Perspectiva Mundial
numeros anterioresbusqueda de articulosdistribuidores localescomo contactarnossuscribase


en este numero
PORTADA

Causa de crisis energética: sed de ganancias de los monopolios (Editorial)

Obreros de la carne en Omaha ganan unión

Presidencia Bush continuará curso bipartidista antiobrero

Hablan dirigentes de la Asociación de Combatientes de la Revolución Cubana

Introducción y extractos de nuevo libro: 'Un terreno fértil: Che y Bolivia'

CANADA

Ottawa desata policía contra los trabajadores inmigrantes

ESTADOS UNIDOS

Granjeros latinos exigen justicia

Mineros rechazan contrato

Voluntarios logran avances en la producción, distribución de Pathfinder

NAACP exige que el gobierno investigue abusos de derechos electorales en Florida

Obreros de la carne en Carolina del Norte anotan logro en lucha por sindicato

MEDIO ORIENTE

Palestinos insisten en sus derechos


MÉXICO

Trabajadores indígenas en Oaxaca enfrentan represión


PATHFINDER EDITORIAL

Saldaña: las condiciones estaban maduras para la lucha revolucionaria
ARGENTINA

Sindicatos en Argentina protestan contra austeridad, convocan huelga para marzo

UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR
febrero de 2001 Vol. 25 No. 02

Estados Unidos

Granjeros latinos exigen justicia
Entablan demanda contra discriminación por Departamento de Agricultura

Por John Benson y Rollande Girard

FRESNO, California--Se ha entablado en Washington una demanda judicial colectiva que acusa al Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA) de discriminación contra agricultores latinos. La demanda, presentada el 13 de octubre a nombre de 20 mil agricultores latinos de todo el país, pide una indemnización de 20 mil millones por daños sufridos en los últimos 20 años.

"Negaron préstamos, los entregaron tarde, o prestaron menos dinero que lo necesario para poder cultivar", afirma la demanda. "Al no investigar adecuada y oportunamente las acusaciones de discriminación, se privó a los agricultores hispanos del acceso equitativo y justo a los programas agrícolas, y del derecho al debido proceso jurídico. Esto les causó daños considerables".

Si bien el número total de agricultores en Estados Unidos sigue en descenso, los agricultores latinos son el sector de mayor crecimiento. En el censo agrícola de 1997 se contaron 27 717 agricultores latinos, un aumento del 58 por ciento desde 1978. La mayoría de los agricultores hispanos cultivan terrenos pequeños; el 69 por ciento cosechan entre 1 y 179 acres.

Los agricultores latinos se encuentran concentrados principalmente en California, Nuevo México, Texas y Colorado. La mayoría en California son chicanos y mexicanos.

Esta demanda judicial sigue el ejemplo de Pigford contra Glickman, la demanda entablada por agricultores negros, y una demanda parecida presentada por productores indígenas contra el Departamento de Agricultura a raíz de las décadas de discriminación.

Discriminación sistemática

La demanda busca poner fin a la discriminación sistemática, obtener indemnización para los agricultores y conseguir medidas para reducir la carga de la deuda. "Cincuenta mil dólares no es casi nada comparado con lo perdido", declaró Gloria Palacios, una de los principales demandantes, al referirse al acuerdo que impuso el gobierno en el caso Pigford contra Glickman. "Pero el efecto a largo plazo [de la demanda] será aún mejor para nuestra familia".

Palacios ha recorrido el país reuniéndose con otros agricultores, explicando cómo se pueden sumar a la demanda. Jugó un papel importante en la celebración de una reunión el 14 de diciembre en Fresno, donde participaron productores de pasas, duraznos y verduras así como ganaderos. Varios explicaron cómo se les había negado préstamos e indemnización por desastres aún cuando cumplían los requisitos para recibirlos.

Tony y Patricia Jiménez, también demandantes, tienen un rancho ganadero de casi 300 acres en el condado de Mariposa, California. En 1989 recibieron un préstamo de 200 mil dólares para dueños de casa de la agencia federal Farm Home Adminstration (FmHA) para comprar el rancho. Al mismo tiempo solicitaron un préstamo para poner en marcha la finca, pero se les fue negado sin explicación alguna. También les negaron préstamos en 1990 y 1991, un préstamo de emergencia en 1992, y una solicitud de prórroga de 60 días cuando los precios del ganado habían descendido al punto más bajo en 20 años.

Después de pagar 52 mil dólares para actualizar la hipoteca del rancho, se les negó un aplazamiento del préstamo y un ajuste en la tasa de interés a la hipoteca. Los Jiménez presentaron una demanda judicial en 1998 pero aún no han recibido una respuesta. De las 100 cabezas de ganado que tenían, les quedan seis y están al borde de un juicio hipotecario.

John Sánchez dijo a los participantes de la reunión del 14 de diciembre que, después de perder 2 300 árboles de duraznos en 1998 por una helada, solicitó un préstamo del USDA para indemnización por desastres. "Llegó el ajustador y constató el daño a los árboles", relató. "Pero el comité del condado del USDA nos negó la indemnización".

Su caso fue llevado al estado y luego al nivel nacional. Para apelar la decisión Sánchez habría tenido que contratar a un abogado, que le costaría demasiado tiempo y dinero, así que abandonó el caso.

La situación de los productores de duraznos es difícil. "Hoy recibimos los mismos precios por el durazno y la ciruela que en los años 70", explicó, pero los costos de producción siguen aumentando.

Alberto Camargo, que ha tenido una granja de 20 acres por cuatro años, solicitó un préstamo del USDA. "Me enviaron una solicitud". dijo, "pero me dijeron que primero tenía que solicitarlo de un banco y que si no lo podía conseguir entonces podría solicitarlo del USDA y tal vez me lo aprobarían".

Los costos suben, pero los precios no

Camargo dijo que podría recibir un préstamo de un banco pero la tasa de interés es alta comparada con los préstamos del USDA. Camargo, productor de durazno, ha visto caer el precio del durazno de 6 ó 7 dólares por caja hasta 5 dólares hoy día, lo cual equivale al costo de producción.

Palacios ha producido pasas por casi 20 años. "Lo que le estamos intentando explicar a la gente es que queremos acceso a estos recursos de manera equitativa", dijo. "Intentamos educar a la gente para que tengan más confianza para luchar por sus derechos. Desde 1979, cuando por primera vez solicité un préstamo, me percaté que el sistema estaba diseñado para bloquearlo a uno, no para ayudarle".

Le negaron préstamos varia veces. Al principio la agencia del gobierno le dijo que no había agua suficiente para su terreno. "Pero el USDA le había otorgado préstamos a los dueños anteriores, que eran blancos, para cultivar las mismas tierras", explicó. Después, "cambiaron sus razones y dijeron que la tierra era demasiado cara y que no valía lo que yo estaba pidiendo", dijo. Después de mucho insistir, Palacio recibió un préstamo --la última ayuda económica que ha recibido-- y comenzó a cultivar en 1981.

"Cuando no quieren hacerlo", añadió, "encuentran mil razones para explicarte por qué no".

"En 1993 perdí el 67 por ciento de mi cosecha. Pedí indemnización por desastres y recibí la respuesta en 1998. Entretanto lo perdí todo", dijo. "Después de 20 años me vi obligada a vender".

En 1998 Palacios hizo contacto con los agricultores negros que habían entablado una demanda contra el USDA. Ella se ha mantenido activa desde entonces, tratando de involucrar a otros agricultores. Ha hablado en varias estaciones de radio y se ha reunido con agricultores por todo el país. Actualmente se proyectan más reuniones en California, dijo.


Portada | Portada este número