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noviembre de 2000 Vol. 24 No. 10

Medio Oriente

Régimen israelí desata represión
Washington lanza campaña 'antiterrorista' contra derechos democráticos

Por Patrick O'Neill

El gobierno israelí ha desatado una represión brutal, usando tropas fuertemente armadas contra palestinos que protestan en Israel, la Margen Occidental y la Franja de Gaza. Soldados israelíes han atacado a manifestantes con granadas de impacto, gases lacrimógenos, balas con punta de goma, municiones vivas y cohetes. Al cierre de esta edición el saldo era un centenar de muertos y más de 1 500 heridos, casi todos palestinos.

El último conflicto surgió tras el colapso de negociaciones entre Yasir Arafat, presidente de la Organización para la Liberación de Palestina (OLP) y de la Autoridad Nacional Palestina, y el primer ministro israelí Ehud Barak.

Las conversaciones, auspiciadas por Washington con la intervención del presidente norteamericano William Clinton, se suspendieron cuando los funcionarios palestinos rechazaron la exigencia de Washington y Tel Aviv de abandonar su reclamo de soberanía palestina en Jerusalén. La Autoridad Nacional Palestina tiene control formal sobre algunas partes de la Margen Occidental y de Gaza, zonas que los dirigentes palestinos buscan proclamar como estado con Jerusalén de capital. Las fuerzas militares israelíes ocuparon las zonas palestinas poco después del inicio del último brote del conflicto.

Israel se basa en despojo de palestinos

La creación del estado de Israel después de la Segunda Guerra Mundial como estado colono y cabeza de playa para el imperialismo en el Medio Oriente se basó en la negación de la autodeterminación del pueblo palestino. Esta realidad es la médula del conflicto en el Medio Oriente. Los palestinos han rehusado disiparse como pueblo o abandonar su lucha por los derechos nacionales. El gobierno israelí depende de Washington, que le brinda apoyo político, colaboración militar y miles de millones en subsidios anuales.

Las protestas y la represión estallaron tras una provocación del político derechista israelí Ariel Sharon, quien visitó un sitio sagrado musulmán en Jerusalén el 28 de septiembre, acompañado de mil policías. Declaró que estaba afirmando el control israelí sobre el sitio.

En respuesta, los líderes musulmanes en muchas mezquitas instaron a protestas contra este ultraje, y se movilizaron miles de personas frente al mortífero fuego de las tropas israelíes. Han ocurrido protestas en toda la Margen Occidental, Gaza y algunos pueblos dentro de Israel.

Milicias palestinas organizan protestas

Las milicias de Al-Fatah, la agrupación dentro de la OLP dirigida por Arafat, han desempeñado un papel importante en algunas de las protestas, en algunos casos disparando contra los soldados israelíes, los cuales han respondido con fuerza contundente contra las multitudes. Asimismo, han participado policías de la Autoridad Nacional Palestina, a veces para defender a los manifestantes de los ataques israelíes, y a veces observando a los jóvenes y trabajadores palestinos en sus enfrentamientos con los soldados israelíes.

El jefe de Al-Fatah en la Margen Occidental, Marwan Barghouti, ha sido uno de los principales organizadores de estas protestas. Barghouti emitió una declaración el 29 de septiembre llamando a un levantamiento, y movilizó a las milicias por toda la zona.

Las protestas se han propagado entre la población palestina dentro de Israel, que suma un millón de los 6 millones de habitantes de Israel. Manifestantes han bloqueado carreteras y cerrado escuelas, paralizando algunas partes del norte de Israel.

Las protestas han resaltado la discriminación sistemática de los palestinos dentro de Israel. Las conversaciones entre los líderes israelíes y palestinos se han centrado en la autonomía limitada en la Margen Occidental y Gaza y el futuro de Jerusalén, pero no sobre las condiciones de los palestinos en Israel.

Las acciones de Sharon, dirigente del opositor partido Likud en el parlamento israelí, muestran las divisiones en la clase dominante israelí sobre qué rumbo tomar y hasta dónde ir con las negociaciones con los palestinos. Sharon busca desplazar al primer ministro Barak y dijo que pediría un voto de no confianza en el parlamento.

La evolución de la dirección de la OLP, que se ha ido aburguesando en las últimas dos décadas, se ha desarrollado desde la creación de la Autoridad Palestina. Arafat ha dependido más y más de sus relaciones con gobiernos capitalistas en los países de habla árabe y de las negociaciones con Washington para tratar de lograr un país para el pueblo palestino.

El gobierno norteamericano está ejerciendo presiones sobre el régimen israelí para lograr un acuerdo que traiga más estabilidad, con condiciones que sean favorables para el imperialismo. Los funcionarios norteamericanos, aunque se hacen pasar de imparciales, han dirigido la mayoría de sus críticas y presiones contra los palestinos, responsabilizándolos falsamente por la violencia.

Mientras tanto, el gobierno norteamericano ha aprovechado un ataque dinamitero realizado el 12 de octubre contra un buque militar norteamericano, el USS Cole, en el puerto yemení de Adén, para lanzar una nueva campaña "antiterrorista" en Estados Unidos, dirigida contra defensores de los palestinos. El objetivo de esta campaña es de socavar los derechos democráticos del pueblo trabajador en Estados Unidos en nombre de la "seguridad nacional".


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