
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR diciembre de 2000 Vol. 24 No. 11
Estados Unidos Tomateros en Arizona ganan su primer contrato sindical
Por Betsey McDonald y Louis Turner  | | Louis Turner/Perspectiva Mundial | | Tomateros en Willcox, Arizona, quienes ganaron contrato con Eurofresh |
WILLCOX, Arizona--Un año después de paralizar labores en Eurofresh, Inc., los trabajadores en esta empresa ratificaron el 9 de noviembre, por mayoría abrumadora, un contrato de tres años como miembros del Local 99 del sindicato de la industria alimenticia UFCW. La compañía tiene un gran número de invernaderos de tomate.
Los trabajadores aceptaron aumentos salariales de 35 centavos la hora por el primer año, 30 centavos el segundo y 25 centavos el tercero. Actualmente sus salarios empiezan a 6.15 dólares la hora. También consiguieron seguro dental y un plan médico sindical que eliminará las primas para cubrir a los dependientes desde el 1 de febrero de 2002.
Rito Gutiérrez, dirigente del comité organizador en la planta, señaló en una entrevista dos cláusulas del contrato que los trabajadores consideraron más importantes que las mejorías monetarias. Una afirma que ningún trabajador será sancionado sin presentarse causa. La otra les otorgará a los trabajadores el derecho de regresar al trabajo después de una ausencia autorizada.
"Ahora habrá respeto para todos", dijo Gutiérrez. "Nadie va a ser despedido sin motivo".
El contrato afirma que la compañía puede seguir utilizando a reos de la prisión estatal de Fort Grant como recogedores de tomate sin representación del sindicato.
Después de una campaña de nueve meses, los tomateros en Eurofresh ganaron el derecho a votar por un sindicato. El 20 de julio votaron --116 contra 70-- a favor de ser representados por el Local 99 del UFCW. En ese momento, los trabajadores entusiastas exclamaron "Ganamos! Ganamos!"
Unos 350 tomateros paralizaron labores y abandonaron los invernaderos de Eurofresh el 12 de noviembre de 1999. La huelga fue provocada por una nueva estructura salarial que la compañía anunció, que habría aumentado al doble el trabajo sin aumentar la paga. El descontento obrero había ido creciendo desde mucho antes del paro. Los trabajadores, en su mayoría mexicanos, se negaron a aceptar el maltrato insultante de los patrones así como las condiciones insalubres e inseguras en el trabajo.
En busca de un sindicato
Poco después de lanzar el paro, los trabajadores decidieron unirse a un sindicato. Jesús García, uno de los dirigentes de la lucha, dijo, "Estábamos hartos de las malas condiciones. Nos trataban como burros, como estúpidos". Luego agregó, "No sabíamos nada de sindicatos. Llamamos a todos los sindicatos en la guía telefónica y el UFCW fue el primero en venir para ayudar a organizarnos".
Los tomateros estuvieron en huelga dos semanas. Regresaron al trabajo con más de 300 tarjetas firmadas a favor del UFCW. Esto fue apenas el principio de nueve meses de lucha por un sindicato. Rito Gutiérrez y Jesús García encabezaron un comité organizador dentro de la planta, que habló con cada uno de los trabajadores para consolidar el apoyo a la lucha sindical.
Reuniones con todos los trabajadores
Antes de la votación, los miembros del comité organizador fueron de casa en casa a visitar a compañeros de trabajo en tanto se intensificaba la propaganda antisindical de la compañía. Los trabajadores que apoyaban al sindicato hicieron una manifestación frente a la planta con carteles que decían "Sí se puede, UFCW". Dos días antes de votar, 200 trabajadores asistieron a una manifestación sindical.
La victoria del sindicato puso a los tomateros de Eurofresh en camino a ser el primer grupo de trabajadores agrícolas en estar representados con un contrato sindical en Arizona en más de 30 años. Hay 56 mil trabajadores agrícolas en Arizona, en una industria de 6.3 mil millones de dólares.
En 1972 se adoptó la Ley de Relaciones de Empleo Agrícola en Arizona, la cual establece una Junta Agrícola de Relaciones de Empleo que reglamenta las gestiones de los trabajadores agrícolas para sindicalizarse en el estado.
Cuando los trabajadores se dieron a la tarea de ser representados por la UFCW, Eurofresh contrató al abogado Michael Saqui de Fresno, California, para impedir el paso al sindicato. Saqui entabló varias quejas contra el UFCW por prácticas laborales injustas antes de la votación, y la junta excluyó a 150 trabajadores de la votación, dictaminando que no eran trabajadores agrícolas. Este fallo, junto con despidos, redujo el número de trabajadores de los 350 que habían salido en huelga a los 186 que votaron.
El 26 de agosto, unos 70 tomateros, familiares y partidarios se reunieron en el Centro Comunitario de Willcox para celebrar la victoria del sindicato y reforzar su empeño en lograr un contrato de una compañía que había hecho pública su oposición a negociar un contrato sindical. El presidente del Local 99, William McDonnell, dio la bienvenida a los trabajadores al local estatal, que cuenta con 21 mil miembros.
En este pueblo rural, dos horas al este de Tucson, la empresa danesa Eurofresh es dueña de una gran extensión de invernaderos de tomates. La compañía está creciendo. Hace poco contrató a más de 200 trabajadores adicionales de México --muchos de ellos mixtecas o de otras nacionalidades indígenas --pensando que podrían ser persuadidos fácilmente de oponerse al sindicato. Por lo menos tres de estos nuevos trabajadores estuvieron en la celebración del 26 de agosto. Uno de ellos, un joven mixteca de 15 años nacido en el estado de Guerrero, dijo que pensaba que con el tiempo habrá más que apoyen al sindicato.
Cecilia Quijada, una empacadora que ha trabajado para Eurofresh casi cuatro años, dijo que ganar la representación sindical significa que "los trabajadores no sufrirán abusos como antes". Dijo que su mensaje a los trabajadores en otras partes que están contemplando una lucha por un sindicato es: "No tengan miedo. Si tienen miedo no pueden ganar".
Durante tres meses el UFCW negoció con Eurofresh por un contrato. El 3 de noviembre la Junta Agrícola de Relaciones de Empleo rechazó todos los cargos contra el sindicato, lo certificó, y la compañía y los negociadores sindicales acordaron un contrato provisional de tres años.
Seis días más tarde, los tomateros ratificaron el contrato por un margen de 98 contra 2.
|