
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR febrero de 2001 Vol. 25 No. 02
Medio Oriente
Palestinos insisten en sus derechos Rechazan demanda de Clinton de abandonar derecho de regreso de refugiados
Por Patrick O'Neill
Después de casi dos semanas de intensas actividades diplomáticas en Washington a principios de enero, con representantes de los gobiernos de Israel y Estados Unidos y negociadores palestinos, no sólo no se llegó a un acuerdo, sino que ni siquiera se realizó una reunión directa entre el primer ministro israelí Ehud Barak y el dirigente palestino Yasir Arafat.
Existen profundas diferencias políticas en cuanto a todos los pasos fundamentales que tendrían que darse en el camino a la autodeterminación nacional del pueblo palestino: en torno al futuro de Jerusalén, los asentamientos sionistas en los territorios ocupados, y la situación de los refugiados palestinos.
El presidente norteamericano saliente, el demócrata William Clinton, ha buscado imponerles un acuerdo a los palestinos y poner fin a la inestabilidad en la Margen Occidental y la Franja de Gaza. Pero es improbable que se logre antes del 20 de enero, fecha de la toma de posesión del nuevo presidente republicano, George W. Bush.
El propio Barak enfrenta elecciones el 6 de febrero. En las últimas semanas, las voces de la derecha israelí se han vuelto más estridentes, destacando las divisiones entre la clase gobernante israelí.
Como base de un acuerdo, Clinton propuso para Jerusalén que los barrios árabes estén bajo "soberanía" palestina y los barrios judíos bajo soberanía israelí. La Autoridad Palestina, que ejerce control limitado sobre algunas partes de los territorios ocupados, tendría control sobre dos de los sitios musulmanes más sagrados. Esto dejaría la mayoría de Jerusalén en manos del régimen israelí.
El presidente norteamericano también propuso que se le prohibiera a la Autoridad Palestina guardar armas pesadas. En cambio, el ejército israelí podría mantener tropas por seis años en el Valle del Jordán al lado de la Margen Occidental, y luego podría enviar tropas en caso de declarar un peligro "inmediato".
Casi 4 millones de refugiados
Clinton además propuso rechazar la demanda de los refugiados palestinos de poder regresar a sus hogares y propiedades en Israel. Se les ofrecería la posibilidad de asentarse en un estado palestino basado en Gaza y el 95 por ciento de la Margen Occidental. El régimen israelí anexaría asentamientos sionistas en territorio de la Margen Occidental.
Bajo el pacto propuesto por Clinton, los palestinos tendrían que acordar que su conflicto está "resuelto" y abandonar sus reclamos contra Israel.
Aunque Barak dijo que aceptaba las propuestas como base de negociación, los negociadores palestinos explicaron sus reservas en un documento que decía, "La propuesta de Estados Unidos parece responder a las demandas israelíes al tiempo que hace caso omiso de la necesidad palestina fundamental: un estado viable".
Agrega, "Los palestinos deberían tener la opción de escoger dónde asentarse, incluyendo el regreso a los hogares de donde fueron expulsados", agregando que este derecho "es un requisito para resolver el conflicto". Y señala que la anexión de asentamientos sionistas en la Margen Occidental le daría a Tel Aviv el control de "grandes franjas de tierra, haciendo que el estado palestino no sea viable". Asimismo, la propuesta sobre Jerusalén aislaría los barrios árabes entre sí.
Hoy día hay más de 3.7 millones de refugiados palestinos, quienes viven en los territorios ocupados, Líbano, Siria, Jordania, Iraq y otros países.
Barak ha dicho que su gobierno no aceptaría un acuerdo que garantizara el derecho al regreso.
Divisiones en el gobierno israelí
Mientras tanto, las divisiones entre los gobernantes israelíes se refleja en la campaña electoral. El principal contrincante del Barak, candidato del Partido Laborista, es Ariel Sharon del derechista Partido Likud, quien ha denunciado a Barak por aceptar la fórmula de Clinton. Las encuestas indican actualmente que Sharon ganará los comicios.
El primer ministro saliente está tratando de culpar a la dirección palestina por el fracaso de las negociaciones. Advirtió que si el liderazgo palestino no aceptaba las propuestas, Israel "se preparará para la separación unilateral". Tel Aviv ha comenzado a construir un cerco de 45 millas de largo entre su territorio la Margen Occidental.
Al mismo tiempo, las fuerzas armadas israelíes mantienen sitiados los territorios ocupados y continúan su estrategia de asesinatos selectivos de dirigentes palestinos. El 31 de diciembre, por ejemplo, las fuerzas especiales israelíes asesinaron a Thabet Thabet, director general del ministerio de salud palestino. Al comenzar el año nuevo, el saldo del conflicto ascendía a 350 muertes, en su gran mayoría víctimas palestinas de la brutalidad de Tel Aviv.
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