumplir con los pagos de intereses a la creciente deuda externa a los bancos imperialistas. Las brutales medidas de "austeridad" y la devaluación real recaen especialmente sobre el pueblo trabajador, el cual ha respondido con huelgas y protestas.
Hoy día, señaló Fidel Castro, Estados Unidos está en una recesión que, al igual que el colapso económico argentino, comenzó mucho antes del 11 de septiembre y desde entonces sólo se ha agravado.
Reiteró la posición de la dirección cubana de oponerse a la guerra imperialista contra Afganistán así como rechazar las acciones terroristas.
Frente a esta situación, dijo Castro, aquellos que resisten la explotación y opresión imperialistas sientan un ejemplo: desde los palestinos que rehusan doblegarse frente a la escalada militar del régimen israelí, hasta la lucha de los puertorriqueños que desafían el poderío de los militares, los tribunales y el gobierno.
Cuba muestra lo puede lograr "una revolución auténtica", señaló, desde la solidaridad internacionalista manifestada por los tres mil médicos voluntarios cubanos que cumplen misiones en otros países, hasta los pasos que se están dando hoy para ampliar el acceso a la cultura y a la educación entre millones de personas por toda la isla, tanto en el campo como en las ciudades.
"El socialismo es el único sistema que puede traer el máximo de justicia a la sociedad" al aprovechar las capacidades y el talento del ser humano común y corriente, dijo Castro.
Los organizadores de la conferencia anunciaron que el undécimo encuentro del Foro de São Paulo se celebrará en noviembre del 2002 en Ciudad de Guatemala.n
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