
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR mayo de 2001 Vol. 25 No. 05
Estados Unidos
Estallan protestas en Cincinnati Condenan muerte de joven negro por policía; alcalde impone toque de queda
 | | Val Libby/Perspectiva Mundial | | Jóvenes en Cincinnati, Ohio, se manifiestan frente a mitin de la NAACP el 12 de abril contra la muerte del joven negro Timothy Thomas, baleado por la policía. |
Por Val Libby y Eva Braiman
CINCINNATI, Ohio--El asesinato por la policía de Timothy Thomas, un joven negro de 19 años, provocó varios días de protestas de cientos de personas. Thomas fue el cuarto hombre negro muerto a manos de la policía desde noviembre, y el número 15 desde 1995.
Ante protestas diarias, el 12 de abril el gobierno municipal decretó un toque de queda a toda la ciudad, de las 8 de la noche a las 6 de la mañana, prohibiendo la salida a cualquiera que no estuviera viajando entre su casa y el trabajo. La policía arrestó a cientos de personas en los primeros días del toque de queda. Las autoridades justificaron esta medida alegando "violencia" por parte de algunos de los manifestantes, acusados de romper vitrinas y saquear tiendas.
A pesar de estos intentos de intimidación, cientos de personas se manifestaron el día del entierro del joven Thomas el 14 de abril. Esa tarde, sin provocación alguna, un grupo de policías disparó bolsas de perdigones contra cuatro personas que caminaban por la calle, dejándolas heridas.
Defendiendo sus acciones agresivas, el jefe de la asociación de policías, Keith Fangman, comentó, "No hay ceder ni un ápice a estos terroristas".
En horas tempranas del sábado 7 de abril, el policía Stephen Roach le disparó a Timothy Thomas, matándolo. Thomas había salido de la casa a comprar cigarrillos. Justificando su actuación, la policía afirma que unos agentes lo reconocieron como una persona buscada por las autoridades por no comparecer ante la corte en relación a 14 supuestas infracciones menores.
La policía lo había estado acosando, parándolo repetidamente por supuestas infracciones de reglas de tránsito, por ejemplo por no tener puesto el cinturón de seguridad.
Aparentemente, al ser confrontado por la policía, el muchacho salió corriendo. Roach persiguió al adolescente, quien no portaba armas, y le disparó una vez en el pecho detrás de un edificio abandonado. El policía alega que "temía por su vida".
La muerte detonó las protestas. Cientos de residentes enardecidos abarrotaron una reunión del consejo municipal el 9 de abril para exigir una explicación y acusaron al gobierno de encubrir los hechos. La madre de Thomas, Angela Leisure, dijo: "Me quitaron parte de la vida. ¡Y quiero que me digan por qué! Insisten en preguntarme por qué salió corriendo mi hijo. Si usted es un hombre afroamericano, sí va a correr", dijo.
La multitud creció a mil personas, quienes exclamaban "Alto a la matanza" y "Sin justicia no hay paz". La policía dispersó a un grupo más reducido con gases lacrimógenos y balas de goma. Un helicóptero sobrevoló con sus faros de alta potencia, mientras la policía con equipo antimotines mantuvo una presencia agresiva en el barrio negro de Over-the-Rhine, dispersando a grupos de jóvenes y adultos.
Durante los días siguientes, multitudes de jóvenes protestaron con carteles que decían "No disparen" y "Policía de Cincinnati: No disparen contra la gente negra". Cientos de policías antimotines los reprimieron disparando gases lacrimógenos, balas de goma y bolsas de perdigones.
El alcalde Charles Luken y otros funcionarios municipales visitaron la comunidad negra para sermonearle sobre la "violencia" de los manifestantes. Uno de los residentes les replicó, "Ustedes vienen aquí a quejarse del vidrio roto, ¿no? Bueno, pero dónde estuvieron todos estos años cuando nos acosaba la policía?"
El mes anterior, varios grupos pro derechos civiles y la Unión Pro Libertades Civiles de Estados Unidos (ACLU) entablaron una demanda judicial en una corte federal de Cleveland, acusando a las autoridades de Cincinnati de "30 años de racial profiling sistemático", refiriéndose a la práctica policiaca de detener los autos de los conductores con rasgos "sospechosos", es decir, de piel oscura.
El 43 por ciento de la población de Cincinnati es negra. La demanda judicial afirma que los negros son detenidos frecuentemente por la policía por infracciones menores mucho más que los blancos, y que los agentes policiacos "tienden a usar fuerza excesiva y mortal contra los afroamericanos con mucho más frecuencia que contra los blancos".
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