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La General Motors anuncia despidos masivos, cierres en Europa y América

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UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
marzo de 2001 Vol. 25 No. 03

Europa

Se unen 40 mil en paro automotriz
La General Motors anuncia despidos masivos, cierres en Europa y América

Sindicalistas protestan el 20 de enero en Luton
(Pat Shaw/Perspectiva Mundial)
Sindicalistas protestan el 20 de enero en Luton, Inglaterra, contra los planes de la Gm de cerrar una planta local.

Por Caroline O'Keefe, Anne Howie y Carol Ball

LONDRES--Unos 40 mil trabajadores suspendieron labores el 25 de enero en las plantas europeas de la General Motors. El paro formó parte de un "Día de acción" organizado por los sindicatos para protestar los planes de la compañía de dar cesantía a unos 5 mil obreros automotrices en Europa. Se calcula que un número similar será cesanteado en Norteamérica.

En los días posteriores, los sindicatos también organizaron concentraciones, entre ellas una convocada por el del transporte TGWU, el principal sindicato en las plantas de la Vauxhall, subsidiaria de la GM en Inglaterra. La mayoría de los 2 mil trabajadores de la Vauxhall en Luton --planta programada a cerrarse--, se unió al paro del 25 de enero, como lo hizo un 70 por ciento de los obreros de la vecina fábrica de furgonetas IBC, también propiedad de la GM

Paro de una hora en Alemania

Unos 16 mil trabajadores de la GM en Alemania, entre ellos los de las instalaciones de la GM en Eisenach en la ex Alemania oriental, se unieron a las acciones mediante un paro de labores de una hora. Siete mil suspendieron labores en Amberes, Bélgica; lo mismo que unos mil en Azambuja, Portugal; y 5 mil en Zaragoza, España. En la declaración en que instó a la participación en la acción el Consejo Europeo de Trabajadores señaló, "En interés del resto de localidades europeas creo que debemos, debemos resistir unidos los planes de la GM, porque cualquier planta en Europa podría convertirse en blanco similar en el futuro". En la gorra de un trabajador que participó en una manifestación de 5 mil en Alemania se leía: "Hoy Luton, mañana Russelsheim".

Cinco días antes, 10 mil trabajadores habían marchado por las calles de Luton, al norte de Londres, en protesta contra el cierre anunciado. A la vez, el TGWU calcula que la clausura de la planta supondrá en el área el despido adicional de 8 mil trabajadores de industrias conexas.

Durante la manifestación del 20 de enero en Luton, Ian Stanbridge, que trabaja para la Vauxhall, dijo, "¿Cuál va a ser la próxima planta? Si a uno lo transfieren a la IBC, ¿cuánto tiempo le queda a uno? Hay que apoyar". Cientos de trabajadores de la Vauxhall van a tener la opción de transferir sus empleos a la IBC en vez de que les den cesantía. Anita Gavin hizo eco de la opinión de Stanbridge. Ella está casada a un trabajador de la Vauxhall. "Creíamos que tenían trabajos de por vida", dijo. "Luego supimos por la radio que no era así. Antes de ponernos a pensar en despidos o transferencias a la IBC, deberíamos de concentrar esfuerzos en salvaguardar trabajos".

En la fábrica de la Vauxhall de Puerto Ellesmere, cerca de Liverpool, Inglaterra, los trabajadores en cada uno de los turnos abandonaron la planta a la hora de la comida, parando la producción. Cuando la compañía anunció en diciembre el cierre de la planta de Luton, los trabajadores de Puerto Ellesmere cerraron la planta durante tres turnos en señal de solidaridad. "Aquí la mayoría cree que debemos apoyarnos mutuamente, si no queremos correr el riesgo de que nos pillen", dijo un trabajador de carrocería de Puerto Ellesmere, quien se incorporó a la manifestación de Luton junto a unos 250 de sus compañeros.

En la acción en Luton participaron, junto a sus familias, trabajadores procedentes de diversos rincones del Reino Unido. Para James Nolan, quien labora en la planta de Luton, la presencia de los obreros de Puerto Ellesmere tuvo particular importancia. "Los trabajadores de las dos plantas de la Vauxhall no siempre hemos estado juntos. Pero ahora sí", dijo.

Cientos de trabajadores llegaron en autobuses desde la planta de la Rover en Longbridge, Birmingham. Había también trabajadores de la Land Rover en Solihull, de la BMW en Cowley y de la IBC en Luton.

Los obreros de las plantas de la Opel, también propiedad de la GM, de Alemania, Bélgica y España, tuvieron un gran impacto en la manifestación. John Gibbs, un trabajador de la Vauxhall dijo, "Me gusta la asistencia, en especial el apoyo desde Alemania. Estos 14 trabajadores se costearon los gastos para venir aquí a fin de que todos podamos pelear juntos".

Varios trabajadores de la línea de producción dieron inicio al mitin en el centro de la ciudad. Dino, un trabajador del área de acabado, dio la bienvenida a los manifestantes. "Tres generaciones de mi familia han trabajado en la Vauxhall", dijo. "Esta lucha no es sólo para hoy, sino para el día de mañana. Mi padre me dijo que una rama se puede tronchar. Pero varias ramas juntas, no. Tenemos que mantenernos unidos".

El gobierno laborista

La respuesta del gobierno laborista ante el anuncio del cierre de la planta en Luton, por otro lado, ha despertado la ira de los trabajadores en este país. Stephen Byers, ministro de Comercio e Industria, dijo del anuncio, "el principal objetivo del gobierno va a ser encontrar nuevas oportunidades de empleo para reemplazar las que se van a perder en el curso del año venidero".

Un trabajador de la planta que prefirió no dar su nombre, opinó que el gobierno tenía que hacer algo. "Mi padre me dijo que para eso estaba el Partido Laborista: para los trabajadores".

Cuando presentaron a la parlamentaria laborista local, Margaret Moran, los participantes del mitin la abuchearon.

Varios de los discursos tuvieron un cariz nacionalista británico a la par que anti-norteamericano. Bill Morris, un funcionario del TGWU, declaró, "Respaldamos a Gran Bretaña para defender su capacidad manufacturera. Si la Vauxhall quiere vender autos en Luton, tiene que hacer autos en Luton". Dijo que el problema era que "los trabajadores británicos son baratos y fáciles de despedir".

Ken Jackson del sindicato de mecánicos y electricistas AEEU dijo, "Es inaceptable que la Vauxhall cierre una planta británica para resolver un problema europeo. La Vauxhall es rentable y productiva, y creemos que hay razones suficientes para mantener abierta la planta de Luton". Actualmente los funcionarios sindicales piden que se apruebe una ley que obligue a los patrones a consultar con los sindicatos antes de tomar cualquier decisión que suponga una eliminación de empleos.

En agudo contraste, en la pancarta que llevaban los trabajadores de Bochum, Alemania, se leía, "Salvemos todos los trabajos a nivel mundial, desde Luton hasta Bochum". Durante el mitin los trabajadores dieron muestras de genuino aprecio por la solidaridad expresada por los obreros de las otras plantas de la GM. El aplauso más nutrido se escuchó cuando presentaron a los trabajadores que habían viajado desde Alemania, Bélgica y España.

Gerdt, un obrero de la planta de la Opel en Bochum, dijo a los presentes, "Estamos unidos como pueblo trabajador en las plantas de la GM por todo el mundo. Si uno lucha, puede que no siempre gane. Pero si no lucha, uno siempre pierde. Así es que luchemos". Otro trabajador de la Opel, Steffen Reichelt, le explicó a Perspectiva Mundial que allá la fuerza laboral la habían reducido de 20 mil trabajadores a principios de la década de 1990, a 13 mil en la actualidad. Como parte de los recortes de la compañía, van a darles cesantía a otros 700 trabajadores más.

Reichelt dijo que una exitosa huelga librada en junio pasado contra los planes de la patronal de poner a todo un sector de la fuerza laboral bajo una estructura administrativa aparte, había reforzado la confianza de los sindicalistas. "La huelga duró 35 horas, y después de unas 20 horas ya había hecho que otras plantas europeas suspendieran sus labores. Pudimos ver nuestra fuerza", dijo. Los trabajadores de Bochum recaudaron fondos para enviar a los 14 a la manifestación en Luton porque "nuestro problema es que tratan de dividirnos en plantas distintas y en naciones distintas. Y nosotros respondemos que hay que mantenernos unidos".

'Reducción drástica de costos'

Pretendiento hacer caso omiso de las acciones obreras, la prensa burguesa enfocó sus noticias del 25 de enero en el anuncio de la Nissan Motors de que seguirá produciendo el compacto Micra en su fábrica en Sunderland, Inglaterra. Se ha especulado muchísimo de que a pesar de que la planta de Sunderland es la más eficiente de Europa, la patronal iba a trasladar la producción a Francia, lo que resultaría en el despido de 1300 trabajadores.

La decisión de la compañía de mantener la planta y ampliar la producción está sujeta a que se reduzcan los costos en un 30 por ciento, que se obtengan sus componentes de fuentes de la Eurozona, y que el gobierno británico le conceda 40 millones de libras esterlinas.

Es muy probable que varias plantas del área de Sunderland que suplen a la Nissan las van a cerrar. "Para obtener ganancias, ejecutivos como el señor Ghosn de la Nissan opina que se deben los costos reducir de forma drástica", señaló abiertamente el londinense Financial Times, en tono de advertencia al sindicato. "Sólo entonces podrán las plantas de autos del Reino Unido comenzar a generar el tipo de utilidades que le surtan ganancias a las empresas matrices".

Caroline O'Keefe milita en la Juventud Socialista en Londres.


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