
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR marzo de 2001 Vol. 25 No. 03
Estados Unidos
Celebran vida, aportes de Judy White Cuadro del movimiento comunista, orientó a otros hacia el partido proletario
Por Nan Beiley y Wendy Lyons
LOS ANGELES-- "Judy fue un cuadro del Partido Socialista de los Trabajadores quien durante casi 35 años entregó lo mejor de sí misma para forjar un movimiento comunista en Estados Unidos. Este es por definición un movimiento internacionalista, un movimiento que consiste no sólo del propio partido sino de una organización de la Juventud Socialista --o una Alianza de la Juventud Socialista en otra época--, y de cientos de partidarios organizados del partido".
Lo anterior formó parte de la intervención de Mary-Alice Waters, en nombre del Comité Político del Partido Socialista de los Trabajadores, ante una reunión celebrada el 21 de enero en esta ciudad, para celebrar la vida de Judy White. La reunión contó con la presencia de más de 100 personas, y se celebró en el salón de actos del Local 24 del Sindicato Nacional de Carteros. White falleció en Los Angeles el 2 de enero, a la edad de 62 años.
"Reuniones como ésta resultan tan impactantes --al rendir homenaje a una persona como Judy que dio tanto de su vida para la construcción del partido-- porque permiten apreciar no sólo los aportes de un individuo, sino también un segmento de la historia que a esa persona le tocó atravesar, representar, formar parte", apuntó Waters.
"La fuerza del programa del marxismo no radica primordialmente en las ideas", continuó, "sino en el hecho de que es el resumen de las condiciones para la liberación de la clase trabajadora. Y su fuerza no es sólo la de individuos, sino la fuerza colectiva de la colaboración de tales individuos a fin de volver el programa realidad.
"Las ideas del marxismo las portan los seres humanos; no hay otra forma de hacerlo", manifestó Waters. "Y son la conducta y el ejemplo de esos mismos individuos, más aún que su claridad intelectual o su facilidad de palabra o para escribir, lo que convence a otros de que se sumen a nuestro movimiento. Es aquí donde el aporte de Judy fue tan reconocido por todos sus amigos y colegas. Ella contribuyó a que otros apreciaran la necesidad de un esfuerzo colectivo por forjar un movimiento, un partido proletario, con la fuerza, cohesión y disciplina suficientes para enfrentarse con la clase gobernante más potente y despiadada que jamás ha conocido el mundo".
Así, indicó Waters, "Judy ayudó a reclutar al movimiento a decenas y decenas de personas y ayudó a que fueran comprendiendo las mismas cosas que ella había llegado a comprender a través de sus vivencias y sus contribuciones a la construcción del PST".
Entre los asistentes a la reunión había miembros y partidarios del PST, jóvenes socialistas, amigos y otros que habían colaborado con White en las últimas cuatro décadas. Los participantes provenían de diversas ciudades californianas, ademas de Los Angeles. Llegaron otros de Vancouver (Canadá); Seattle, Washington; Tucson, Arizona; Grand Junction, Colorado; y de la ciudad de Nueva York. Se montaron atractivas exposiciones con las que se plasmó una crónica de la vida política de White y los tumultuosos sucesos en que participó su partido. Los partidarios del PST en Los Angeles prepararon una amplia selección de comida, de la que se pudo disfrutar tanto antes como después de la reunión.
El acto para celebrar la vida de White lo presidió John Benson, un empacador de carne en Fresno y miembro del comité timón de la fracción del partido en el sindicato de la industria alimentaria UFCW.
Intervino también en la reunión Wendy Lyons, quien habló en nombre de la rama del PST en Los Angeles. Lyons colaboró por primera vez con White a mediados de la década de 1960, cuando ambas eran dirigentes de la Alianza de la Juventud Socialista y empezaban a asumir responsabilidades de dirección en el PST.
"Judy formó parte de una generación influenciada por dos poderosos acontecimientos en la lucha de clases: la revolución cubana y el movimiento por los derechos civiles", expresó Lyons. Relató cómo White fue a Cuba por primera vez en 1955 con su padre, y de nuevo en 1960 en un viaje que realizó con un amigo de toda la vida.
"Judy sentía un odio ardiente hacia la injusticia, que se lo provocaba tanto lo que veía en Estados Unidos, como la opresión generada en el exterior por el gobierno estadounidense, opresión de la que fue testiga en la Cuba prerrevolucionaria y también en México. Judy vio en la revolución cubana un camino a seguir. Los trabajadores y campesinos cubanos entraron marchando al escenario de la historia y demostraron que sí era posible cambiar el mundo", comentó Lyons. "Judy decidió que hacía falta hacer una revolución aquí en Estados Unidos y en 1961 se afilió a la Alianza de la Juventud Socialista. Participó en las campañas de la AJS en defensa de la revolución cubana contra las agresiones de Washington".
Lyons subrayó cómo la AJS se metió de lleno en el creciente movimiento que con el tiempo derrotó al Jim Crow, como se conocía al brutal sistema de segregación legal --respaldado por el terror racista y los linchamientos--, contra los afroamericanos en el Sur del país. "Desde principios de los sesenta", recordó, "cada semana recibíamos noticias de nuevas acciones en el Sur: boicoteos de autobuses, recorridos por la libertad, sentadas y luchas contra cargos fabricados por los racistas. En Boston, donde entonces vivía Judy, como en otras partes del Norte, las acciones de solidaridad con la lucha contra el Jim Crow aumentaban.
"Judy participó en los piquetes de las tiendas Woolworths de Boston, en campañas de defensa y en manifestaciones. A medida que en la lucha del pueblo negro se veía surgir un ala cada vez más revolucionaria en torno a Malcolm X, Judy, junto a los compañeros de la AJS y del PST, trabajaron por defender dicha ala y por forjar lazos con ella.
"La AJS a la que se afilió Judy era una organización de cuadros, nos considerábamos compañeros de lucha de los revolucionarios cubanos y de los trabajadores, agricultores y jóvenes negros que día a día iban derrocando el Jim Crow. Nos enorgullecían nuestros lazos con el PST", indicó, un partido con programa y con una historia que en ese entonces contaba entre sus filas a quienes habían participado en la lucha contra la estalinización del movimiento comunista mundial y otros que habían dirigido trabajadores en las victoriosas huelgas de los Teamsters (camioneros) de Minneapolis y en la campaña de sindicalización de los Teamsters camioneros en la zona norte-central del país durante las grandes luchas obreras de la década de 1930.
"La AJS era una organización seria, disciplinada", recalcó Lyons. "Estudiábamos la continuidad del marxismo, junto con el PST, y nos empeñamos en obrar de acuerdo con ella. Aunque entonces éramos una organización pequeña, nos fuimos fortaleciendo durante esos años conforme fuimos fortaleciendo una organización de cuadros. Eso nos permitió desempeñar un papel dirigente en el movimiento contra la guerra de Vietnam conforme éste se fue ampliando. La AJS creció rápidamente a fines de los sesenta y principios de los setenta", apuntó Lyons, "y pasó a ser la principal fuente de renovación del partido".
Movimiento antiguerra
Judy White se encontraba al centro de todo esto, explicó Lyons. White fue una de quienes fundaron el Comité Coordinador de Boston Contra la Guerra, que en 1965 organizó los primeros días de protesta contra la guerra de Vietnam. En virtud de ese trabajo, Boston se convirtió en sede del boletín "Devuelvan las tropas ya", que resultó de un gran debate en torno a cuál era el camino más indicado para el movimiento antiguerra que se estaba desarrollando. La AJS, el PST y otras fuerzas buscaban construir un movimiento intransigente contra la guerra, que claramente exigiera que el gobierno norteamericano retirara las tropas de inmediato. Procuraban que el movimiento buscara llegarle y apelar a los soldados estadounidenses. Eso se presentaba en agudo contraste con el enfoque de otros grupos que equiparaban a los soldados rasos con la oficialidad y con el gobierno imperialista a la que sirve, sin distinguir entre el cuerpo de oficiales y las decenas de miles de trabajadores y agricultores en uniforme que habían sido reclutados al ejército.
White se mudó a Nueva York en 1966, en un esfuerzo por vincular el ala "Devuelvan las tropas ya" del movimiento antiguerra con el movimiento que se fortalecía cada vez más en Nueva York. Ese mismo año, White fue postulada como candidata del PST para gobernadora de Nueva York.
Así señaló Ana Ramírez, al dirigirse a los presentes en nombre del capítulo de la Juventud Socialista en Los Angeles. "Con mis compañeros del capítulo de la JS estuvimos hojeando el Militant para preparar las exhibiciones que ven", dijo Ramírez. "Algo que nos emocionó bastante fue la candidatura de Judy para gobernadora de Nueva York en 1966. Sólo tenía 28 años, edad suficiente, si hubiera sido hombre, para que la reclutaran y enviaran a la guerra. Sin embargo, los funcionarios del estado de Nueva York dijeron que no tenía edad suficiente para ser gobernadora.
"La clase dominante del estado de Nueva York veía la eficacia con que hacíamos campaña entre los jóvenes y los activistas antiguerra", puntualizó Ramírez. "Les horrorizaba que exigiéramos las direcciones de todos los soldados inscritos en el padrón electoral, para enviarles materiales de la campaña, sin importar dónde estuvieran destacados".
En 1967, tras la elección y una semana de grandes movilizaciones contra la guerra de Vietnam, el entonces gobernador neoyorquino, Nelson Rockefeller, promulgó una ley que el New York Times calificó como la "ley anti-Judy White". Dicha ley prohibía que las personas "que no cumplieran los requisitos" --es decir, quienes no tuvieran la edad mínima para ejercer el puesto de gobernador-- se postularan para cargos públicos o aparecieran en la papeleta electoral. Quienes apoyaban la ley alegaban que la campaña de White había hecho que 12 mil personas desperdiciaran sus votos.
"Hay muchos luchadores como Judy White", expresó Ramírez. "Hoy, al rendir homenaje a Judy, no me sorprende saber del papel que ella desempeñó en el movimiento. Sirve de inspiración. La Juventud Socialista puede aprender de esta experiencia y apreciar un ejemplo del tipo de movimiento que procuramos construir hoy".
Mary-Alice Waters fue la oradora principal de la reunión. "Judy tipificaba a toda una generación", manifestó Waters. "Su padre era un inmigrante judío de Lituania, quien llegó a Estados Unidos a principios de siglo. Su madre era alsaciana. Se mudaron a Boston, donde nació Judy en 1938. Su padre tenía una pequeña ferretería y mercería.
"Judy no hablaba mucho de su familia", recordó Waters, "pero de vez en cuando decía que tenía un tío muy famoso, Harry Dexter White, que sería el blanco número dos, después de Alger Hiss, de la caza de brujas realizada después de la Segunda Guerra Mundial contra altos funcionaros gubernamentales en Washington.
Waters habló de la vida de Harry Dexter White, desde que trabajaba en las mercerías y ferreterías de Boston. Con el tiempo se graduó de las universidades de Harvard y de Stanford y se consagró como un economista capaz y prometedor. A principios de la década de 1930, lo contrataron para unos proyectos especiales en el Departamento del Tesoro estadounidense; para cuando Washington le declaró la guerra a Alemania, White ascendía rápidamente, siendo nombrado después subsecretario del Tesoro, bajo Henry Morgenthau, en el gobierno de Roosevelt.
Aunque más tarde sería acusado de ser agente soviético, la obra de White durante esta época no podía desvincularse de la de la administración de Roosevelt y, más tarde, de la de Truman.
Fue uno de los autores de lo que llegó a conocerse durante los últimos años de la guerra como el plan Morgenthau para Alemania. Este figuraba entre los proyectos de la posguerra del imperialismo norteamericano --sería descartado posteriormente-- que planteaban la perspectiva de asegurar que Alemania no se reindustrializara después de la guerra, condenándola a ser un país pastoral y agrícola, incapaz de volver a amenazar a la Unión Soviética o a Washington ni tampoco a sus aliados imperialistas de la posguerra. El plan Morgenthau y otras propuestas afines serían calificadas luego por los opositores de Roosevelt y Truman como beneficiosos para la Unión Soviética.
White también fue coautor, junto con el economista británico John Maynard Keynes, del acuerdo de la Conferencia de Bretton Woods de 1944, por el que se organizó el sistema monetario internacional después de la Segunda Guerra Mundial. De ello se originó el Fondo Monetario Internacional, del que White fue el primer director ejecutivo estadounidense.
"En 1948, a ese mismo tipo lo acusaron de agente soviético de alto nivel en las más altas esferas del gobierno", dijo Waters. En la ciudad de Nueva York fue llevado ante un gran jurado federal que también contemplaba cargos contra los dirigentes del Partido Comunista de Estados Unidos y que posteriormente presentó cargos contra 12 de ellos, acusádoles de violar la Ley Smith. Poco tiempo después, serían condenados por "abogar por el derrocamiento por la fuerza del gobierno de Estados Unidos".
La caza de brujas
Harry Dexter White nunca fue acusado formalmente. Pero su nombre apareció en todos los diarios del país, como ejemplo, junto con Alger Hiss, de las actividades de espionaje soviético organizadas por el Partido Comunista estadounidense y la Unión Soviética. White falleció pocos meses después a causa de un infarto.
Judy tenía 10 años en 1948, cuando White compareció ante el gran jurado, explicó Waters. Cinco años después, esto volvió a salir en los diarios cuando Herbert Brownell, procurador general del entonces presidente Dwight D. Eisenhower, acusó al ex presidente por el Partido Demócrata, Harry Truman, de haber colocado a Harry Dexter White en puestos clave del Departamento del Tesoro con pleno conocimiento de sus "actividades de espionaje de parte de la Unión Soviética".
"Este paso a ser uno de los conflictos más ásperos de toda la época de la caza de brujas, hasta que finalmente Eisenhower lo suspendió, comentando que se les estaba yendo un poco de las manos. Fue uno de los momentos decisivos de la caza de brujas", recalcó Waters.
"El Militant libró una defensa eficaz de Harry Dexter White", apuntó Waters, llamando la atención de los presentes hacia el área de exposiciones, donde se podía ver un ejemplar del Militant de noviembre de 1953, en el que apareció un artículo titulado "En defensa de Harry Dexter White".
Bajo el seudónimo de John Petrone, el entonces redactor del Militant, George Breitman, escribió: "En lo político, tengo muy poco --o quizás nada-- en común con Harry Dexter White. Por su historial y sus declaraciones públicas, parece haber sido el clásico representante del New Deal [Nuevo Trato]. Un joven listo que fue escogido para un puesto de burócrata en Washington, donde a Roosevelt y a la clase capitalista les sirvió bien al promover el programa reformista del Nuevo Trato, destinado a evitar que la clase trabajadora, ya descontenta, avanzara hacia la acción política independiente". El autor pasó entonces a exponer el tipo de cargos totalmente infundados que le imputaban a White.
"Estos acontecimientos afectaron profundamente a Judy", expresó Waters, "sobre todo en su adolescencia, cuando se reunían periodistas frente a su casa para intentar entrevistar a familiares y amigos. Fueron hechos como esos los que hicieron que la generación de Judy cultivara un odio profundo hacia la caza de brujas y al Comité de la Cámara de Representantes para Actividades Anti-Americanas, que asedió a personas, inocentes o no, como Harry Dexter White, arruinando así miles de vidas".
"Judy salió de esto también con un odio profundo del estalinismo", comentó Waters. "Entendía cuán corruptos eran quienes se involucraban en él, quienes confundían los logros de la revolución rusa de 1917 con los vaivenes de la burocracia privilegiada encabezada por José Stalin. Harry Dexter White, como otros de su generación, se vio atraído por el estalinismo".
En medio de lo peor de la Gran Depresión de los años treinta, Harry Dexter White había querido viajar a la Unión Soviética para observar los beneficios que una economía planificada podría aportar al mundo.
Harry Dexter White reconoció sin reparos que muchos de sus amistades y socios en Washington formaban parte del círculo de personas a quienes se acusaba de espionaje, explicó Waters.
"Lo que Judy comprendió es que muchos de esa generación, atraídos al estalinismo, se sintieron honrados cuando se les pidió ayudar de esa forma a la Unión Soviética, sobre todo durante la guerra. Judy comprendió a profundidad lo que el dirigente del Partido Socialista de los Trabajadores, Jim Cannon, solía de decir al explicar que el estalinismo acababa con lo mejor de las generaciones, no con lo peor".
Waters instó a los participantes a adquirir un ejemplar del nuevo libro de Pathfinder Fertile Ground: Che Guevara and Bolivia [Terreno fértil: Che Guevara y Bolivia], que contiene una entrevista con Rodolfo Saldaña realizada por Waters y Michael Taber en 1997. "Seguramente a muchos de ustedes les impresionará, como me impactó a mí cuando hablé con Saldaña y escuché su historia. El fue un dirigente del Partido Comunista de Bolivia en determinado momento, quien rompió con el PC al verse atraído hacia la Revolución Cubana. Se convirtió en un verdadero revolucionario. En aquel entonces no había muchos como él, ni en América Latina ni en ninguna otra parte del mundo. Pero la Revolución Cubana había abierto un camino histórico totalmente diferente, un camino al que Judy White también se sintió atraída y se sumó", indicó Waters. "A Judy le hubiera gustado la historia de Saldaña si hubiese tenido la oportunidad de leerla".
La liberación de la mujer
Waters comentó, haciéndose eco de los comentarios anteriores de Lyons, que White tipificaba a toda una generación de mujeres influenciadas por el ascenso del movimiento de la mujer que se sumaron a las filas del Partido Socialista de los Trabajadores y de la Alianza de la Juventud Socialista.
"Las mujeres que nos afiliamos a nuestro movimiento durante ese tiempo no desempeñábamos un papel secundario", manifestó Waters. "Sucedía todo lo contrario. Nos veíamos impulsadas a cada paso, a cada momento, en todos los sentidos, a asumir responsabilidades de dirección cada vez mayores, mucho más de lo que la mayoría de nosotras pensábamos o creíamos que éramos capaces.
"No es que hubiera una política especial para con las mujeres, sino que el caracter revolucionario del partido y de la Juventud Socialista supone que las organizaciones siempre están procurando llevar al máximo las capacidades de cada persona, para ayudarla a ponserse a la altura de lo que sea capaz de hacer".
Waters enumeró las distintas responsabilidades de dirección que asumió White en el PST, entre ellas secretaria para la numerosa rama en Nueva York en los años sesenta, directora del trabajo de liberación de la mujer para el partido en Nueva York, secretaria del Comité Político del partido y directora de finanzas del partido responsable de la correspondencia y la colaboración con las ramas del PST.
White fue elegida en 1971 miembro suplente del Comité Nacional del PST, y pasó a ser miembro regular en el congreso del partido de 1977. En los años ochenta, formó parte de la Comisión de Control del partido por un par de años. En 1974 fue delegada fraterna ante el congreso mundial de la Cuarta Internacional.
"El papel de Judy en el Comité Estadounidense de Justicia para los Prisioneros Políticos Latinomericanos [USLA] fue una de las cosas con que más se identificó", dijo Waters. "Judy cumplía con esta responsabilidad, no como una 'latinoamericanista' sino como revolucionaria proletaria que se identificaba plenamente con las luchas. Era una de las mejores trabajadoras de masas que he visto en el partido", continuó Waters. "Le encantaba trabajar con la gente, y se sentía totalmente cómoda colaborando con otras fuerzas que no coincidían con nosotros en todas las cuestiones".
El USLA fue fundado en 1966, un día después del ataque dinamitero contra la sede del partido en Nueva York por parte de un grupo cubano derechista durante la campaña de White para gobernadora. El impulso inmediato para la fundación del USLA lo dio la represión sumamente dura que enfrentaban numerosos militantes y dirigentes del movimiento comunista en América Latina. El mejor ejemplo fue el caso de Hugo Blanco en Perú, quien enfrentaba la pena de muerte por su labor como organizador de un movimiento campesino de masas encaminado a quitarle tierras a los ricos latifundistas del valle peruano de La Convención, en 1961 y 1962.
Las luchas en América Latina
Estos sucesos, que figuran entre los momentos culminantes de la lucha de clases latinoamericana de aquel entonces, se detallan en el libro de Pathfinder Land or Death [Tierra o muerte]. Al principio, un tribunal militar condenó a muerte a Blanco. Sin embargo, tras una campaña de defensa de varios años, lo condenaron a 25 años en la infame prisión de El Frontón, en una isla frente a las costas peruanas.
"Al apelar ese dictamen, los fiscales del caso Blanco solicitaban la pena de muerte", comentó Waters. "Nos unimos a otros de otras partes del mundo para responderles. Fe en ese contexto que se lanzó el USLA". La amplitud del USLA cobró gran importancia desde el principio, explicó Waters. En su reunión constituyente, entre los oradores que desde el estrado aceptaron integrar el consejo ejecutivo del USLA estaban Paul Sweezy, codirector de Monthly Review [Reseña Mensual]; John Gerassi, autor del libro The Great Fear in Latin America [El gran temor en América Latina]; el padre Felix McGowan; Catarino Garza, entonces candidato por el PST para vicegobernador de Nueva York; y Joseph Hansen, entonces director del Militant.
"Desde el principio, el USLA no fue un comité que defendía sólo a personas de nuestro movimiento", apuntó Waters. "El comité asumió los casos de prisioneros políticos latinoamericanos de todas las tendencias políticas, de todas las corrientes políticas, en un país latinoamericano tras otro". Las campañas del USLA, y las de otros alrededor del mundo, permitieron que Blanco venciera de nuevo el intento de reimponerle la pena de muerte. Cumplió siete años en la cárcel antes de que se conquistó su libetad a fines de 1970. "Justo cuando se inauguraba el congreso de la Alianza de la Juventud Socialista ese año en Nueva York, supimos que Hugo había salido por fin de la cárcel, y fue motivo de júbilo durante todo el congreso", recordó Waters. Después de una lucha por conseguir una visa, que el gobierno norteamericano prolongó por años, Blanco por fin logró entrar a Estados Unidos en 1977, y realizó una gira de conferencias.
El momento culminante del Comité de Justicia del USLA ocurrió con la labor de defensa que siguió al golpe de estado de 1973 en Chile, dirigido por el general Augusto Pinochet, y que resultó en la masacre de miles de trabajadores y campesinos a manos del régimen militar.
Al igual que miles en Estados Unidos y en todo el mundo, el comité pasó a responder a la situación que enfrentaban las víctimas de la dictadura militar, respaldada por Estados Unidos. En ese entonces, Judy White trabajaba para el USLA y era la directora de la publicación del comité, el USLA Reporter [Reportero del USLA]. El comité organizó una exposición de arte en la que se recaudaron 30 mil dólares para las víctimas del golpe militar y sus familiares. El USLA sacó un número especial del Reporter con 10 mil ejemplares. White viajó a México para entrevistar a varios de los que lograron escapar. El Comité de Justicia del USLA organizó una reunión en la ciudad de Nueva York en que participaron mas de 1300 personas.
White redactó un libro del USLA titulado Chile's Days of Terror [Días de terror de Chile], en el que se recopilaron entrevistas con víctimas del golpe. "Los derechos de autor de este libro del USLA eran de Judy White", comentó Waters señalando el área de exhibiciones, "y lo distribuyó Pathfinder".
"La labor del Partido Socialista de los Trabajadores en defensa de los prisioneros políticos latinoamericanos durante la época en que Judy estaba en el propio centro de ese esfuerzo contribuyó a salvarles la vida a muchos compañeros de Latinoamérica y a otros de distintas tendencias políticas", sostuvo Waters. "Fue un ejemplo digno de la política de defensa comunista, y constituye uno de los capítulos más enorgullecedores de la historia del Partido Socialista de los Trabajadores.
Entre 1976 y 1977, White fue parte de la redacción de Intercontinental Press, semanario marxista de noticias dirigido por Joseph Hansen. Durante este tiempo, White, quien dominaba el español, empezó a redactar una sección en español de dicha publicación. Dicha sección fue la precursora de Perspectiva Mundial, que salió a luz en 1977. "En el otoño de ese año, pasó a desempeñarse oficialmente como la directora de Perspectiva Mundial según se indica en la revista", dijo Waters. "Pero la verdad es que había estado redactando la revista desde su creación en colaboración con dos compañeros mexicanos que estuvieron en Estados Unidos para ayudar con su lanzamiento. Este año es el 25 aniversario de la fundación de Perspectiva Mundial", dijo Waters. "Espero que alrededor del país podamos celebrar este hecho como se debe".
Este fue el tiempo en que más responsabilidades de dirección asumió Judy en el partido, indicó Waters. "Después, Judy misma puso límites en lo que haría y lo que no haría. Luego lo fue limitando a aquello con lo que se sentía cómoda. La mayor desilusión, desde el punto de vista del partido, es que era capaz de más. Bromeabamos con ella por su vena de bohemia. Fue un cuadro disciplinado del partido durante muchos años, pero en un momento dado, en 1978, entró a la oficina y dijo que se iba a México para participar en la construcción de una pirámide. Dijo, 'eso es lo que quiero hacer y probablemente regrese en unos años'".
Revoluciones en Nicaragua, Grenada
Waters dijo que White volvió al partido en 1979-1980. "Fue la fuerza de la revoluciones nicaragüense y granadina, y la decisión del partido de concentrar nuestras filas en las minas, fábricas y ferrocarriles organizados por los sindicatos industriales, lo que atrajo a Judy a retornar al partido", expresó Waters. Fue miembro del partido por otros 16 años, ayudando a construir ramas del partido en San Diego, Phoenix y Los Angeles. Participó en la labor de las fracciones industriales del partido en el sindicato automotriz UAW, y en el mecanometalúrgico IAM como ensambladora de aeronaves, en la línea de producción de una planta de cosméticos de la Revlon, y posteriormente en la cocina de la United Airlines. En 1984 White participó en una sesión de la escuela de dirección del partido, donde impartió clases de español.
Hacia fines de la década de 1980 formó parte de la oficina del Militant y Perspectiva Mundial que desde Managua, y durante más de una década, ofreció a los lectores de dichas publicaciones reportajes directos y constantes del acontecer durante el ascenso y el ocaso de la revolución nicaragüense.
"Los aportes de Judy fueron importantísimos", dijo Waters. "Pero fue el partido que construyó lo que los hizo posibles, el partido que les dejó como legado a los compañeros que hoy día entran en escena".
John Benson, quien presidió la reunión, leyó fragmentos de varios de los mensajes recibidos. Uno de ellos era el de Róger Calero, empacador de carne y activista en el Local 789 del sindicato alimentario UFCW, que lucha por lograr un contrato en la Dakota Premium Foods en St. Paul, Minnesota.
"Cuando joven participé en el proceso revolucionario en Nicaragua de 1979 a 1985", escribió Calero. "El desglosar estos acontecimientos con una comunista en Estados Unidos fue decisivo para que me integrara a la lucha de clases en Estados Unidos y al movimiento comunista aquí. Judy fue una de los que ayudaron a aclararme la diferencia entre dirección revolucionaria, por un lado, y socialdemocracia y estalinismo, por el otro."
Norton Sandler, del comité nacional del PST, refirió que White había contribuido en dos ocasiones al Fondo de Capital del partido. La primera resultó de una considerable herencia, y la segunda, de una demanda por sueldos atrasados que le ganó a un patrón en San Diego que le había dado cesantía haciendo caso omiso de su antigüedad, a la vez que le daba trabajo a hombres que tenían menos antigüedad. Sandler instó a los participantes que estuvieran en condiciones de hacerlo a que contribuyeran mil dólares o más al Fondo de Capital del PST, fondo que contribuye a la continua producción de los libros de Pathfinder, incluida la modernización del equipo de impresión y del inmueble en Nueva York donde se producen dichos libros.
A la vez, Sandler explicó que los presentes podían contribuir al Fondo Judy White para Construir el Partido, para rendir tributo a su labor en la construcción del PST. Los asistentes contribuyeron $3500 en la reunión de Los Angeles. Contribuciones al Fondo Judy White para Construir el Partido se pueden enviar al PST, 406 West Street, New York, NY 10014-2570.
Wendy Lyons es costurera y candidata por el PST para alcaldesa de Los Angeles. Norton Sandler también contribuyó a este artículo.
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