
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR septiembre de 2001 Vol. 25 No. 08
Internacional
Celebran festival mundial juvenil
Reunidos en Argel, jóvenes debaten cómo luchar contra el imperialismo
Por Alfonse malone
y Natalie Chevrier
ARGEL, Argelia--Casi 6 500 jóvenes de 110 países se congregaron aquí para el XV Festival Mundial de la Juventud y los Estudiantes, celebrado del 8 al 16 de agosto. Se juntaron para compartir experiencias en la lucha de clases en sus países respectivos y adquirir más claridad política sobre cómo dirigir la lucha contra la dominación imperialista, que muchos describieron como un problema de vida o muerte para los trabajadores y agricultores de todo el mundo.
"¡Globalicemos la lucha por la paz, la solidaridad, el desarrollo y contra el imperialismo" fue el tema oficial del festival, celebrado en Africa por primera vez. Más de la mitad de los delegados eran de este continente, especialmente de Africa del Norte y del Medio Oriente.
Con 1 100 jóvenes, la delegación más numerosa era la de Argelia. Del Sahara occidental llegaron 420 delegados. Cuba trajo a 750 delegados, entre ellos 250 estudiantes de otros países semicoloniales, que cursan estudios en la Escuela Latinoamericana de Medicina y otras escuelas en Cuba. De Norteamérica llegaron 14 de Canadá y nueve de Estados Unidos, de los cuales dos fueron organizados por la Liga Juvenil Comunista y siete por la Juventud Socialista.
De Japón llegó un grupo de coreanos. Por primera vez en muchos años, los grupos juveniles afiliados al Partido Socialista y al Partido Comunista de Japón se abstuvieron de participar en el festival mundial de la juventud. La participación de Europa fue menor que la de otros continentes: unos 70 de Italia, 60 de Alemania, 33 del Reino Unido, 30 de Grecia, 22 de Suecia, 15 de Francia, casi 50 de España, 120 de Rusia y un número menor de otros países.
Imperialismo: enemigo número uno
El programa del festival incluía cinco centros "temáticos" de discusión sobre "Paz y Seguridad", "Democracia y Derechos Humanos" y "Globalización y Desarrollo", entre otros. También hubo foros de solidaridad con luchas de liberación nacional desde Palestina hasta el Sahara occidental, Puerto Rico y Timor oriental. También se realizaron talleres de trabajo sobre los desafíos que enfrentan los jóvenes trabajadores y sindicalistas, campesinos y jóvenes del campo, mujeres o artistas y escritores.
La sesión inicial de la primera discusión el 9 de agosto, sobre "Paz y Seguridad", fue característica de la política del festival.
El presidente del Consejo Mundial por la Paz, quien reside en Grecia, dio una presentación que se enfocó en la "OTAN-ización del mundo". Washington le ha dado a la alianza militar imperialista del Atlántico una luz verde para intervenir no sólo en Europa sino "en cualquier parte del mundo para promover los intereses norteamericanos", dijo, "sin ni siquiera pedirle permiso al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas en la mayoría de los casos". Esto representa el principal peligro a la paz mundial, afirmó.
Elogió las protestas contra la "globalización", desde la de Seattle hace dos años hasta la de Génova, Italia, en julio. Las llamó precursores de un nuevo movimiento progresista, y propuso presionar a las potencias imperialistas para que disuelvan alianzas militares como la OTAN y para que resuelvan desarmarse.
Sin embargo, la mayoría de los oradores que tomaron la palabra posteriormente se enfocaron en la lucha popular contra el imperialismo. El primer orador durante la discusión fue Jorge Luis Alonso Contreras, miembro del Buró Nacional de la Unión de Jóvenes Comunistas (UJC) de Cuba.
El comenzó señalando que el esfuerzo de los comunistas cubanos para movilizar a casi 800 personas de 56 países a este festival era un aporte a la lucha contra el imperialismo. Habló extensamente sobre la lucha del pueblo cubano para resistir 42 años de guerra económica constante por parte de Washington.
A pesar del bloqueo norteamericano, dijo Contreras, los revolucionarios cubanos no cederán un ápice al defender sus ideas, su revolución y el socialismo. "Sería iluso buscar mecanismos o instituciones que garantizaran la coexistencia pacífica entre los explotadores y las naciones oprimidas. Mientras exista el imperio al norte de Cuba, mientras exista el sistema imperialista por todo el mundo, no podremos bajar nunca la guardia o ablandar nuestras defensas. Es la única manera de luchar por la paz y la seguridad".
"Los imperialistas norteamericanos y sus aliados en Japón son los enemigos jurados del pueblo coreano y el enemigo número uno de la humanidad y de la paz mundial", dijo Son Kyong Nam, a nombre de la Liga Juvenil Socialista Kim Il Sung, de la República Popular Democrática de Corea. "Hasta que triunfe la lucha por la retirada de las 40 mil tropas norteamericanas y sus armas nucleares de Corea del sur, y la reunificación de la península coreana, así como otras luchas antiimperialistas", dijo, "no podremos lograr la paz, no podremos tener un mundo sin violencia y guerras".
Ismael Guadalupe, a nombre de la Juventud Viequense Unida, describió la colonización de Puerto Rico por el imperialismo norteamericano desde 1898 y la lucha actual para poner fin al uso de Vieques para las maniobras bélicas y bombardeos de la Marina de Guerra norteamericana y para sacar a la Marina de Puerto Rico. Propuso una resolución para internacionalizar el apoyo a la lucha de Vieques "como aporte concreto a la paz".
Ogmundur Jonsson de la Juventud Socialista en Islandia habló sobre la creciente competencia interimperialista entre Washington y sus rivales capitalistas en Europa. Esta competencia entre las principales potencias imperialistas por el control de los mercados y las materias primas ha caracterizado el último siglo y ha dado lugar a dos guerras mundiales, dijo.
"El conflicto entre los gobernantes de Estados Unidos y de los países de Europa ahora se ve agudizado con la campaña de Washington para construir el llamado sistema de defensa antimisiles", agregó Jonsson.
"En esta situación, las pequeñas potencias imperialista tienen que escoger entre esta u otra alianza. Los gobernantes de Islandia se han aliado más y más con la OTAN y con Washington. Los jóvenes progresistas en todos los países imperialistas deben luchar juntos con el pueblo trabajador con miras a arrebatarle el poder a los explotadores y guerreristas en cada uno de los países en que vivimos, para lograr los objetivos señalados en este taller, al igual que hicieron los revolucionarios en Cuba".
Un representante de la Unión General de Estudiantes Palestinos afirmó, "Necesitamos reorientar nuestro debate hacia la rehabilitación de las luchas de liberación nacional en el movimiento juvenil progresista para garantizar la dignidad y la libertad de las naciones oprimidas y finalmente la paz en el mundo". El dirigente estudiantil también argumentó que las protestas "contra la globalización" en Seattle o Génova no tenían un carácter antiimperialista, y que han confundido a muchos jóvenes porque grupos derechistas se sienten a gusto en ellas, y no se pueden destacar como ejemplos a seguir.
Alfonse Malone de Estados Unidos explicó por qué la política exterior de Washington --desde Puerto Rico hasta Cuba y Sahara occidental-- es una extensión de la política nacional. Describió la creciente resistencia de los trabajadores y agricultores en Estados Unidos ante la ofensiva de los patrones y el gobierno contra las condiciones de trabajo y de vida: tanto las recientes huelgas y campañas de sindicalización de trabajadores de la costura y empacadores de carne como los logros de sindicalización de los carpinteros y las luchas de los pequeños agricultores. Estos son los mejores aliados de los revolucionarios en Cuba, de los que luchan por la liberación nacional desde Puerto Rico hasta Corea, dijo.
El sistema nacional de defensa antimisiles no sólo va dirigido a lograr la capacidad de Washington de lanzar un primer ataque nuclear contra sus aliados imperialistas y Rusia, dijo. También se enmarca en los esfuerzos de Washington de justificar la creación por primera vez de un "comando norteamericano", para permitir que las fuerzas armadas norteamericanas puedan usarse con más eficacia contra el propio pueblo trabajador en Estados Unidos en un momento futuro. Concluyó citando un discurso de José Ramón Balaguer, miembro del Buró Nacional del Partido Comunista de Cuba, en que el dirigente cubano plantea que el socialismo es la única opción viable para la supervivencia de la humanidad.
Un delegado de Chipre, y de la Juventud Comunista de Grecia, volvió a los temas de la primera presentación, abogando por el desarme y la disolución de las alianzas militares tales como la OTAN. Sin embargo, la tendencia general de esta sesión fue decididamente antiimperialista y prosocialista, al igual que varias otras sesiones.
Claridad sobre lucha antiimperialista
Por ejemplo, el día del 10 de agosto fue dedicado a las Américas. Esa tarde se realizó un foro combinado en solidaridad con los pueblos de Cuba, Puerto Rico, Venezuela y Colombia. En el panel habló María Pili Hernández, a nombre de la juventud del Movimiento Quinta República de Venezuela, el partido fundado por Hugo Chávez. Ella describió los cambios en la constitución de Venezuela y otras medidas del gobierno de Chávez como ejemplo de una "tercera vía" en la lucha contra el imperialismo. Algunos delegados, sobre todo de Colombia y Brasil, hicieron eco de este criterio.
Otto Rivero, hablando a nombre de la dirección de la UJC en Cuba, destacó las conquistas de la Revolución Cubana y subrayó la necesidad de hacer una revolución socialista en cada uno de los países de América Latina.
Elizabeth Santiago, del Frente Socialista en Puerto Rico, leyó una declaración que el líder independentista Rafael Cancel Miranda envió al festival, y que complementó las palabras de Rivero.
En el panel se presentaron claramente, aunque no polémicamente, dos perspectivas diferentes. La primera implicaba apoyo a un régimen que toma ciertas medidas para enfrentarse a la dominación imperialista sin impugnar las relaciones sociales capitalistas subyacentes en el país, como ha hecho el gobierno de Chávez. La segunda se enfocaba en la necesidad de una revolución socialista como única vía no sólo para ganar la verdadera liberación nacional sino para defender la soberanía nacional y abrir paso a que la humanidad trabajadora encare sus tareas fundamentales impuestas por la historia.
Uno de los últimos oradores durante la discusión fue Jacob Perasso, organizador del Comité Ejecutivo Nacional de la Juventud Socialista en Estados Unidos. Los trabajadores y agricultores lucharán contra las brutalidades del capitalismo, impulsados por el funcionamiento reglamentado del sistema capitalista, dijo Perasso. Describió la variada resistencia obrera en Estados Unidos, y cómo se ha extendido geográficamente, como ilustración de esta realidad.
El desafío fundamental, dijo Perasso, es el de forjar una dirección obrera aliada al pueblo trabajador rural, que saque las lecciones de 150 años de lucha y que reclute y forme a jóvenes trabajadores, agricultores y estudiantes en un partido de cuadros --para quienes una organización juvenil revolucionaria es una escuela-- como hicieron los bolcheviques en la revolución rusa de 1917.
En su sumario, Otto Rivero aludió a algunos de los planteamientos de Perasso y los reforzó. La construcción de una dirección marxista basada en la claridad política es necesaria para dirigir una lucha revolucionaria por el poder, dijo Rivero. Agregó que las fuerzas de clases que dirigirán dicho proceso revolucionario hasta el triunfo son las mismas que las que dirigieron la revolución rusa: los trabajadores, los agricultores y los soldados, quienes se ganaron a los estudiantes. Esto es lo que hará falta en otros países en el futuro, dijo el dirigente de la UJC.
Las actividades de esa jornada terminaron con una actividad cultural en el teatro Verdun, un gran anfiteatro al aire libre en el centro de Argel. Se llenaron los 6 mil asientos. Hubo músicos, cantantes y bailarines de las delegaciones americanas, mayormente de Cuba.
Dentro del programa hubo presentaciones breves de dirigentes estudiantiles. Una de éstos fue Yanelis Martínez, una dirigente de la UJC que también es miembro del secretariado de la Organización Caribeña y Latinoamericana de Estudiantes (OCLAE).
Hablando en ocasión del 35 aniversario de la fundación de OCLAE, Martínez dijo que las federaciones estudiantiles representadas en OCLAE y en el XV festival mundial de la juventud forman parte de un movimiento antiimperialista emergente de jóvenes que está revitalizando a la OCLAE.
Este movimiento de estudiantes y jóvenes tiene crecientes oportunidades para vincularse con trabajadores en una lucha por una revolución continental en las Américas, dijo.
Las actividades del festival continuaron hasta el 16 de agosto. Otros días se dedicaron a las luchas de los pueblos de otras regiones del mundo.
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