
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR diciembre de 2001 Vol. 25 No. 11
Estados Unidos
Paro de empacadores en Texas
Obreros en IBP luchan por dignidad, mejores condiciones,
salarios
Por Anthony Dutrow
AMARILLO, Texas--Mil obreros empacadores de carne han estado
en huelga desde el 18 de septiembre contra la compañía IBP. Luchan contra
condiciones peligrosas, bajos salarios y el maltrato. Han puesto un campamento
frente al matadero y están ganando apoyo en la comunidad.
La huelga comenzó cuando 47 obreros pararon labores y
exigieron una reunión para discutir sus quejas con los supervisores. Los
patrones les dijeron que abandonaran la planta. Unos 500 obreros respetaron el
paro. La empresa ha despedido a los 500 por supuestamente violar el acuerdo
laboral entre la IBP y el Local 577 del sindicato de camioneros Teamsters. Desde
entonces, mil se han sumado al paro. La mayoría de los trabajadores en la
fábrica --la segunda más grande de la IBP-- son latinos.
Los funcionarios del Local 577 de los Teamsters rehusaron
aprobar la huelga. El sindicato representa a 2 mil de los 3 500 trabajadores en
el matadero. El convenio vence en noviembre del 2002.
"Nunca habíamos estado en huelga, y esto es algo que la
IBP pensaba que nunca haríamos", dijo Yolanda Carmona, quien trabaja en la
matanza. Los patrones "te hacen trabajar como burros. Cuando otra persona
no puede mantener la velocidad de la producción, te obligan a hacer su trabajo
a la misma vez. Y si no puedes hacerlo, fuera. Al que se desmaya lo dejan en el
piso como si fuera una vaca".
Los sindicalistas exigen su restitución inmediata, mejores
condiciones, mejor trato, que no haya represalias, y un alza salarial al nivel
de las demás fábricas en la región.
En el campamento, Sonia Campos dijo que a la patronal
"lo que les interesa son las ganancias. No debemos tener que sacrificar
músculos, brazos, piernas y dedos. Está mal". Agregó, "Algunos
rancheros han pasado por aquí para brindar su apoyo" y le dijeron a Campos
que, ante la reducción de la producción por la huelga, están presionando a la
IBP para que compren las vacas a las que se comprometieron.
Los trabajadores han organizados marchas de cientos de
personas por el centro de la ciudad, con pancartas en inglés y español que
decían, "IBP: respete nuestros derechos", "Sigamos unidos"
y "Sí se puede".
Según José Vázquez, deshuesador y miembro del comité que
coordina el paro, la compañía ha tenido dificultades en producir cortes de
carne de buena calidad, por lo cual ahora se ve obligada a producir carne de
hamburguesas. Dijo que ha visto siete u ocho ambulancias que han llegado a la
planta en las últimas semanas, lo cual significa que había lesiones graves que
no se podían tratar en la fábrica.
"Ha bajado en 50 por ciento la velocidad de la línea de
la matanza, que antes era 410 por hora", dijo Yolanda Carmona. "Han
tenido que botar muchas partes internas: lengua, corazón, hígado". Gary
Michelson, funcionario de la IBP, dijo a la prensa que están "contratando
a trabajadores nuevos para reemplazar a los que salieron".
Entre los que apoyan a los huelguistas y su lucha por un
mejor trato se encuentra la Liga de Ciudadanos Latinoamericanos Unidos (LULAC).
La Diócesis católica de Amarillo y la catedral de San Lorenzo han dado apoyo
público y ofrecido su iglesia para las asambleas de masas. Los dueños del
Super Mercadito Rodríguez han traído comida a la línea de piquetes. Hay un
constante vaivén de obreros que traen cajas de soda y agua embotellada. Los
trabajadores reciben con agrado las donaciones y mantienen el campamento 24
horas al día.
Hay otras tres plantas empacadoras en la región de Amarillo.
En las fábricas de ConAgra y Excel, los salarios son hasta tres dólares por
hora superiores a los de IBP.n
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