
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2001 Vol. 25 No. 10
Estados Unidos
Obreros de la costura exigen salarios atrasados
Por Bernie Senter
SAN FRANCISCO--Coreando "Wing Faat chong gi Faat faan
Faat" (Empresa de ropa Wins viola la ley), 80 obreros de la
costura marcharon una milla de una fábrica a otra en el
centro de esta ciudad el 9 de octubre. Cuando los dueños
de Wins de California cerraron el taller en agosto, no les
habían pagado a los trabajadores por cuatro meses y les
debían por lo menos 850 mil dólares en salarios
atrasados, informaron los obreros.
Cinco días antes, 200 personas se manifestaron con
carteles y consignas en cantonés frente al edificio
estatal de California, donde se realizaba una audiencia de la
Comisión del Trabajo de California.
Yu Chiao Che Weng, una costurera por ocho años en la
fábrica de Wins, le mostró a Perspectiva
Mundial sus cheques de mayo a agosto, que no había
cobrado. "No puedo cobrarlos", dijo. "El banco dice que la
compañía no tiene plata".
Wins, uno de los mayores fabricantes de ropa en San Francisco,
empleaba casi exclusivamente a inmigrantes chinas. Linda Ng, una
costurera, explicó que Wins tiene tres talleres con unos
300 trabajadores. La compañía fabricaba ropa para
Sears, Wal-Mart, Kmart, J.C. Penney y el ejército y la
fuerza aérea de Estados Unidos.
"Antes, la patrona [Anna Wong] era muy simpática",
explicó Ng. "No teníamos problemas". Ng era una
nueva empleada en Wins. Trabajó un mes, se fue a Hong Kong
por dos meses y regresó a trabajar los últimos
cuatro meses que la planta estaba abierta, pero sin
remuneración.
Los manifestantes también estaban enojados por la falta
de acción por parte de las autoridades municipales,
estatales y federales. A pesar de sus promesas, no han hecho nada
por dos meses.
"Cada cual le echa la culpa al otro sin tomar
responsabilidad", dijo Zenobia Lai del Caucus Jurídico
Asiático, que junto con el grupo Sweatshop Watch
(Vigilancia de Talleres de Explotación) ha ayudado a
organizar las protestas. Funcionarios del sindicato de la costura
UNITE se sumaron a la protesta.
En un memorándum fechado el 16 de julio, un
investigador del Departamento del Trabajo, George Wedemeyer,
escribió, "Wins debe aproximadamente ocho semanas de
salarios a los empleados. Continúan sus operaciones y
envíos, aún después de que se les dijera, y
que recibieran una carta para que no enviaran productos a otros
estados".
La secretaria del trabajo norteamericana, Elaine Chao,
visitó San Francisco tres días después de
que Wins cerrara sus plantas en agosto. Cuando alguien le
preguntó acerca de la clausura del taller,
contestó, "Me siento muy triste. Anoche no pude dormir. Me
partió el corazón pensar que se trata de
inmigrantes nuevos, que en la mayoría de los casos
probablemente no hablan el idioma [inglés] y a quienes no
se les está diciendo la verdad. Necesitan justicia".
Hasta la fecha, desde que la fábrica cerró sus
puertas en agosto, el gobierno federal no ha hecho nada.
Bernie Senter es un obrero de la costura y miembro del
sindicato UNITE.n
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