Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase
El Militant, un semanario socialista en inglés
en este numero
PORTADA

'Liberen a los 5 de Charleston'

Obreros empacadores en Minnesota protestan por condiciones brutales

Juicio a 'espías' viola derechos

Conferencia de Trabajadores Activos

ESTADOS UNIDOS

Victoria sindical en lavandería

IRAN

Libros marxistas atraen interés

PUERTO RICO

Por qué la independencia de Puerto Rico es una necesidad

SAHARA OCCIDENTAL

'Estamos luchando por la libertad'

SUDAMERICA

Crisis económica atiza luchas

ESPECIAL

Argelia: cómo se hizo la revolución

EDITORIAL PATHFINDER

Décimo capítulo de 'La historia del trotskismo norteamericano'

EDITORIAL

'Justicia' imperialista

INTERNACIONAL

Festival juvenil mundial en agosto


UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
julio-agosto de 2001 Vol. 25 No. 07

Estados Unidos

Juicio a 'espías' viola derechos
Cuba responde a veredicto en corte estadounidense contra cinco cubanos

Por Greg McCartan

En una declaración publicada en la edición del 20 de junio del diario cubano Granma, el gobierno de Cuba denunció el veredicto de un tribunal norteamericano que el 8 de junio declaró culpable a cinco ciudadanos cubanos bajo cargos de espionaje y conspiración para asesinar. Los cinco, dice la declaración, formaban parte de un esfuerzo destinado a "descubrir e informar los planes terroristas" de enemigos contrarrevolucionarios de la Revolución Cubana en Florida que "con la tolerancia y complicidad de las autoridades de Estados Unidos realizaban contra nuestro pueblo".

Tres cubanos --Gerardo Hernández, Ramón Labaniño y Antonio Guerrero--fueron declarados culpables en una corte federal en Miami de "conspiración para espiar" y "conspiración para actuar como agente extranjero no inscrito", y podrían ser condenados a cadena perpetua. Fernando González, declarado culpable de "conspiración para actuar como agente extranjero no inscrito", podría ser sentenciado a 10 años de prisión.

Además, Gerardo Hernández enfrenta una posible sanción de cadena perpetua por "conspiración para asesinar" a raíz de la muerte de cuatro pilotos pertenecientes al grupo derechista Hermanos al Rescate. La fuerza aérea cubana derribó a los pilotos en 1996, tras repetidas advertencias, cuando éstos incursionaron de manera provocadora en el espacio aéreo cubano.

Ataque a derechos

La detención, el juicio y veredicto de culpabilidad contra los cinco cubanos es un golpe dirigido no sólo contra Cuba sino contra los derechos del pueblo trabajador en Estados Unidos.

Violando las garantías de la Cuarta Enmienda de la Constitución contra los registros y allanamientos ilegales, agentes del FBI allanaron repetidamente los hogares de los acusados durante tres años antes arrestarlos y registraron sus pertenencias y computadoras. Las "pruebas" ofrecidas por la fiscalía consistían de datos que el FBI dijo haber obtenido de supuestos mensajes cifrados en las computadoras de los acusados y de transmisiones de onda corta entre Cuba y los acusados.

El juez denegó una petición de los abogados defensores para trasladar el juicio fuera de Miami, aunque varios de los posibles jurados --sobre todo los cubanoamericanos y otros latinos-- pidieron ser excluidos del jurado por temor a represalias si votaban "no culpable".

Los propios medios capitalistas de difusión en Miami enjuiciaron a los cinco de espionaje antes de que empezara el juicio, y bombardearon al público con artículos y editoriales que apoyaban los argumentos del gobierno y presentaban el juicio como imparcial, aunque los fiscales no ofrecieron ni una pizca de pruebas de los "secretos militares" que supuestamente fueron robados por "espías".

La declaración en Granma defiende a los cinco cubanos como patriotas y reproduce un mensaje que dirigieron "al pueblo de Estados Unidos" afirmando que "han sido víctimas de tan atroz injusticia". En la carta los cubanos encarcelados dicen, "Nuestro pequeños país, que heroicamente ha sobrevivido durante 40 años a agresiones y amenazas a su seguridad, a planes de subversión, sabotajes y a la desestabilización interna, tiene derecho a defenderse de sus enemigos, que utilizan el territorio norteamericano para planear, organizar y financiar actos terroristas violando las propias leyes internas que los prohiben".

Con bombos y platillos, el FBI arrestó a 10 personas en 1998 y anunció que había expuesto una "red de espías cubanos" en Florida. Los detenidos fueron acusados de tratar de "filtrarse" en el Comando Sur de Estados Unidos, de transmitir "secretos militares" norteamericanos a La Habana, y de "filtrarse" y "desbaratar" a organizaciones cubanoamericanas: grupos derechistas que pretenden derrocar al gobierno revolucionario de Cuba. Más tarde se añadió el cargo de "conspiración para asesinar".

En una entrevista con la reportera de la cadena CNN Lucía Newman poco después de los arrestos en 1998, el presidente cubano Fidel Castro dijo, "Sí, a veces hemos enviado ciudadanos que se han filtrado en organizaciones contrarrevolucionarias, para informar de actividades destructivas contra nuestra patrias, y creo que tenemos derecho a hacerlo mientras Estados Unidos tolere que desde allí" los intentos de lanzar ataques contra Cuba desde territorio norteamericano.

La defensa

Esta fue la misma posición que tomaron los cubanos y sus abogados durante el juicio. Pudieron presentar extensas pruebas al tribunal sobre el carácter y el alcance de las actividades contrarrevolucionarias. Entre los que fueron llamados a atestiguar por la defensa había un ex miembro de Alfa 66 que fundó Comandos F-4, grupos que han sido responsables de lanzar ataques armados contra Cuba y contra defensores de la Revolución Cubana en Miami.

La defensa también convocó al coronel retirado de la Fuerza Aérea norteamericana George Buchner, quien testificó que los archivos de la Agencia de Seguridad Nacional mostraban que los Hermanos al Rescate sí habían penetrado el espacio aéreo cubano, desmintiendo las declaraciones del gobierno norteamericano.

Asimismo, los abogados defensores hicieron atestiguar a otro funcionario norteamericano y a un oficial militar cubano que dijeron que se le había advertido al gobierno norteamericano acerca de varios operativos terroristas, incluidas las actividades de Hermanos al Rescate. Además, en respuesta al interrogatorio de los abogados defensores, José Basulto, cabecilla de Hermanos al Rescate, reconoció que él apoyaba "a los grupos exiliados que se empeñan en derrocar a Fidel Castro por medios violentos".

Un artículo en Granma dice que de los 10 detenidos, cinco eran colaboradores y amigos que resultaron incapaces de resistir las fuertes presiones y amenazas contra todos los detenidos. De los cinco, cuatro son matrimonios con hijos, a quienes las autoridades norteamericanas les dijeron que enfrentaban largas sentencias carcelarias, posiblemente cadena perpetua, y que perderían la autoridad paterna sobre sus hijos si no cooperaban con la fiscalía. Los cinco negociaron un arreglo y recibieron sentencias menores, y los fiscales usaron su testimonio para argumentar su caso contra los acusados.

Granma destacó que el gobierno norteamericano no había logrado aplastar el ánimo de los demás presos, a pesar de estar 17 meses incomunicados, de la severidad de las acusaciones, los interrogatorios, y las ofertas de sentencias menos severas. El gobierno encarceló a la esposa de uno de los acusados por tres meses para tratar de presionarlo.

En una mesa redonda celebrada el 23 de junio, Fidel Castro dijo que los cinco cubanos encarcelados debían ser considerados "presos políticos, prisioneros del imperio". Señalando que Washington jamás reconoce tener presos políticos, Castro agregó que "a los independentistas puertorriqueños no los han considerado nunca presos políticos, y sólo han cometido el crimen de amar a su patria, a su nación, a su cultura y aspirado a regir sus propios destinos, por lo que han luchado mucho años".


Portada | Portada este número