
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2001 Vol. 25 No. 10
Editorial
Alto a la guerra imperialista afgana y a ataques a los
derechos obreros
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Jóvenes de la Universidad de El Cairo, Egipto, protestan contra bombardeo imperialista de Afganistán
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Los trabajadores en Estados Unidos y Gran Bretaña
tenemos una responsabilidad especial se sumarnos a nuestros
hermanos y hermanas en Pakistán, Cachemira, Sudán,
Egipto, Indonesia y otros países del mundo para condenar
el bombardeo y la invasión de Afganistán por los
imperialistas norteamericanos y británicos.
Bajo la consigna patriotera de "combatir el terrorismo contra
Estados Unidos", las familias gobernantes multimillonarias y su
gobierno han lanzado una guerra para afianzar su dominio de Asia
Sudoccidental y el Medio Oriente y asestar golpes contra sus
rivales imperialistas tales como Berlín, París y
Tokio. También pretenden profundizar sus ataques contra
los derechos del pueblo trabajador en Estados Unidos.
Los aviones norteamericanos y británicos han sometido a
los trabajadores en las principales ciudades afganas a una
campaña brutal de bombardeos, incluso con bombas
"antibúnker" de 5 mil libras y bombas de
fragmentación, diseñadas para mutilar y matar al
máximo número de personas.
Cientos de miles de trabajadores y campesinos afganos ya se
han visto forzados a huir de sus hogares. Frente a una terrible
sequía y el comienzo del invierno, estos trabajadores ya
son las primeras víctimas de la agresión
imperialista, junto con los cientos de muertos y heridos a causa
de los bombardeos.
Washington exige que la prensa se autocensure en nombre de
proteger a "nuestros muchachos". Los patrones y el gobierno
están aumentando sus presiones sobre todo sindicato que
luche por un contrato, alegando que "no es el momento indicado"
para salir en huelga o reclamar sus derechos. Quieren que los
trabajadores nos acostumbremos a que la policía registre
nuestros automóviles sin siquiera el pretexto de una
sospecha razonable de que se haya cometido un delito. Quieren que
los trabajadores y agricultores aceptemos el despliegue de
Guardias Nacionales y soldados del ejército --junto con
policías fuertemente armados-- en los aeropuertos, las
estaciones de tren y las calles, con el fin de intimidarnos.
Washington le ha informado a sus aliados que tiene "derecho" a
enviar sus fuerzas militares a cualquier país del mundo
para "perseguir a terroristas": Filipinas, Indonesia y Malasia,
entre otros. En realidad pretende reforzar la explotación
imperialista y la opresión nacional. Busca usar su
poderío militar para compensar por el debilitamiento
histórico de su sistema.
Uno de los problemas para el imperialismo es que cada nueva
agresión de Washington no sólo les da la
posibilidad de mejorar temporalmente su posición, sino que
también amenaza con desencadenar más conflictos en
la región.
Hasta ahora el pueblo de Afganistán y el partido
talibán no se han mostrado dispuestos a permitir que su
país sea ocupado y que Washington imponga un protectorado,
un régimen títere. El pueblo palestino, a pesar de
las nuevas ofensivas militares y los asesinatos desatados por el
régimen israelí --así como la
represión por parte de la Autoridad Palestina de Yasir
Arafat--, no se ha doblegado y no acepta una "solución"
que no les otorgue la autodeterminación nacional y una
patria. En Puerto Rico, los que se oponen al uso de Vieques para
prácticas de bombardeo siguen protestando, mientras los
trabajadores de la Universidad de Puerto Rico salieron en
huelga.
Para los trabajadores y agricultores en Estados Unidos, la
guerra de Washington contra el pueblo de Afganistán no
significa que los patrones ahora vayan a desistir de acelerar el
ritmo de producción, de recortar salarios y burlar las
normas de seguridad en el trabajo, o de atacar los derechos
sindicales. Toda acción de solidaridad con huelgas y otras
luchas --desde las protestas de los obreros de la costura en San
Francisco hasta la huelga reciente de los trabajadores estatales
en Minnesota y los mineros del carbón en Alabama y
Pennsylvania-- es una de las cosas más importantes que se
pueden hacer para resistir la arremetida patronal a nivel
nacional e internacional.
Instamos a nuestros lectores a que participen en la
campaña para lograr nuevos suscriptores a Perspectiva
Mundial y al semanario en inglés The Militant,
así como para vender libros de Pathfinder. Ahora
más que nunca, los trabajadores y los estudiantes
necesitan una comprensión clara y científica del
mundo y una perspectiva proletaria para oponernos al imperialismo
y a su guerra. Estas publicaciones dicen la verdad sin rodeos
--frente a las mentiras y tergiversaciones de los voceros del
gobierno imperialista-- sobre la historia de brutalidad contra
los pueblos del Medio Oriente, Africa, Latinoamérica y
otras regiones del mundo. Plantea demandas, tales como la
anulación de la deuda externa del Tercer Mundo, que el
pueblo trabajador en Estados Unidos puede reivindicar para
unirnos con los trabajadores en los países
semicoloniales.
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