 UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR octubre de 2000 Vol. 24 No. 9
Alemania
Aumentan ataques derechistas
Crisis económica capitalista y ataques del gobierno atizan polarización
POR CARL-ERIK ISACSSON
ESTOCOLMO--En una expresión de la creciente crisis y polarización social en Alemania, se ha producido en ese país un fuerte aumento en ataques violentos por parte de grupos ultraderechistas y fascistas en los meses recientes.
Los derechistas se nutren del resentimiento contra los partidos políticos tradicionales, al tiempo que usan como chivos expiatorios a ciertos sectores de la población por los problemas sociales que causa el capitalismo: inmigrantes, homosexuales, personas con incapacidades físicas y trabajadores desamparados, entre otros.
Mientras tanto, algunos políticos capitalistas proponen combatir los ataques derechistas y racistas con medidas que atentarían contra las libertades democráticas.
Un grupo de fascistas asesinó al inmigrante africano Alberto Adriano el 11 de junio en la ciudad de Dessau, en Alemania oriental.
El 27 de julio, una bomba estalló cerca de una estación de tren en la ciudad occidental de Düsseldorf, hiriendo a nueve inmigrantes que volvían a casa luego de sus clases de alemán. Los nueve eran oriundos de Ucrania, Azerbaiyán y Rusia; seis de ellos eran judíos.
En la ciudad oriental de Eisenach, dos inmigrantes africanos fueron atacados por un grupo de cabezas rapadas nazis que gritaban Sieg Heil.
Dos cementerios judíos fueron profanados en el estado occidental de Renania-Palatinado, y una aparato explosivo fue hallado al lado de la casa de una familia judía en Baviera el 6 de agosto. El número de judíos en Alemania ha crecido en la última década debido a la inmigración de la antigua Unión Soviética: de 29 mil a principios de la década de 1990 a 85 mil en la actualidad. Düsseldorf se ha vuelto un centro para esta inmigración, con más de 5 mil emigrados recientes de Rusia.
Los ataques han provocado una respuesta. Tras el ataque dinamitero en Düsseldorf, 2 mil personas se movilizaron en las calles en contra de la violencia chovinista.
Gobierno ataca salario social
En el este de Alemania, el gobierno ha liquidado industrias anticuadas. Aunque el gobierno ha sido incapaz de reimponer las relaciones sociales capitalistas en la antigua Alemania Oriental --y de hecho se ha visto forzado a inyectar grandes sumas de dinero como beneficios sociales-- esa región sufre niveles desproporcionados de desempleo y desorden social.
A pesar del auge económico que disfrutan actualmente la burguesía y sectores de las clases medias, los trabajadores tanto en el oeste como en el este de Alemania enfrentan un futuro más incierto.
El desempleo oscila alrededor del 7.7 por ciento en el oeste y 17.4 por ciento en el este.
Mientras tanto, los partidos Social Demócrata y Verde lograron la aprobación por el parlamento de 30 mil millones de dólares en recortes de impuestos, en su mayoría para las grandes empresas. La reestructuración de los impuestos alentará las fusiones de grandes compañías y el downsizing (redimensionamiento) y despidos. El gobierno se apresta ahora para atacar las pensiones de los trabajadores.
La crisis social ha engendrado diversos grupos ultraderechistas. Grupos tales como el Partido Democrático Nacional de Alemania (NPD) reivindica la demanda "¡Empleos para alemanes primero!" usando a los inmigrantes como chivos expiatorios por el desempleo.
El gobierno en Berlín ha lanzado más ataques a los derechos de los inmigrantes en años recientes, restringiendo las leyes de asilo político y deportando a miles de trabajadores. Estas acciones han envalentonado a los grupos de corte fascista.
Amenaza a derechos democráticos
El gobierno de Schröder ha aprovechado los ataques ultraderechistas para reforzar a la policía. "Necesitamos toda la fuerza de la policía" para confrontar a los "extremistas", declaró el canciller socialdemócrata.
Algunos políticos capitalistas proponen crear tribunales especiales para los "crímenes motivados por odio". Muchos de ellos proponen que el NPD sea proscrito. Estas son medidas peligrosas que las autoridades podrían usar para reprimir a trabajadores combativos, activistas antirracistas y otros que no gocen del apoyo del gobierno.
En Düsseldorf y en Karlsruhe, las autoridades locales prohibieron dos manifestaciones fascistas programadas para el 17 de agosto, aniversario de la muerte del antiguo líder nazi Rudolf Hess.
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