 UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR octubre de 2000 Vol. 24 No. 9
Estados Unidos
Mineros exponen a los patrones por peligros de polvo de carbón
 Mitin en Man, Virginia del Oeste, contra cierre del hospital.
Por Jack Parker y Jan Miller
SALT LAKE CITY, Utah-- "Provengo de una familia minera. Mis dos abuelos padecieron pulmón negro. Mi abuelo paterno apenas podía respirar. Le tardaba casi una hora caminar hacia el carro", relató Brad Allen, el representante del comité de salud del Local 1984 del sindicato minero UMWA en Rangely, Colorado.
Allen, un minero con 12 años de experiencia que trabaja en la mina Deserado de la empresa Blue Mountain Energy, fue uno de los miembros del UMWA que, en representación de sus locales, dieron testimonio en la tercera de la serie de audiencias públicas realizadas por la Administración de Seguridad y Salud en las Minas (MSHA) para debatir la propuesta de esta agencia federal de cambiar el sistema para tomar muestras, detectar y controlar el polvo en las minas de carbón.
Cientos de mineros asistieron a las tres audiencias, que tuvieron lugar entre el 7 y el 17 de agosto en Morgantown, Virginia del Oeste; Prestonsburg, Kentucky; y Salt Lake City, Utah. "Según NIOSH [Instituto Nacional de Seguridad y Salud Profesional ], entre 1987 y 1996 hubo 18 245 muertes causadas por el pulmón negro en este país", dijo Cameron Montgomery, vicepresidente y director del comité de seguridad del Local 2176 del UMWA en la mina Trail Mountain cerca de Price, Utah. "Esto equivale a una muerte cada seis horas".
"Les niegan y rechazan beneficios por el pulmón negro al 93 por ciento de los mineros que presentan solicitudes", dijo Montgomery.
"El 17 de mayo, miles de personas marcharon en Washington y yo fui uno de los 17 afortunados que fueron del Oeste", apuntó Montgomery, refiriéndose una manifestación patrocinada por el UMWA para defender las garantías contenidas en la Ley del Carbón, que garantiza beneficios médicos vitalicios a los mineros jubilados.
Esta protesta fue el aspecto más visible hasta ahora de la amplia campaña del UMWA para forzar al gobierno federal a que proteja la salud de los mineros, incluyendo la prevención del pulmón negro, nombre con el que se conoce la neumoconiosis.
En respuesta al clamor popular provocado por la campaña de los mineros, la MSHA ha elaborado un plan en el cual propone cambiar el método para determinar si las minas de carbón cumplen con los límites de polvo que se han establecido para prevenir enfermedades respiratorias.
Durante los últimos 30 años, la colección de muestras la habían controlado los dueños de las minas. Esto condujo a falsificaciones bien documentadas de los resultados. La MSHA propone encargarse de todas las pruebas.
La reunión en Salt Lake City comenzó con una presentación de diapositivas narrada por el administrador de la MSHA Marvin Nichols, quién también presidió el evento. Afirmó, "Queremos evitar la confusión que ocurrió en las audiencias pasadas". Sin embargo, quedó claro que el problema para los funcionarios de esta agencia federal no era "confusión" sino la insistencia de los mineros en que se les proteja del polvo de carbón. Como explicó Brad Allen, "Midan la cantidad de polvo de carbón que los mineros absorben en sus pulmones, y no nos den fórmulas tramposas".
"Esto no satisface para nada lo que se necesita para proteger a los mineros en este país", dijo Joe Main, representante administrativo de salud y seguridad del UMWA. "Las promesas del gobierno no son aceptadas fácilmente por los mineros. Comiencen de nuevo".
Mineros se pronuncian
Main fue el primero de los más de 10 miembros del sindicato que tomaron la palabra para hablar en contra de la propuesta de la MSHA. También hablaron Jim Weeks, experto en salud profesional de la oficina nacional del sindicato, y Jim Stevenson, representante de salud y seguridad del distrito 22 del UMWA en Price, Utah. También dieron testimonio mineros del Distrito 20 en Alabama y del Distrito 12 del sur de Illinois. Además, mineros de las tres minas subterráneas en la región del Oeste --Deserado, Trail Mountain y Deer Creek en Huntington, Utah-- tomaron la palabra para opinar sobre las propuestas de la MSHA.
Ni uno solo de los representantes del UMWA habló a favor de la propuesta de ley. Cada uno detalló las grandes deficiencias del plan y exigió que la MSHA prepare una nueva propuesta. En la audiencia en Morgantown, Dennis O'Dell, representante de salud y seguridad del Distrito 31, señaló que no era fácil entender el documento, de unas 700 páginas. O'Dell dijo que los reglamentos de la MSHA eran "demasiado complicados" y no dejan claro "cuáles reglamentos son obligatorios y cuáles no".
"El plan ha confundido a los mineros," dijo Jim Stevenson del Distrito 22. "El plan no es suficientemente concreto, y los mineros no saben qué esperar".
Stevenson fue uno de los muchos mineros que explicaron las críticas que los mineros le hacen al plan de la MSHA. La agencia propone un límite de 2.0 partes por metro cúbico de polvo de carbón respirable en cada turno. Es el límite de la ley vigente. NIOSH propone reducir el límite a 1.0 parte por metro cúbico. "Limitar el polvo a una parte por metro cúbico eliminaría prácticamente el pulmón negro", dijo Jim Weeks a Perspectiva Mundial.
Aunque en la audiencia se les preguntó repetidamente a los representantes de la MSHA por qué no proponían un límite de 1.0 parte, nunca contestaron la pregunta.
En realidad el plan de la MSHA permitiría que el polvo se acumulara a un nivel de 2.33 partes por metro cúbico. La MSHA alega que es la desviación matemática estándar que asegura un examen preciso. Varios oradores cuestionaron el método de la MSHA, sugiriendo que no era necesario ir más allá de 2.0 partes. Según los mineros esta fue otra pregunta que no recibió una respuesta satisfactoria.
Otro problema con los métodos de la MSHA era por qué no se ha desarrollado la tecnología para recoger muestras de polvo continuamente. Miembros del UMWA también explicaron que era posible enfermarse de pulmón negro en otras partes de las minas además del tajo grande (longwall), donde la MSHA propone concentrarse al recoger muestras.
Otra crítica de los mineros era que la MSHA planea realizar sus pruebas por sólo ocho horas por turno. "Donde nosotros trabajamos el turno dura 10 horas", dijo Dwight Cagel, un miembro del UMWA que trabaja en la mina Jim Walters número 7 en Alabama.
Cagel describió un problema que enfrentan muchos mineros. Frecuentemente se les obliga a trabajar 10 ó 12 horas al día. "Hacemos cambios de turno de 'silla caliente' ", dijo Cagel, señalando que los patrones en las minas, para aumentar sus ganancias, hacen que los mineros reemplacen a los del turno anterior sin apagar la maquinaria.
"Examinar sólo seis veces al año [según propone la MSHA] sería un retroceso de lo que se hace ahora", señaló Jim Stevenson. "Simplemente no es suficiente para asegurar que las compañías sean honestas."
Los comentarios de Stevenson evidentemente irritaron a Nichols, administrador de la MSHA. "Necesitaríamos 200 personas más y 20 millones de dólares más para hacer lo que usted propone. Si quiere puede presentarse ante el Congreso y pedirles el dinero".
"Este plan es una bofetada para los que hemos tratado de mejorar los reglamentos", replicó Stevenson. "Si se aprueba esta ley habrá decenas de miles más de enfermos con pulmón negro".
Stevenson insistió que la propuesta le da demasiada discreción a los patrones de las minas. Necesitamos "permitir que los mineros participen, pero ni un solo patrón aceptará eso".
Los cascos no son la solución
Varios mineros hablaron sobre los problemas que han tenido con los cascos Airstream, un tipo de casco que las compañías usan para controlar la inhalación de polvo mientras se trabaja en el tajo grande. Los cascos son pesados e incómodos, dificultan la comunicación entre los mineros y se empañan con la humedad. Por esas razones, explicaron varios de los miembros del UMWA, muchos mineros no los usan.
Larry Kuharcik, minero en la mina no. 2 de Blacksville de la compañía Consol, explicó en la audiencia de Virginia del Oeste que los cascos no son suficientes para los mineros que trabajan en el tajo grande. "Es inaceptable menospreciar los peligros que estos trabajadores enfrentan". Explicó que en los últimos 10 meses, se les había diagnosticado pulmón negro a 26 mineros de Blacksville.
La propuesta de la MSHA les permitiría a las compañías usar los cascos si pueden demostrar que "todos los controles de ingeniería posibles no son suficientes para satisfacer las condiciones" de la ley.
Este aspecto le inquietó a Jim Stevenson. "Una vez que les das una salida a las compañías, la aprovecharán. Si les das una excusa te puedo asegurar que recibirás 100 solicitudes para suspender los trabajos de ingeniería y demandar el uso de los cascos", dijo. "Con esto dejarán de buscar maneras de hacer cambios de ingeniería que mejoren la situación".
Hacia el final de la audiencia en Salt Lake City, Brad Pay, otro minero de Trail Mountain con 19 años de experiencia, incluyendo 14 en el tajo grande, tomó la palabra y expresó las preocupaciones que compartían muchos de los mineros presentes. "He visto a capataces decirles a los mineros que reduzcan la velocidad de corte para reducir el polvo cuando llegaban los inspectores de la MSHA. Amenazaban a los operadores de las máquinas si no lo hacían".
"Los operadores se sintieron intimidados", informó Pay. "Se les dijo que perderían contratos si no hacían lo que se les pedía, y yo trabajo en una mina con sindicato".
"He visto a gente que recibía paga por horas extras por haber conseguido una buena muestra", añadió Pay. "La compañía sabía que llegaba la MSHA e inmediatamente después de que se fueron la operación se aceleró produciendo tanto polvo que no podías ver a la persona que estaba a tu lado".
"He visto a inspectores de la MSHA hacerse de la vista gorda e ignorar ciertas cosas", dijo Pay. "Las condiciones cambian de día a día. Durante los periodos de muestreo, el tráfico en ciertas áreas se detenía, y nunca se tomaban muestras de ciertas áreas. Ocho horas es un problema. Todavía nos quedan dos horas. Las cosas cambian una vez que se van los inspectores de la MSHA".
"¿Cuántos mineros tienen que morir para que se gasten los fondos necesarios para elaborar una propuesta que proteja a los mineros?" preguntó uno de los mineros. "Dejen de hacer cálculos y proyecciones jugando con mi salud."
Tony Lane, miembro del Local 1248 del UMWA, contribuyó a este artículo.
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