
UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR noviembre de 2000 Vol. 24 No. 10
Estados Unidos
James Harris: 'El pueblo trabajador necesita tomar el poder político'
A continuación publicamos el texto de una entrevista a James Harris, candidato a presidente de Estados Unidos por el Partido Socialista de los Trabajadores, realizada el 26 de septiembre en la estación de radio WNYC, filial de la Radio Pública Nacional. La entrevista fue concedida a Brian Lehrer del programa On the Line, que también recibió llamadas de oyentes.
Lehrer. Ahora, el candidato presidencial del Partido Socialista de los Trabajadores, James E. Harris. Esta mañana los manifestantes en Praga en el mitin contra el FMI y el Banco Mundial destacaban carteles que decían "Marx tuvo razón", así que tal vez esta visita suya es oportuna. Gracias por estar con nosotros, señor Harris. Buenos días.
Harris. Buenos días. Me alegra estar aquí.
Lehrer. Esto lo hemos hecho en una ocasión anterior, ¿no?
Harris. Sí, así es.
Lehrer. Y, aunque tiene pocos resultados palpables de sus esfuerzos anteriores como candidato a la presidencia, lo sigue haciendo.
Harris. No creo que se pueda decir que haya pocos resultados palpables. Dirigimos nuestro mensaje a la clase trabajadora en su conjunto, que está librando resistencia ante las condiciones cada vez más brutales que existen hoy día en este país, aún con el llamado boom económico o milagro económico. Más y más trabajadores están preguntándose por qué ellos no están gozando de esto. Han dicho "Basta, tenemos que empezar a luchar". A ellos nos orientamos.
El problema es el capitalismo
Lehrer. ¿Está prestando atención a las manifestaciones que se dan esta mañana en Praga? ¿Es esto un problema que le preocupa: el FMI [Fondo Monetario Internacional] y el Banco Mundial?
Harris. El FMI y el Banco Mundial no son los problemas fundamentales que enfrenta el pueblo trabajador. Le diré por qué: El problema fundamental que enfrenta el pueblo trabajador es el propio capitalismo y la expansión del capitalismo durante este supuesto milagro económico en este país. El FMI y el Banco Mundial no son más que instrumentos de las potencias imperialistas predominantes en el mundo, tales como Estados Unidos, Gran Bretaña, Francia, Alemania y Bélgica. Creo que la última vez que conversamos, una de las cosas que señalé era que el problema no era una "globalización" vaga. El problema es el imperialismo.
El imperialismo se basa en estados-nación. Incluye conflictos entre potencias imperialistas, conflictos con naciones del Tercer Mundo y trabajadores que viven allí, y conflictos con la clase obrera en sus propios países.
Lehrer. Interesante. Mucha gente de la izquierda dice hoy día que no se trata tanto de los estados-nación, sino de la fuerza de las grandes corporaciones --especialmente en este época global-- que responden cada vez menos a los gobiernos de los estados-nación.
Harris. Bueno, sí. Es una de las cosas con las cuales tengo un desacuerdo importante. Por eso usamos el término imperialismo para describir las relaciones sociales y económicas en el mundo en vez de la globalización. Queremos señalar cuáles son los verdaderos problemas. Estados Unidos es la potencia imperialista predominante en el mundo. Domina a Naciones Unidas, el Banco Mundial y otras instituciones. Las dirige en conflicto con otras potencias imperialistas tales como Canadá o Gran Bretaña o Francia o Alemania. Las dirige en conflicto con sus rivales a nivel mundial, y al mismo tiempo asociados a ellos contra el Tercer Mundo y la clase obrera en su conjunto.
Lehrer. ¿Y quién dirige a Estados Unidos?
Harris. Estados Unidos está dirigido por un puñado pequeño de familias gobernantes superricas, más o menos las mismas 60 familias que han gobernado a Estados Unidos por más de un siglo. Está gobernado por los ricos. Hay divisiones de clase en Estados Unidos que están aumentando. La brecha entre los ricos y los pobres en Estados Unidos está aumentando. Los salarios reales están bajando.
La fuente del boom capitalista, del ascenso de la economía, es lo que los patrones les han impuesto a los trabajadores: un aumento en las horas de trabajo, peores condiciones para los trabajadores inmigrantes, y una fuerte intensificación del trabajo. Esto sucede al tiempo que siguen bajando los salarios reales.
Lehrer. Aquí en On the Line, AM 820, radio WNYC. Mi invitado es el candidato del Partido Socialista de los Trabajadores para presidente de Estados Unidos, ya que estamos cumpliendo nuestro compromiso de presentar en este programa por lo menos una vez a todos los candidatos que aparecen en la boleta electoral en el estado de Nueva York. Podemos recibir algunas llamadas para el candidato James Harris al (212) 267-9292 al tiempo que seguimos oyendo sus puntos de vista.
Lehrer. Si usted fuera presidente y contara con un Congreso acomodaticio, ¿Cuál sería la primera ley que usted trataría de promulgar?
Harris. Nuestra campaña señala que el pueblo trabajador en Estados Unidos impulsa nuestros intereses mediante nuestras propias luchas. Los logros que hemos obtenido se hicieron únicamente a través de nuestras luchas. En muchos casos se han visto reflejadas en el Congreso y en las leyes. Lo que decide estas cuestiones no es la votación o quién sale electo. El pueblo trabajador necesita aumentar nuestro trabajo de organización, mediante tanto la sindicalización de toda la clase trabajadora como la organización política, que hace falta para romper con los demócratas y republicanos y el sistema bipartidista. Son partidos que representan a los ricos, no al pueblo trabajador.
Lehrer. Ralph Nader ha captado la imaginación de mucha gente de la izquierda en Estados Unidos este año como candidato de un partido alternativo. ¿Qué opina de Ralph Nader?
Harris. Unos de los problemas con la campaña de Nader es que pretende empujar al Partido Demócrata a la izquierda. No rompe con los demócratas sino que hace de ala izquierda de ese partido. Los partidos Demócrata y Republicano forman parte de un sistema bipartidista. La campaña de Nader y el Partido Verde se enmarcan en el sistema bipartidista.
El problema con el sistema bipartidista no es que los dos partidos no difieran --no podrían conseguir que la gente votara por ellos si no difieran un poquito-- sino que siempre ofrece un "mal menor" para desviar la organización independiente de la clase obrera más allá de los partidos de los ricos.
Lo que hace falta es un verdadero partido político obrero que plantee un programa en oposición a los ricos y que impulse intransigentemente los intereses de todo el pueblo trabajador, intereses en común con nuestros hermanos y hermanas por todo el mundo.
Oyente. Tengo dos preguntas. La primera es que, dada la realidad de que o Bush o Gore va a ganar las elecciones, ¿cuál de los dos candidatos es el que usted prefiere, por coincidir más con lo que usted considera necesario? La segunda pregunta es, ¿quiénes son las 60 familias que dirigen a Estados Unidos?
Harris. La clase gobernante en Estados Unidos son personas reales y familias que tienen nombre, tales como Rockefeller, DuPont, Gates y otras más. Son las familias multimillonarias que, por su posición social, su riqueza, su propiedad de los medios de producción y sus relaciones, realmente dirigen a Estados Unidos.
Cuando trabajadores empiezan a enfrentarse al hecho que no podemos cambiar a Estados Unidos y a la política del gobierno simplemente con la política electoral, empiezan a preguntarse, ¿quién lo controla y por qué? ¿ Quiénes son los dueños de las compañías petroleras? ¿Quiénes son los dueños de las industrias básicas en Estados Unidos y los que definen la vida de millones y millones de personas? ¿Quién decide y se enriquece cuando Estados Unidos interviene a través de guerras y otros medios por todo el mundo? ¿Por qué le dan 1.3 mil millones de dólares a Colombia? Tiene que ver con los intereses de la clase dominante de Estados Unidos que se oponen a los de la clase trabajadora.
Oyente. Quisiera pedirle al señor Harris su opinión sobre los ataques a los inmigrantes en Farmingville, Long Island.
Harris. Me alegra que haga esa pregunta. Creo que todo el movimiento obrero debería estar participando en protestas contra este ataque a los derechos de los inmigrantes y el intento de asesinar a dos trabajadores la semana pasada. El gobierno de Estados Unidos es responsable de esto, con sus leyes y su propaganda dirigidas a criminalizar a todo un sector de la población. Su objetivo es crear un sector paria a fin de justificar los malos salarios, las intolerables condiciones de trabajo, y la negación de derechos democráticos.
La administración encabezó el esfuerzo para promulgar la Ley de Reforma de Inmigración Ilegal y de la Responsabilidad de los Inmigrantes en 1996. Esta ley privó de sus derechos constitucionales a un número masivo de trabajadores inmigrantes. Ayuda a criminalizarlos, a darle luz verde a las agresiones derechistas contra ellos.
Los trabajadores inmigrantes refuerzan a la clase obrera en Estados Unidos porque le infunden combatividad y más conciencia de clase. La clase gobernante pretende mantener a la clase obrera dividida y al mismo tiempo mantener a los trabajadores inmigrantes en una situación en que puedan ser superexplotados. Pero están sumándose a la resistencia, afirmando sus derechos y su dignidad humana.
No necesitamos 'tercer partido'
Oyente. Señor Harris, buenos días. Me pregunto si no le parece que realmente está perjudicando al movimiento en su conjunto al quitarle un pequeño grupo de gente a los programas y la plataforma de Ralph Nader. Dado que, debido a las circunstancias, sean fortuitas o no, él tiene un nombre tan reconocido, su candidatura tendría muchas mejores probabilidades si las diversas organizaciones que representan los mismos principios se unieran para apoyarlo. ¿Qué opina al respecto?
Harris. Una de las razones por la cual nunca hablo de un tercer partido es que no necesitamos un tercer partido. Lo que necesitamos es una ruptura absoluta de clase con los partidos de los ricos. El partido de Ralph Nader, el Partido Verde, se considera un partido que presiona al Partido Demócrata. Lo que necesitamos es una ruptura de clase con ellos....
Oyente. Pero ahí se equivoca. Su suposición es incorrecta. El hecho fundamental es que el Partido Verde tiene un fundamento internacional, es un verdadero partido, ha elegido a gente en países extranjeros y....
Harris. Mientras la clase obrera subordine sus necesidades políticas a diversos partidos capitalistas, a partidos que creen que se puede reformar al capitalismo, estaremos en una trampa y no avanzaremos como clase.
¿Qué es lo fundamental que necesita la clase obrera? Lo fundamental que necesita la clase obrera es nuestra organización independiente como clase para comenzar a reivindicar las demandas de nuestra clase. No un hombre montado en un caballo blanco. No el Partido Verde.
Los trabajadores están resistiendo de muchas formas la ofensiva del gobierno y de los patrones. Hay un número creciente de huelgas e intentos de organizar un sindicato. Hay luchas y manifestaciones. Hay el comienzo de un movimiento social en las regiones mineras de carbón por parte de mineros, otros trabajadores y jóvenes.
La lógica de esto es la transformación de nuestros sindicatos en instrumentos de lucha y la creación de nuestra propia organización política basada en la experiencia de nuestras luchas y nuestras organizaciones. Necesitamos organizarnos para tomar el poder político y establecer un gobierno de trabajadores y agricultores. Necesitamos un cambio revolucionario. Eso es lo que aportamos a la política.
Lehrer. Si no se puede reformar el capitalismo, entonces ¿hasta dónde iría? ¿Con qué lo reemplazaría? ¿Cómo sería la sociedad?
Harris. Somos un partido revolucionario. Creemos que lo que hace falta es un gobierno de trabajadores y agricultores que pueda dirigir la lucha por derrocar al capitalismo y dirigir a decenas de millones de personas a comenzar a construir una sociedad socialista, basada en la cooperación con el resto de la humanidad. Es la única vía para el avance de la clase obrera.
El capitalismo irá de crisis en crisis. Aún en estos tiempo del llamado milagro económico, el deterioro de las condiciones del pueblo trabajador nos obliga a librar más huelgas y luchas, como las de los empacadores de carne, entre trabajadores sindicalizados y trabajadores que luchan por un sindicato.
Lehrer. ¿Hay un país en el mundo que se parezca al sistema que usted tiene en mente?
Harris. El país del cual hablamos como ejemplo para el pueblo trabajador es Cuba. Señalamos lo que se ha logrado ahí y los cambios revolucionarios necesarios para realizarlo. Hace poco fui a Cuba, por ejemplo, con un grupo de granjeros que estaban interesados en Cuba porque en ese país no han habido liquidaciones forzosas de fincas en los 42 años desde la revolución, la cual promulgó una masiva reforma agraria. Considere el hecho que hayan podido mandar a médicos por todo el mundo. Que hayan librado una verdadera lucha contra el apartheid en Sudáfrica cuando ésta invadió a Angola. Cuba es un ejemplo que el pueblo trabajador puede usar para orientarse, para estudiar, para despejar las mentiras que el gobierno de Estados Unidos dicen acerca de Cuba. Estas son algunas de las razones por las cuales el gobierno de Estados Unidos no quiere que la gente vaya allá y lo vea.
Lehrer. Mucha pobreza en Cuba, ¿no?
Harris. Bueno, Cuba es un país del Tercer mundo. Se impuso mucha pobreza por lo que Estados Unidos hizo en Cuba antes de la revolución, y después de la revolución con el bloqueo económico. Le recomiendo que compare a Cuba con el resto de América Latina y otros países del Tercer Mundo en lo que ha logrado asegurarles a sus ciudadanos. Pero Cuba sí es un país pobre. El hecho que sea pobre no significa que no puede ser un ejemplo para los que quieren buscar una forma de luchar y avanzar, de cómo el pueblo trabajador puede vivir con dignidad, con honor, libre de explotación.
Lehrer. Estas fueron las palabras de James E. Harris, candidato presidencial por el Partido Socialista de los Trabajadores. Seguimos presentando, antes del día de las elecciones, el 7 de noviembre, a todos los candidatos que aparecen en la boleta electoral. Muchísimas gracias, señor Harris.
Harris. Gracias.
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