
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR octubre de 2001 Vol. 25 No. 09
Estados Unidos
Socialistas lanzan campaña para alcalde de Nueva
York
Por Greg McCartan
NUEVA YORK--La campaña del Partido Socialista de los
Trabajadores en Nueva York está postulando a Martín
Koppel para alcalde de esta ciudad.
"Nuestra campaña presenta una alternativa obrera y
combativa a los partidos de los gobernantes multimillonarios, los
demócratas y los republicanos y los demás partidos
procapitalistas", dijo Koppel en una entrevista. "A los
trabajadores y agricultores que forman parte de la creciente
resistencia a la ofensiva de los patrones y del gobierno, a los
jóvenes que se ven atraídos a estas luchas, les
decimos: esta es su campaña.
A Nueva York, dijo Koppel, "muchas veces la identifican
únicamente como Wall Street y un centro de ricos banqueros
y empresas capitalistas. Pero también es donde viven
millones de trabajadores --obreros de la costura, camioneros,
transportistas, empacadores de carne, trabajadores de
restaurantes y hoteles-- que producen la riqueza en esta ciudad y
que están luchando: contra las reducciones de sus
salarios, por el derecho a organizar un sindicato, contra la
brutalidad policiaca, por la igualdad de derechos de todos los
inmigrantes y el cese de las deportaciones, por el derecho a una
vivienda digna, y muchas luchas más, tanto grandes como
pequeñas.
"A ellos les traemos la alternativa socialista. Nuestra
campaña se pronuncia a favor de sus intereses",
destacó Koppel, quien es director de la revista
Perspectiva Mundial y su publicación hermana en
inglés, el semanario The Militant. Los partidarios
de la candidatura del PST están haciendo campaña en
zonas obreras: desde el Distrito de la Costura en Manhattan,
donde trabajan decenas de miles de obreros en talleres de
confección de ropa, hasta Sunset Park en Brooklyn y
Washington Heights en el Alto Manhattan. Están hablando
con otros trabajadores a las entradas de fábrica y en
esquinas callejeras, y poniendo mesas de la campaña con
Perspectiva Mundial, el Militant y libros sobre
política revolucionaria.
La desaceleración de la economía capitalista
mundial y el creciente desempleo ya están golpeando al
pueblo trabajador en Estados Unidos y están teniendo un
efecto desastroso entre los trabajadores y agricultores del mundo
semicolonial. "Huelgas como las de los obreros automotrices en
México y Sudáfrica; protestas contra las brutales
medidas de austeridad en toda Sudamérica; la resistencia
del pueblo palestino y la lucha saharauí por la
independencia en el Sahara Occidental; y las luchas de los
mineros, automotrices y otros trabajadores en Estados Unidos son
todos ejemplos de la resistencia del pueblo trabajador ante la
arremetida capitalista", dijo.
"Al ir profundizándose esta crisis, se volverán
más agudos los conflictos entre Washington y las diversas
potencias imperialistas en Europa", señaló Koppel.
"Los gobernantes de Estados Unidos van a incrementar tanto su
ataque contra los derechos, la organización sindical, los
salarios y las condiciones del pueblo trabajador, como su
ofensiva salvaje contra los trabajadores y agricultores de todo
el mundo a través de la fuerza militar y la
dominación económica por parte del capital
financiero.
"Nuestra campaña señala un camino diferente: el
de la lucha revolucionaria de los trabajadores y agricultores
para quitarle el poder a la acaudalada clase gobernante y
reemplazarla con un gobierno nuestro".
Koppel y otros partidarios de la campaña socialista
participaron en el desfile por el Día del Trabajo
aquí el 8 de septiembre. Uno de los temas del desfile fue
la campaña para defender a los Cinco de Charleston:
obreros portuarios que combaten un intento de la clase dominante
de Carolina del Sur de fabricarles un caso a raíz de una
protesta contra el uso de mano de obra no sindicalizada en los
muelles de Charleston. Koppel se ha sumado a la demanda de que el
gobierno retire todos los cargos presentados contra los cinco
miembros del sindicato portuario ILA en relación a un
ataque policiaco a una línea de piquetes de los obreros
portuarios en enero del 2000.
"La defensa de estos cinco sindicalistas merece el apoyo
activo del movimiento sindical y de todo el pueblo trabajador",
expresó Koppel. "Al afirmar sus derechos, los portuarios
de Charleston han tocado una fibra sensible. Han encontrado un
eco en la resistencia y la creciente sed de solidaridad entre los
trabajadores y agricultores por La campaña socialista
está apoyando y sumándose a otras luchas del pueblo
trabajador, desde las protestas del sindicato de carpinteros
--con sus enormes ratas inflables que ya son famosas-- contra el
antisindicalismo, hasta la lucha en Long Island para defender a
los trabajadores inmigrantes contra las deportaciones y contra
los matones ultraderechistas, y las movilizaciones en defensa del
derecho de la mujer al aborto.
Uno de los principales partidarios de la campaña de
Koppel para alcalde es el capítulo en Nueva York de la
Juventud Socialista, una organización revolucionaria de
jóvenes a nivel nacional. Bill Schmitt, organizador del
capítulo local, explicó: "Estamos haciendo
campaña de lleno para los candidatos socialistas. Es una
tremenda oportunidad para conocer a otros jóvenes de
disposición revolucionaria --y estamos conociendo a unos
cuantos-- y convencerlos de sumase a la lucha por construir un
movimiento obrero de masas que pueda encabezar una
revolución en este país y unirse a la lucha mundial
por el socialismo. De eso se trata la Juventud Socialista.
"Para los jóvenes que están reaccionando en
contra de la explotación, el racismo, la desigualdad de la
mujer, las guerras que son aspectos normales del capitalismo",
dijo Schmitt, "no podría haber una diferencia más
clara entre los diversos candidatos capitalistas y lo que
representa el Partido Socialista de los Trabajadores".
El verdadero 'nosotros' y 'ellos'
Koppel apuntó que "los candidatos de los patrones
--desde los demócratas Mark Green y Fernando Ferrer hasta
el republicano Michael Bloomberg-- están empeñados
en convencer al pueblo trabajador de que ellos van a ser 'el
alcalde de todos los neoyorquinos'. Dicen, 'Nosotros
debemos arreglar nuestras escuelas descompuestas' o 'Nosotros
jamás debemos hacer marcha atrás en la lucha contra
la delincuencia'.
"Pero toda la retórica sobre 'nuestra ciudad' y
'nuestro país' es una gran mentira", dijo el candidato
socialista. "El pueblo trabajador no tiene intereses en
común con la minúscula clase gobernante de familias
multimillonarias, ni con los demócratas y republicanos que
los sirven. Nosotros, como trabajadores y agricultores,
producimos la riqueza. Y ellos mantienen su poder y sus
ganancias al reducir nuestros salarios y conquistas sociales, al
restringir nuestros derechos y al mandarnos a pelear en guerras
para proteger sus intereses de clase.
"Pero tenemos exactamente los mismos intereses que los
trabajadores y agricultores tanto en este país como en
todo el planeta", dijo.
Un ejemplo claro de esta realidad, dijo el candidato
socialista, es la acelerada campaña bélica del
régimen israelí contra el pueblo palestino. "Para
el pueblo trabajador en Estados Unidos es muy importante oponerse
a la ofensiva israelí apoyada por Washington y apoyar a
los palestinos que luchan por una patria", afirmó. "Fue
porque el pueblo palestino rehusa doblegarse que esta lucha se
convirtió en un aspecto importante de la reciente
conferencia de la ONU en Durban, Sudáfrica. Hasta se puso
demasiado 'caliente' para Washington y su aliado menor, Israel,
quienes tuvieron que empacar las maletas y marcharse".
Muchos de los otros temas debatidos en la conferencia de la
ONU ponen de relieve el hecho que el imperialismo no tiene
solución a los problemas que enfrentan cientos de millones
de personas en todo el mundo, tanto los trabajadores y campesinos
en el mundo semicolonial como los explotados y oprimidos en los
principales países industrializados.
"Es la dominación imperialista de Washington,
París, Londres, Tokio y otras de las principales potencias
capitalistas lo que perpetúa la opresión y
superexplotación de los países semicoloniales,
donde vive la gran mayoría de la humanidad. Los prejuicios
racistas y chovinistas son una forma de la cual justifican este
saqueo y subdesarrollo. Asimismo, la discriminación y los
prejuicios racistas son inherentes al capitalismo tanto dentro de
Estados Unidos como en otros países capitalistas. Lo
emplean los gobernantes ricos para tratar de oponer a los
trabajadores entre sí.
"El pueblo trabajador debe combatir toda manifestación
de discriminación racista y defender las demandas que
ayuden a unificar a los trabajadores en torno a nuestros
intereses comunes, desde la acción afirmativa hasta la
defensa de los inmigrantes".
Un guerra aquí y en el exterior
Koppel dijo que los gobernantes norteamericanos, al recurrir
más y más a la fuerza militar para reforzar sus
intereses de clase en el exterior --desde su intervención
cada vez más amplia contra Yugoslavia hasta los pasos
iniciales hacia el desarrollo de un escudo de misiles basado en
el espacio-- están librando una guerra contra nuestros
hermanos y hermanas de clase en otros países. Esta guerra
en el exterior está entrelazada con la creciente ofensiva
contra los trabajadores y agricultores en este país.
En la última década, esta ofensiva ha
significado un aumento récord en el número de
policías fuertemente armados en las calles, condenas de
cárcel más largas. y menos protección contra
las pesquisas y los registros arbitrarios por parte de la
policía y las cortes.
"En Nueva York, todos los candidatos del Partido
Demócrata y del Republicano se están codeando en la
carrera para presentarse como el más duro' en la 'lucha
contra la delincuencia'", subrayó Koppel. "Elogian a la
administración actual de Rudolph Giuliani por su ofensiva
policiaca contra el pueblo trabajador, y ofrecen sus propias
sugerencias sobre 'métodos policiales pro-activos',
según se expresó hace poco Ferrer".
Koppel argumenta que la violencia policiaca contra el pueblo
trabajador no es una aberración. "La brutalización
de los trabajadores y agricultores es simplemente parte de su
tarea de servir y proteger a los ricos. Esa es la función
de la policía en esta sociedad capitalista".
Para el mes de diciembre, destacó Koppel, "el gobierno
federal va a eliminar a casi 39 mil familias obreras en la ciudad
de Nueva York del programa de Ayuda a Familias con Hijos
Dependientes, y a cientos de miles más a nivel nacional.
Es cuando vence el plazo de cinco años decretado en la ley
promulgada por William Clinton en 1996 a fin de 'acabar con la
asistencia pública según la conocemos'.
"Bajo esa medida despiadada, estos trabajadores, mayormente
mujeres solteras con hijos, quedan desempleadas o se ven
obligadas a aceptar empleos que muchas veces son degradantes y
que no ofrecen más que el salario mínimo. Ante esa
indignidad, un grupo de trabajadores en esta ciudad
realizó una manifestación el mes pasado para exigir
que el gobierno garantice 'verdaderos empleos con verdaderos
salarios', una acción que yo aplaudo.
"Hoy día, un mayor número de trabajadores
carecen la protección del seguro por desempleo, el seguro
médico y otras garantías. Ante las señales
persistentes de una desaceleración económica,
aún más personas van a quedar vulnerables",
señaló. Ya ha ido subiendo rápidamente el
número de trabajadores sin techo en Nueva York. "El
número de solicitudes de ingreso a los refugios
municipales para los desamparados es un 30 por ciento más
alto ahora que el año pasado. ¡Y los comedores de
beneficencia en esta ciudad ahora sirven a medio millón
de personas por mes!"
El desmantelamiento del sistema federal de asistencia social
se enmarca en una ofensiva más amplia por parte de la
clase patronal, destinada a exprimir más y más al
pueblo trabajador. Koppel apuntó: "Los trabajadores en
Estados Unidos trabajaron casi una semana entera más en el
año 2000 que hace una década. Ahora están
trabajando más horas que los trabajadores de los
demás países imperialistas.
"Esta prolongación de la jornada laboral, la
aceleración brutal del ritmo de producción, los
intentos de rebajar salarios y otros ataques patronales van
acompañados de intentos de socavar el Seguro Social, para
lo cual el ataque a la asistencia pública allanó el
camino. El actual debate bipartidista sobre el Seguro Social se
enmarca completamente en la aceptación de la
violación de su carácter como derecho universal. En
nombre de 'salvar' al Seguro Social, los demócratas y
republicanos argumentan que depende de si hay o no 'suficientes
fondos' y que quizás sea 'necesario' decretar recortes si
se agota el llamado excedente presupuestario: o bien al aumentar
la edad de jubilación, recortar las pensiones o establecer
cuentas de ahorros individuales.
"Pero todo este debate es un embuste", dijo Koppel. "En primer
lugar, el gobierno capitalista siempre ha 'tomado prestado'
fondos que deberían estar garantizados para el Seguro
Social. Sus prioridades ponen los pagos de interés a los
dueños millonarios de bonos por encima de las necesidades
del pueblo trabajador".
"Para los trabajadores, no se trata de calcular y decirles a
los patrones cómo repartir el 'presupuesto'. Nuestro punto
de partida es que el Seguro Social es un asunto de solidaridad
social y que los trabajadores tienen de echo, no sólo a un
salario individual sino a un salario social que comprende
pensiones de jubilación, atención médica de
por vida, y otras necesidades básicas.
Unir al pueblo trabajador en la lucha
Koppel dijo que el pueblo trabajador "no tiene por qué
aceptar un 'mal menor' entre los políticos capitalistas y
sus soluciones pro-patronales. Nuestros sindicatos deben dejar de
volcar fondos y recursos para mantener en el poder a los partidos
patronales bajo el pretexto de que son 'amigos del
trabajador'.
"Nuestra campaña señala algunas consignas
básicas por las cuales el movimiento obrero debe librar
una lucha: demandas dirigidas a unificar a los trabajadores y
agricultores en defensa de nuestras condiciones y nuestra
solidaridad frente al creciente desempleo, el endeudamiento y los
ataques a nuestras conquistas sociales". Planteó las
siguientes reivindicaciones:
wUn masivo programa de
obras públicas financiado por el gobierno para crear miles
de empleos en la construcción de viviendas, escuelas,
hospitales, guarderías infantiles y otras necesidades.
wReducir la semana
laboral sin recortar los salarios, a fin de distribuir los
empleos existentes.
wAumentar el salario
mínimo.
wGarantizar plenos
beneficios de salud, seguro por incapacidad y pensiones para
todos.
wDefender las medidas
de acción afirmativa con cuotas.
wEl cese inmediato de
todas las liquidaciones forzosas de fincas . El gobierno debe
ofrecerles a los pequeños agricultores créditos
baratos y subsidios de precios que protejan su sustento.
wCancelar la deuda
externa impuesta por Washington y otras potencias imperialistas a
los países semicoloniales, que está causando
estragos con los empleos y la vida de millones de trabajadores y
agricultores.
wLevantar todos los
aranceles y otras barreras comerciales norteamericanas --tales
como las medidas "anti-dumping", "de protección
ambiental", "de justicia para trabajadores" y otras armas
proteccionistas que se usan en nombre del "libre comercio".
"Debemos sumarnos al pueblo trabajador en América
Latina y el Caribe en la lucha contra el Area de Libre Comercio
de las Américas y otras instituciones controladas por los
imperialistas", agregó Koppel.
"Los trabajadores en este país debemos rechazar los
argumentos proteccionistas de los patrones a favor de defender
'empleos americanos', que oponen entre sí a los
trabajadores de aquí y de otros países. Al
contrario, necesitamos luchar juntos contra nuestros enemigos
comunes: los patrones y su gobierno, desde Washington hasta la
ciudad de Nueva York".
Necesitamos organización revolucionaria
Koppel insistió en que "una lucha exitosa por estas
demandas destaca la necesidad de organizar un movimiento de
millones de personas para arrebatarle el poder a la
minoría multimillonaria y crear un gobierno de
trabajadores y agricultores, aportando a la lucha internacional
por un mundo socialista.
"Cuba revolucionaria es un ejemplo vivo de que una
revolución socialista no sólo es necesaria, sino
que se puede hacer. Esa es la perspectiva que la campaña
del Partido Socialista de los Trabajadores les brinda a los
combativos trabajadores y jóvenes de hoy. Con la creciente
resistencia entre el pueblo trabajador por todo el país,
estamos constatando un mayor interés en examinar la
alternativa socialista.
"Yo les recomiendo a estos militantes que lean y estudien
Perspectiva Mundial, el Militant y los libros que
ofrecen una explicación científica de los
acontecimientos mundiales y que señalan el camino a
seguir.
Destacó Cuba y la revolución norteamericana
que viene, El rostro cambiante de la política en
Estados Unidos y "El imperialismo norteamericano ha perdido
la Guerra Fría", que aparece en el número 5 de la
revista Nueva Internacional.
Aquellos que quieren llevar a cabo un cambio revolucionario
necesitan formar parte de una organización revolucionaria.
Por eso les insto a que se unan al Partido Socialista de los
Trabajadores o a la Juventud Socialista. No conozco nada que
ofrezca una mayor satisfacción que dedicar su vida a esta
lucha por un futuro socialista".n
Martín Koppel para alcalde
Martín Koppel, de 44 años, es director de la
revista socialista Perspectiva Mundial y del semanario
The Militant. Es miembro del Comité Nacional del
Partido Socialista de los Trabajadores.
Koppel, oriundo de Argentina y criado en Estados Unidos, ha
militado durante muchos años promoviendo la solidaridad
con luchas de trabajadores y agricultores tanto en Estados Unidos
como a nivel internacional. Participa activamente en la defensa
de la Revolución Cubana, en la campaña para
expulsar a la Marina de Guerra norteamericana de la isla
puertorriqueña de Vieques, y en otras protestas contra
agresiones imperialistas contra el pueblo trabajador en otras
partes del mundo.
En julio participó como reportero de Perspectiva
Mundial en el Intercambio Juvenil Cuba-Estados Unidos, un
viaje de una semana a Cuba realizado por más de 150
jóvenes de Estados Unidos para conocer la realidad cubana.
El y otros participantes del viaje están realizando
mítines públicos para divulgar la verdad sobre la
Revolución Cubana y oponerse a la agresión que
Washington ha librado contra el pueblo cubano por cuatro
décadas. Koppel ha hecho frecuentes reportajes directos
desde Cuba para Perspectiva Mundial y el Militant,
incluida una conferencia celebrada en La Habana en marzo para
conmemorar el 40 aniversario de la victoria cubana sobre la
invasión mercenaria apoyada por Washington en Playa
Girón (Bahía de Cochinos). Ha ayudado a organizar y
ha hablado en varios eventos públicos en Nueva York en
defensa de la Revolución Cubana.
Partidario desde hace mucho tiempo de la lucha independentista
puertorriqueña, Koppel se ha dirigido varias veces, a
nombre del Comité Nacional del PST, ante las audiencias
anuales del comité de descolonización de la ONU,
sumándose a la amplia gama de fuerzas independentistas que
han brindado testimonio. En agosto de 1999 visitó los
campamentos de protesta en el campo de tiro de la Marina yanqui
en la isla de Vieques, y ha participado en numerosas acciones en
apoyo a esa lucha así como en la campaña por la
libertad de los presos políticos
puertorriqueños.
Koppel también ha viajado extensamente en
América Latina y el Caribe para participar en conferencias
políticas y conocer a trabajadores y campesinos en lucha:
desde el Movimiento de Trabajadores Rurales sin Tierra en Brasil
hasta las protestas obreras en Argentina, así como en
México, República Dominicana, Nicaragua y
Granada.
Antes de integrarse a la redacción del Militant
en 1991, trabajó en Chicago como obrero del acero y
miembro del sindicato del acero USWA. Ahí participó
en la campaña de oposición a la guerra
norteamericana contra Irak en 1990-91.
Koppel se involucró en actividades políticas por
primera vez siendo estudiante de intercambio en Marsella,
Francia. El año siguiente, en 1977, se unió al
Partido Socialista de los Trabajadores en Baltimore. En esa
ciudad, como sindicalista que trabajaba en la enorme
fábrica de acero de Bethlehem Steel, participó en
numerosas actividades desde la defensa de la acción
afirmativa hasta la solidaridad con los huelguistas en el
astillero de Newport News, Virginia, que luchaban por un
sindicato.
Koppel es director de la revista marxista Nueva
Internacional. También estuvo a cargo de la
edición de Puerto Rico: La independencia es una
necesidad por Rafael Cancel Miranda, es el autor de
Sendero Luminoso: evolución de una secta
estalinista, y fue uno de los tres entrevistadores en
Haciendo historia: entrevistas con cuatro generales de las
Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba; los tres
títulos son de la editorial Pathfinder. n
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