
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR marzo de 2001 Vol. 25 No. 03
Editorial Pathfinder
General cubano saluda libro por revolucionario boliviano
A continuación reproducimos el prólogo a Un terreno fértil: Che Guevara y Bolivia, un testimonio de Rodolfo Saldaña, que la editorial Pathfinder acaba de sacar a luz en inglés bajo el título Fertile Ground: Che Guevara and Bolivia. En español Editora Política lo publicará en La Habana en las próximas semanas. El libro recoge una entrevista con el revolucionario boliviano Rodolfo Saldaña.
La entrevista la condujeron en 1997 en La Habana, Mary-Alice Waters, directora de la revista New International (Nueva Internacional) y presidenta de Pathfinder, y Mike Taber, miembro del cuerpo de redacción de Pathfinder. La introducción al libro es de Waters.
De joven, Saldaña se unió en 1950 al Partido Comunista de Bolivia. Entre 1955 y 1958, por decisión del partido, trabajó en la mina de estaño Siglo XX, donde ayudó a reclutar dirigentes mineros y a establecer allí la presencia del Partido Comunista. Colaboró con los preparativos logísticos y las labores de apoyo del movimiento guerrillero peruano de 1963, que fue derrotado en Puerto Maldonado, y del frente guerrillero de 1963-64 en Salta, Argentina, dirigido por Ricardo Masetti con el respaldo de la dirección revolucionaria cubana.
La campaña boliviana
Saldaña se unió a Ernesto Che Guevara, uno de los dirigentes centrales de la revolución cubana, en el frente revolucionairo de 1966-67 que Guevara condujo en Bolivia. Después de abandonar el Partido Comunista debido a que este rehusó apoyar dicho esfuerzo, Saldaña devino uno de los fundadores del Ejército de Liberación Nacional (ELN) de Bolivia, dirigido por Guevara y el revolucionario boliviano Inti Peredo.
Saldaña estaba designado a unirse al esfuerzo guerrillero como combatiente. Sin embargo, las circunstancias lo mantuvieron a la cabeza de la red clandestina del ELN en las ciudades y en las regiones de las minas de estaño. En octubre de 1967 Guevara fue capturado en una batalla en la quebrada del Yuro y fue asesinado por las fuerzas del ejército boliviano entrenadas por Washington. Subsecuentemente Saldaña permaneció activo en la política revolucionaria, tanto en Bolivia como en Cuba.
Harry Villegas fue miembro del Estado Mayor de la unidad guerrillera encabezada por Guevara en Bolivia. Conocido también por su nombre de guerra, Pombo, dirigió a los sobrevivientes veteranos de la campaña guerrillera para que eludieran el cerco militar que les había tendido el ejérctio boliviano con apoyo de Washington, y que con la ayuda de revolucionarios bolivianos lograron escapar. Hoy día, Villegas ostenta el grado de general de brigada de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Cuba. Es miembro del Comité Central del Partido Comunista de Cuba y se desempeña como uno de los dirigentes nacionales de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana (ACRC).
El prólogo se reproduce con autorización, derechos reservados © 2001, por Pathfinder Press.
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Por Harry Villegas
Al escribir estas notas, cumplo con dos deberes: recordar al amigo y compañero de múltiples y comunes acciones revolucionarias, y responder a la sugerencia realizada por el Héroe de la República de Cuba, General de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra, quien desde la década del sesenta fuera compañero de Rodolfo Saldaña en su quehacer revolucionario.1
"Vino con ellos Rodolfo, que me hizo muy buena impresión. Al parecer, está más decidido que Bigote a romper con todo. Papi le informó de mi presencia". Así escribió el comandante Ernesto Che Guevara en su diario de campaña en Bolivia, el 20 de noviembre de 1966. Al día siguiente anota: A Rodolfo le pedí un agrónomo de confianza.
La entrevista realizada por Mary-Alice Walters y Mike Taber al destacado combatiente boliviano ofrece un acercamiento íntimo, humano a una larga trayectoria de intenso combatir revolucionario, que se inicia desde 1950.
Lealtad, firmeza, modestia, solidaridad, humildad y dedicación a la libertad de los pueblos pueden definir la vida del militante comunista Rodolfo Saldaña.
Los revolucionarios cubanos conocemos que desde 1963, él brindó su pleno apoyo al proyecto del Che de apertura de un frente guerrillero en Salta, Argentina o en el Movimiento de Puerto Maldonado, en Perú, como una prueba más de su americanismo, de su enfrentamiento al imperialismo, siempre en busca de alcanzar la verdadera libertad.
En su condición de estudiante, obrero minero, mecánico, profesor, militante y miembro del Comité Central del Partido Comunista Boliviano o de dirigente de la Red Urbana del Ejército de Liberación Nacional de Bolivia se caracterizó por la honestidad, el ejemplo personal y la fidelidad a los principios. En realidad un verdadero aspirante a alcanzar el escalón más alto de la especie humana: ser revolucionario.
Su incorporación a la guerrilla boliviana para la que había recibido entrenamiento desde enero de 1966, se vio dificultado por factores ajenos a su voluntad y deseo, como fueron: la necesidad del viaje y permanencia de Tania en la guerrilla, 2 que le exigió continuar en la ciudad; la pérdida de contactos con la guerrilla y Cuba, debido a los controles del Ejército en la zona de operaciones, a pesar de los esfuerzos realizados por la Red Urbana para restablecerlos. Lamentablemente, esto último nunca fue conocido por el Che.
Frente a la actitud traidora de Mario Monje se vio obligado a abandonar al partido que ayudara a fundar y por el que cambió, desde muy joven, el rumbo de su vida. 3 Muy difícil y dolorosa debe haber sido para Saldaña, su firme decisión de seguir al Che; él estaba preparado para asumir con entereza y convicción esa determinación adoptada de manera plena y sin reserva, consciente de la envergadura de la acción liberadora del Che.
En lo personal, después de haber logrado evadir el cerco de más de 10 mil soldados del ejército boliviano sentimos la solidaridad y el compañerismo de Saldaña cuando, encontrándonos en la ciudad de Cochabamba, fue eco de radio bemba nuestra presencia en dicha ciudad.
Los compañeros del Ejército de Liberación Nacional en La Paz decidieron, sin contar con la dirección del Partido Comunista Boliviano, ir en nuestra búsqueda. Alegría y sorpresa fue para mí el ver llegar una noche a tres compañeros, uno de ellos Rodolfo que me dijo: "Cumpa, vine a rescatarlos", trasladándonos a La Paz. Al llegar a la casa donde íbamos a ocultarnos detectamos que venían en dirección al carro donde nos encontrábamos dos carabineros. Al percatarse que habíamos sacado nuestras pistolas Rodolfo nos toca la mano y dice: "Tranquilos, ellos no pueden imaginar que están aquí", dándonos muestra de valentía, seriedad y ecuanimidad.
Posteriormente, cuando en Cuba, bajo la dirección de Guido (Inti) Peredo, se preparaban militarmente los sobrevivientes del combate del 8 de octubre de 1967 en la Quebrada del Yuro, con el objetivo de cumplir el compromiso de continuar la lucha, él también se entrenaba junto a revolucionarios bolivianos, chilenos y cubanos, con toda la consagración y disposición. Su objetivo primario siempre fue el volver a la montaña para lograr con la victoria la liberación del pueblo de Bolivia, de América.
En Cuba hizo revolución y se sintió realizado al ser un constructor del socialismo, el gran sueño de una vida dedicada por entero a los humildes, con los humildes y para los humildes.
Recientemente fallecido en La Habana, sus restos fueron trasladados a su patria boliviana. La publicación de este valioso relato, que nos dejó como legado, constituyen un homenaje póstumo al combatiente de vanguardia, al hombre fiel a las ideas en defensa de las cuales consagró su vida.
Hasta la victoria siempre
Harry Villegas Tamayo
La Habana, 18 de enero de 2000
Notas
1 El general de Cuerpo de Ejército Abelardo Colomé Ibarra es el oficial de más alto grado en las Fuerzas Armadas Revolucionarias después de Fidel Castro y Raúl Castro. En Bolivia y Argentina en 1962-64, colaboró con revolucionarios en esos países para preparar condiciones para el núcleo guerrillero que estuvo encabezado por Jorge Ricardo Masetti en el norte argentino
2 Tania era el nombre de guerra de Haydée Tamara Bunke, una germano-argentina que trabajó en Bolivia con la red urbana del ELN. En marzo de 1967, mientras acompañaba a unos visitantes al campamento de la guerrilla de Che, se descubrió su verdadera identidad, tras lo que tuvo que incorporarse como combatiente.
3 Después de haberse comprometido a dar el apoyo del Partido Comunista de Bolivia, Mario Monje, secretario general del partido, abandonó ese compromiso con el frente guerrillero dirigido por Che Guevara, y desarrolló en cambio una campaña dentro del PC a fin de impedir que aquellos militantes que respaldaban a la guerrilla, como Saldaña, pudieran ofrecerle ayuda alguna.
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