
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2001 Vol. 25 No. 10
Estados Unidos
Huelga de estatales en Minnesota
Gobernador moviliza a la guardia Nacional como
rompehuelgas
Por Tom Fiske
ST. PAUL, Minnesota--Unos 23 mil trabajadores estatales de
Minnesota realizaron una huelga de dos semanas en octubre.
Estaban luchando por mejores salarios y contra las demandas del
gobierno de que paguen más por el seguro
médico.
El gobernador de Minnesota, Jesse Ventura, respondió
movilizando a mil efectivos de la Guardia Nacional --así
como a esquiroles y personal administrativo-- para tratar de
romper la huelga. Los Guardias Nacionales reemplazaron a los
trabajadores en hospitales de veteranos, hogares para ancianos y
hospitales mentales.
Sin embargo, los sindicalistas se mantuvieron firmes y
llegaron a un acuerdo provisional el 14 de octubre. Al cierre de
la edición no se habían publicado los detalles,
pero funcionarios sindicales informaron que los trabajadores
habían obtenido mejoras modestas.
Cuando los trabajadores pararon labores, el gobierno y la
prensa capitalista exclamaron que "no es el momento apropiado" de
estar en huelga debido a la desaceleración
económica y la supuesta necesidad de apoyar la guerra de
Washington contra Afganistán. Sin embargo, frente a estas
presiones los trabajadores no desistieron de afirmar su derecho a
defender sus sindicatos y estar en huelga.
Los huelguistas son miembros de dos sindicato: el Distrito 6
del sindicato de empleados públicos AFSCME y la
Asociación de Empleados Profesionales de Minnesota (MAPE).
Representan a 28 mil trabajadores, más de la mitad de los
empleados estatales.
Momento de definición
Muchos de los huelguistas señalaron que habían
hecho sacrificios anteriormente. Wayne Matson, operador de
quitanieves por muchos años, dijo: "Ya habíamos
aceptado un congelamiento de salarios cuando un gobernador
anterior lo había pedido. Nos prometieron aumentos
más tarde. Bueno, nunca llegó ese 'más
tarde'. En mi departamento hacemos el mismo trabajo con 18
personas que hacíamos antes con 24". Agregó, "Es
hora de que luchemos nosotros mismos".
Glen Kruize, planificador de caminos con 34 años de
antigüedad, dijo, "Ya hemos oído a unos cuantos que
dicen 'Ahora no es el momento'. La tragedia terrible no le resta
importancia a lo que yo no he estado recibiendo".
Los contratos vencieron el 1 de julio. Los sindicalistas
informan que el gobierno estatal rehusó negociar en serio
hasta después de esa fecha. El 30 de septiembre se
suspendieron las negociaciones cuando el estado rehusó
modificar su posición negociadora. El estado les
ofreció a los miembros de AFSCME un alza del 3 por ciento
en cada uno de los dos primeros años del convenio. A los
miembros de MAPE ofreció un alza del 4 por ciento el
primer año y, para los que han alcanzado el tope de la
escala salarial de su categoría, un pago único de
500 dólares el segundo año. La inflación
permanece por encima del 4 por ciento.
Además, el estado exigía que los trabajadores
pagaran mucho más por el seguro médico: 20
dólares más por cada visita a una sala de
emergencia del hospital y un máximo de 400 dólares
por el ingreso al hospital de un paciente internado, 150 por el
ingreso de un paciente no internado y 400 dólares por
medicamentos para sus familias.
La huelga, que debía comenzar el 17 de septiembre, se
pospuso por dos semanas después de los ataques del 11 de
septiembre al World Trade Center y al Pentágono. "Esta
huelga ocurre en un momento muy desacertado", dijo Ventura en una
declaración emitida en víspera del paro. "Nuestros
ciudadanos aún sienten el dolor por el ataque devastador
del 11 de septiembre, estamos bregando con la posibilidad de una
guerra larga y difícil y enfrentamos una economía
que está al borde de una recesión". El diario
Pioneer Press de St. Paul repitió los mismos
argumentos.
Peter Brenner, director ejecutivo del AFSCME, dijo en el mitin
del 1 de octubre, "Ahora sí es hora de salir en huelga. La
aplazamos por dos semanas, por respeto. Pero esta huelga se ha
planteado por muchos meses". Agregó, "Nos piden que
hagamos un sacrificio, como lo hemos hecho por unos cuantos
años. Pero Jesse [Ventura] no está
pidiéndoles a los caseros y a los supermercados que
'Mantengan sus precios al 3 por ciento'. No tenemos por
qué disculparnos. Nuestra causa es justa". Estas palabras
provocaron tremendos aplausos. n
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