 UNA REVISTA SOCIALISTA QUE DEFIENDE LOS INTERESES DEL PUEBLO TRABAJADOR septiembre de 2000 Vol. 24 No. 8
Estados Unidos
Conferencia de Trabajadores Activos
Trabajadores y jóvenes socialistas se integran a luchas obreras
'Estamos estructurando el partido revolucionario mediante trabajo de masas'
POR STEVE CLARK Y GREG McCARTAN
OBERLIN, Ohio--"Algo nuevo ha comenzado. La fusión en acción, y en responsabilidades directivas, de un núcleo de trabajadores comunistas con una vanguardia combatiente de trabajadores y agricultores que podemos ver y tocar --¡hoy!--, una vanguardia de lo que se convertirá en un liderazgo de lucha de clases del movimiento obrero", dijo Jack Barnes, secretario nacional del Partido Socialista de los Trabajadores al presentar un sumario en la Conferencia de Trabajadores Activos celebrada en esta ciudad.
Este cambio en la política obrera se constató en la propia conferencia, dijo Barnes. El encuentro, auspiciado por el Partido Socialista de los Trabajadores y la Juventud Socialista, se realizó del 27 al 30 de julio en el recinto de la Universidad de Oberlin.
El grado al cual los trabajadores y jóvenes socialistas son parte integral del ascenso de huelgas y luchas del pueblo trabajador, tanto en las ciudades como en el campo, se expresó de forma palpable en todas las sesiones, las clases y los eventos informales de la conferencia.
En el transcurso de estas luchas, los trabajadores comunistas y otros luchadores están debatiendo el programa y la estrategia del movimiento obrero revolucionario: las lecciones de la resistencia de los trabajadores y agricultores contra la opresión y explotación de los últimos 150 años. Los trabajadores y agricultores combativos sienten más necesidad de leer y discutir el Militant, Perspectiva Mundial, la revista marxista Nueva Internacional, y los libros y folletos publicados por la editorial Pathfinder.
Los efectos de este trabajo se notaron en el espíritu, la energía y la voz política --y en las contribuciones económicas-- de los participantes de la conferencia.
Asistieron unas 450 personas: miembros del Partido Socialista de los Trabajadores y sus organizaciones comunistas hermanas en otros países, miembros de la Juventud Socialista; partidarios organizados del movimiento comunista, y otros trabajadores, agricultores y jóvenes interesados en aprender más sobre las luchas que se desarrollan en el movimiento obrero, y aprender acerca del PST y de la JS. Setenta y cinco de los presentes eran menores de 30 años de edad, y unos 60 eran menores de 26. Llegaron trabajadores y jóvenes de Australia, Canadá, Islandia, Nueva Zelanda, Suecia, el Reino Unido, Francia, Grecia, Italia, Corea y Puerto Rico.
En respuesta a la creciente resistencia del pueblo trabajador, los participantes salieron de la conferencia mejor preparados para aumentar la fuerza e influencia del movimiento comunista y para llevar a cabo campañas durante el resto del verano y el otoño:
un esfuerzo internacional para ampliar la venta de libros y folletos de la editorial Pathfinder a trabajadores y jóvenes, con un enfoque especial en el nuevo folleto, La clase trabajadora y la transformación de la educación: el fraude de la reforma educativa bajo el capitalismo y el libro El desorden mundial del capitalismo: política obrera al milenio, ambos por el secretario nacional del PST Jack Barnes;
una campaña para captar nuevos suscriptores al Militant y a Perspectiva Mundial entre trabajadores y agricultores en lucha así como otros trabajadores y jóvenes atraídos a estas luchas y a quienes les repugna la brutalidad de la sociedad capitalista;
apoyo a la campaña electoral del PST del 2000: James Harris para presidente de Estados Unidos y Margaret Trowe para vicepresidenta; y
una campaña para recaudar 125 mil dólares para el 13 de noviembre a fin de financiar la producción y distribución del Militant y Perspectiva Mundial.
Los partidarios del movimiento comunista que están organizando el Proyecto de Reimpresión de Pathfinder --a través del cual muchos voluntarios alrededor del mundo se dedican a convertir todos los títulos de Pathfinder en archivos digitales, listos para imprimir utilizando el equipo moderno "de la computadora a la plancha" en la imprenta de la Pathfinder-- anunciaron en la conferencia sus planes para el próximo año. Su meta es tener ya en forma digital la mitad de los títulos de Pathfinder para el 1 de mayo del 2001.
Los partidarios del partido también anunciaron su esfuerzo para aumentar a 250 mil dólares anuales las contribuciones financieras mensuales que hacen al partido antes del 31 de diciembre.
En una presentación el segundo día de la conferencia, Jack Barnes delineó las principales ideas políticas y perspectivas estratégicas reflejadas en las mesas redondas de trabajadores activos que tuvieron lugar en el encuentro. Barnes se refirió a experiencias concretas de los trabajadores socialistas en los últimos meses, y planteó una serie de conclusiones que se debatieron los dos días siguientes en una segunda mesa redonda, en las clases, en preguntas y comentarios de los participantes y en discusiones informales.
"Algún día, si uno se mantiene firme", dijo Barnes, "surge un ejemplo que no sólo inspira sino que choca --chocaù provocando un cambio, aunque al principio sea leve, en el enfoque del trabajo creador del mundo obrero consciente, y hasta en la tendencia de su vida cotidiana.
Lucha de empacadores de carne
"El plantón y la victoria sindical rápida en la fábrica empacadora de carne de la Dakota Premium es un suceso de este tipo. Asombró a los funcionarios del sindicato locales. Asombró a muchos trabajadores en todo el Medio Oeste, y asombró a nuestro partido y a la Juventud Socialista", dijo Barnes.
Los trabajadores de la Dakota Premium Foods en el Sur de St. Paul en Minnesota realizaron un plantón de siete horas el 1 de junio para demandar que los patrones atendieran inmediatamente varios problemas tales como la velocidad brutal de la línea de producción, la práctica de la compañía de hacer trabajar a obreros lesionados, y métodos que usaban los patrones para reducir los salarios. Al final de ese día, la gerencia acordó reunirse con una delegación electa por los trabajadores y otorgó concesiones respecto a la velocidad de la línea y otras demandas. El 21 de julio, los trabajadores de Dakota Premium, organizados por el Local 789 del sindicato de trabajadores de la alimentación UFCW, ganaron una votación a favor de la representación sindical, por un margen decisivo de 112 contra 71 votos.
"Un plazo de 51 días entre un plantón y una victoria sindical en una fábrica grande es muy inusual en el día de hoy, para no decir más", dijo Barnes.
"El momento decisivo fue aquella mañana cuando los trabajadores se sentaron en la cafetería, cuando decidieron no trabajar, cuando no se dejaron intimidar, comprar o dividir", añadió. "Fue entonces que los patrones cedieron y dijeron, 'Bien, nos reunimos con ustedes' y el 'usted' se convirtió en 'ustedes', no simplemente un empleado individual sino una delegación elegida por los trabajadores mismos.
"Fue un momento importante en la historia de la lucha de clases norteamericana, y así se tomaron los primeros pasos para cruzar un puente", dijo Barnes.
"Una vez que los trabajadores entraron a la planta, marcaron sus tarjetas, se sentaron en la cafetería y rehusaron trabajar, estaban impugnando la santidad de la propiedad privada. 'Rehusamos permitir que se nos siga tratando como ganado, como si no fuésemos seres humanos' dijeron. 'Rehusamos permitir que sigan brutalizándonos en la línea de producción'.
"Una vez que la compañía acordó reunirse con el comité elegido por los que participaban en el plantón, los trabajadores ya tenían el sindicato en sus manos si continuaban luchando".
Lo que sucede en el Sur de St. Paul puede cambiar las perspectivas reales en las empacadoras de toda la región norte del Medio Oeste y más allá, dijo Barnes. En Omaha, Nebraska, donde el UFCW ha iniciado una campaña de sindicalización, "lo único que hace falta es que los trabajadores dentro de una de las grandes empacadoras digan, "¡Hagamos lo mismo que hicieron en Dakota!' " Cuando ocurre algo así, entonces, después de meses de recolectar firmas en tarjetas sindicales, y de los esfuerzos de jóvenes voluntarios, las posibilidades de lograr un sindicato pueden transformarse de la noche a la mañana".
Capacidad de los trabajadores
La tarde antes de la presentación de Barnes, se dio inicio a la conferencia con las palabras de Roberta Niles, una militante de la Juventud Socialista que trabaja en otra empacadora de carne en St. Paul, y Norton Sandler de San Francisco, organizador del Comité Sindical del partido.
"La lucha en Dakota me demostró lo que los trabajadores son capaces de hacer", dijo Niles, "y me dio una idea de que esto es el futuro de la clase obrera".
"También quiero que mis compañeros de trabajo empiecen a vislumbrar las posibilidades de un futuro socialista" leyendo publicaciones como el Militant y Perspectiva Mundial e involucrándose en luchas obreras y otras luchas sociales actuales, dijo Niles.
Sandler destacó las palabras --las pautas-- que aparecían en las enormes banderolas, pintadas por voluntarios, que colgaban detrás del podio en el salón donde tuvieron lugar las principales sesiones de la conferencia. La pancarta central decía "Sí se puede!", la declaración de confianza y fuerza que ha sido adoptada como grito de batalla por los obreros de Dakota y muchos otros trabajadores.
Al lado de esa pancarta había otras dos que decían: "Siguiendo las líneas naturales de la resistencia de la clase obrera" y "Estructurando al partido revolucionario mediante el trabajo de masas". Esos lemas, dijo Sandler, describen la trayectoria que el PST y la JS emprendieron en la Conferencia de Trabajadores Activos celebrado en Pittsburgh en julio de 1998, donde los socialistas evaluaron sus experiencias iniciales en responder a la nueva resistencia del pueblo trabajador a la ofensiva de los patrones y su gobierno.
Después de la reunión de Pittsburgh se celebró una conferencia conjunta del partido y la JS en Los Angeles en diciembre de 1998, que coincidió con el congreso nacional de la JS. Los participantes de esta reunión debatieron las perspectivas resumidas en una presentación de Barnes titulada "Un cambio marino en la política obrera", que fue después preparado como primer capítulo del libro El desorden mundial del capitalismo.
Desde que se dieron esos dos encuentros, y una Conferencia de Trabajadores Activos en Ohio el año pasado, explicó Sandler, el partido ha establecido comités organizadores de rama en seis ciudades y pueblos --mayormente pequeños-- en los centros de las industrias del carbón, textil y de la costura, automotriz y empacadora de carne, y más cerca de las luchas de los pequeños agricultores.
Sandler informó que un grupo de socialistas establecerá un comité organizador de rama en Tampa, Florida, a fines de agosto. Esto es producto del trabajo que ha realizado la rama de Miami al entablar contacto con agricultores y obreros industriales en Florida central y --junto con las unidades del partido y de la JS en Atlanta y Birmingham-- crear una presencia en el triángulo formado por el norte de Florida, el sur de Georgia y el oeste de Alabama.
Además, dijo Sandler, se ha logrado bastante progreso en reavivar la actividad de los trabajadores socialistas en los sindicatos industriales en Estados Unidos, quienes trabajan colectivamente en fábricas y minas por todo el país. Ha crecido y se ha renovado el trabajo del partido en las industrias de la costura y textil organizadas por el sindicato UNITE; en la industria de la carne organizada por el UFCW; y en las minas de carbón organizadas por el UMWA.
Además, la conferencia marcó un hito en la forma en que los socialistas en la industria automotriz, en el ferrocarril, en los aeropuertos y las fábricas aeroespaciales, y en la industria del acero están desarrollando fracciones sindicales locales en sus localidades. Ante todo, esto acelerará la convergencia de la trayectoria de estas fracciones con la de las fracciones en los sindicatos UNITE, UMWA y UFCW.
Después de la conferencia, los socialistas en los sindicatos ferroviario UTU, siderúrgico y mecanometalúrgico IAM realizaron reuniones nacionales en agosto, cuya meta principal era reorganizarse para que trabajar juntos en unidades locales en los mismos centros de trabajo. En muchos casos, esto significará cambiar de trabajo o mudarse a otra parte del país donde se están produciendo o preparando luchas.
En la sesión del sábado por la tarde, Ellen Berkeley, obrera en una fábrica de piezas de auto en Detroit organizada por el sindicato automotriz UAW, explicó que los miembros del partido que están en el UAW habían decidido en los últimos meses salirse de situaciones en que trabajaban en fábricas en que sólo había un miembro del partido, y conseguir empleo en centros de trabajo con otros miembros del partido. Trabajando sola "era imposible tener una buena idea de lo que estaba pasando en el sindicato y en la industria", dijo.
En una reunión de la fracción nacional a fines de abril, los socialistas en el UAW decidieron poner fin a todas las situaciones en las que hubiera un solo miembro trabajando, poniéndose como fecha límite el 15 de junio, meta que se cumplió. Desde entonces, dijo Berkeley, "tenemos una nueva fracción de tres miembros en una fábrica de piezas de auto en Detroit, que es el primer paso para reconstruir una fracción nacional en el UAW".
Vincularse a otros luchadores
Al realizarse la Conferencia de Trabajadores Activos, los mineros del carbón sindicalizados en Nuevo México y Wyoming estaban en huelga contra la compañía Pittsburg and Midway (P&M), propiedad de la Chevron. Al mantenerse firmes y buscar solidaridad obrera, los trabajadores de ambas minas derrotaron la demanda del gigante energético de imponer jornadas de 12 horas y otras concesiones, y obtuvieron contratos a comienzos de agosto.
En la primera mesa redonda de la conferencia, Danny Wilson, quien trabaja en una mina de carbón a cielo abierto en el Oeste, informó sobre el trabajo de solidaridad con la huelga de P&M que los socialistas han estado organizando junto a otros mineros. Wilson describió cómo se juntó con otro minero del carbón que ha estado leyendo el Militant, y también una obrera de un oleoducto, para traer solidaridad a los mineros en huelga en Kemmerer, Wyoming.
Aunque al principio había planeado el viaje con otros dos trabajadores socialistas, Wilson dijo que a último minuto ninguno se pudo sumar al equipo. "Pero teníamos que cumplir no sólo con los trabajadores de Kemmerer sino con estos otros dos militantes para llevar a cabo el viaje", dijo.
Cuando los tres miembros del nuevo equipo se reunieron, discutieron sus metas comunes. Wilson dijo que el otro minero --quien considera el Militant "el único periódico que dijo la verdad" acerca de una huelga anterior por parte de su local del UMWA-- decidió ayudar a presentar el Militant a huelguistas que conocieran. El equipo fue muy exitoso por lo que aprendieron sobre la huelga, el reportaje para el Militant y Perspectiva Mundial, y los contactos logrados para la lucha de los mineros en el Oeste y el resto del país. De esta manera, cinco huelguistas compraron suscripciones al Militant y varios de ellos compraron ejemplares.
Colaboración con otros militantes
"Este tipo de colaboración con militantes que están en medio de en diversas batallas es algo que debemos de empezar a anticipar", agregó Wilson. "Surge una labor consecuente y constante con militantes con quienes convergimos más y más. El Militant se convierte en un elemento natural de lo que nosotros y otros trabajadores hacemos".
También habló en una mesa redonda Samuel Farley, uno de los obreros que participaron en el plantón del 1 de junio en Dakota Premium Foods y de los dirigentes de la campaña de sindicalización allí. Farley dijo que la lucha por el sindicato y un contrato en Dakota le dio "una idea muy buena de los batallones de trabajadores que van a dirigir y formar parte de la transformación de los sindicatos. Si uno toma en cuenta la composición de los trabajadores --predominantemente inmigrantes-- y las condiciones que enfrentan en el trabajo, se da cuenta que lo que hicimos puede y será repetido en otras partes".
La voz del trabajador, producido por empacadores en la planta que son partidarios del sindicato, ha sido una herramienta esencial para responder a cada una de las maniobras antisindicales de la compañía, dijo Farley. El periódico ayudó a superar las divisiones impuestas por la gerencia entre trabajadores de diferentes departamentos y diferentes antecedentes, y "explicó lo que es el sindicato y la necesidad de nuestra propia organización".
"Nos hemos esforzado desde el principio para tener un liderazgo de los principales departamentos de producción, tales como la matanza, el corte, el de empaque", dijo. El conseguir trabajo en el centro de la producción es de importancia fundamental, no sólo en las empacadoras de carne sino en otras industrias, dijo Farley, porque es allí donde los patrones están imponiendo la aceleración del ritmo de trabajo y condiciones que llevan a los trabajadores a resistir y así a forjar una dirección.
"También estamos aprendiendo que la solidaridad no es algo que solamente se recibe, sino que tenemos que darla para impulsar una lucha. Nos estamos preparando para la eventualidad de una huelga para obtener un contrato", dijo.
Amy Roberts, otra dirigente de la campaña de sindicalización en Dakota Premium, habló en la segunda mesa redonda. Explicó que "las mujeres han avanzado, distribuyendo La voz del trabajador y yendo a asambleas sindicales". En una ocasión obligaron a la compagina a pedirle a un supervisor, conocido por gritar a las trabajadoras, que renunciara, después que trató de despedir a una obrera.
Al formar parte de la batalla sindical, explicó Roberts, ella y otros trabajadores " pudimos aprender una verdadera disciplina y adquirir experiencia haciendo trabajo de masas como parte de una vanguardia amplia. Si votas a favor de hacer algo, tus compañeros de trabajo esperan que lo hagas, y quieren saber por qué si no lo hiciste", dijo.
En luchas obreras como ésta, dijo Barnes en su presentación del viernes por la tarde, lo que define la victoria o la derrota, el retroceso o el avance, siegue siendo lo que explicó Carlos Marx hace casi 150 años. En El manifiesto comunista, Marx escribió: "A veces los trabajadores triunfan, pero es un triunfo efímero. El verdadero resultado de sus luchas no es el éxito inmediato, sino la unión cada vez más extensa de los trabajadores".
El gran producto de las luchas obreras es "la unión cada vez más extensa de los trabajadores y el ejemplo de las luchas obreras", dijo Barnes. "Esto significa también desarrollar una vanguardia de nuestra clase que adquiera mayor confianza de clase y una perspectiva más amplia del mundo".
En el seno de estas luchas, "los trabajadores combativos siempre responderán a los que ayuden a mostrar el camino por el cual se pueda transformar los sindicatos en instrumentos revolucionarios de lucha de clases, dijo Barnes. "Si no hemos luchado por esto, no hay posibilidad de encontrar el camino para derrocar al capitalismo, un camino hacia la revolución socialista, dijo Barnes.
"El objetivo no es convertir los sindicatos en un partido revolucionario, o en un ejército revolucionario, o en algún tipo de sindicato 'puro' ideado por algún reformador social, por más "rojo" que sea. El objetivo es convertir los sindicatos en instrumentos eficaces, combativos de la clase trabajadora que asuman la ventaja moral, que piensen en términos sociales y actúen en términos políticos. Instrumentos que con el tiempo puedan organizar a la clase trabajadora para que sea independiente políticamente", dijo.
"No hay limites de antemano de cuán lejos puede llegar este proceso. Presenta la oportunidad de sindicalizar a decenas de millones de trabajadores".
Rapidez, palanca, ser oportuno
Tres palabras, dijo Barnes, resumen el desafío que enfrentan los trabajadores comunistas ante esta nueva situación en el movimiento obrero: rapidez, palanca, oportunidad (en inglés: speed, leverage, timeliness).
Durante un repliegue del movimiento obrero como el que caracterizó la mayor parte de los años 90, dijo, "una organización pequeña como la nuestra aprende que lo que no hacemos o no preparamos el martes se puede hacer, en muchos casos, el miércoles o el jueves o aun más tarde sin grandes consecuencias negativas.
Pero esto cambia cuando los trabajadores comienzan a depender más y más en lo que hacen los demás en una lucha común. Ahí la rapidez de la respuesta es decisiva. "En realidad", dijo Barnes, "a Danny no le quedó otra opción que la de tomar una decisión rápida de seguir adelante con el equipo a la mina Kemmerer, porque ya se había comprometido con otro minero, con otro sindicalista combativo y con otros trabajadores.
"Había trabajadores que partían de la base que estaríamos allí. En ese momento, no había ninguna decisión que tomar.
"Lo que hicieron fue un modelo. Porque con el tamaño y el alcance geográfico de las unidades del partido hoy día, no podemos responder rápidamente cuando brotan y se profundizan las luchas a menos que encontremos a otros trabajadores que se sumen y vayan con nosotros. Y vamos a ser mejores políticamente al hacerlo así".
Los trabajadores comunistas también debemos concentrar nuestra fuerza de impacto donde nuestras fuerzas y nuestra propaganda tengan la mayor "palanca" en la lucha de clases, dijo Barnes, "donde las luchas y las probabilidades de luchas sean mayores. Donde formemos parte de fuerzas más grandes: una levadura, una de las palancas dentro de estas fuerzas".
Cuando los sucesos en el Sur de St. Paul estallaron en junio, por ejemplo, la Juventud Socialista sentó un ejemplo, al poner de lado un plan anterior de actividad para el verano y enviar a un número importante de miembros de la JS a Minneapolis-St. Paul y otras partes del Medio Oeste para fortalecer la energía de los trabajadores dentro de las plantas empacadoras.
Las ramas del partido más que nunca deben llevar a cabo campañas políticas integrales, dijo Barnes, buscando contactos lo más ampliamente posible entre el pueblo trabajador y la juventud en sus localidades y regiones. Deben buscar contactos con trabajadores y jóvenes que están enfrascados en luchas sindicales y de fábrica que son intensas, de un minuto a otro, y que tarde o temprano --si se las abandona a su propia lógica-- se van estrechando.
Al mismo tiempo, dijo, las ramas y los comités organizadores de rama, las fracciones sindicales y los cuadros del partido ahora deben también enfocarse su atención de forma unilateral en determinadas plantas y minas, y en muchos casos en ciertos distritos obreros en las ciudades donde están ubicados.
La importancia de la oportunidad --de ser oportunos--, dijo Barnes, se destaca por la manera en que los trabajadores de Dakota Premium están usando La voz del trabajador para responder, punto por punto, a los sondeos, los ataques y las mentiras de la patronal.
"Bajo estas condiciones, lo que cuenta no sólo es lo rápidamente que se contraataca, sino precisamente cuándo y cómo", dijo Barnes. "Se trata de hábitos políticos, y un sentido concreto de las leyes de la lucha de clases. Allí es donde entra la importancia de ser oportuno".
Desarrollar cuadros de la JS
Siguiendo los comentarios de Sandler sobre los pasos que se vienen dando para desarrollar fracciones sindicales, Barnes destacó la participación de un número importante de Jóvenes Socialistas en estos esfuerzos. Esta experiencia de formar fracciones comunes entre veteranos del partido y miembros de la JS ocupa un lugar de importancia única en las posibilidades de fortalecer a la Juventud Socialista, dijo.
"Una organización juvenil comunista nunca crece rápidamente excepto durante un periodo de acción de masas", dijo Barnes, "generalmente de manifestaciones de protesta social --como las marchas por los derechos de los negros, las manifestaciones contra la guerra en Vietnam, y el ascenso del movimiento por la liberación de la mujer en los años 60 y 70. Es aquí donde las energías de amplias capas de jóvenes en la calle --estudiantes de secundaria y universitarios, así como jóvenes trabajadores y granjeros -- dejan su huella en la lucha de clases, y una organización como la Juventud Socialista puede despegar".
Sin embargo, dijo Barnes, una precondición para construir una organización juvenil que realmente sea comunista es que la Juventud Socialista desarrolle cuadros políticos con confianza propia, formados por el marxismo y experimentados en la política proletaria. El progreso actual de la JS tiene que medirse por sus logros al hacer esto, y no en términos de resultados cuantitativos inmediatos de reclutamiento, dijo.
"Por eso la flexibilidad demostrada por los Jóvenes Socialistas en ir adonde las luchas obreras son las más agudas en estos momentos es indispensable no sólo para construir fracciones conjuntas del partido y la JS en los sindicatos industriales", subrayó Barnes. "Estos miembros de la JS, muchos de ellos también miembros jóvenes del partido, también están desarrollando el tipo de cuadros que pueden aprovechar lo que sucederá cuando una ola de protestas sociales estalle en respuesta a la brutalidad e inhumanidad del sistema imperialista y las prerrogativas de los gobernantes capitalistas".
Es más, añadió Barnes, serán aquellos cuadros de la JS que hayan asumido responsabilidades de liderazgo en ramas del partido y en fracciones sindicales --demostrando la capacidad de dirigir, sin diferenciaciones, a compañeros de generaciones anteriores a la suya-- quienes serán los dirigentes políticos de una creciente organización juvenil comunista.
"Esa ha sido el historial de cada organización juvenil en la historia del movimiento comunista", dijo Barnes. Apuntó que el creciente peso de los miembros de la JS en la organización de la dirección de la producción y la capacitación en la imprenta de Pathfinder es uno de los ámbitos donde está más avanzado este proceso en el movimiento comunista en la actualidad.
Espacio en el seno de la clase trabajadora
Barnes comentó que entre los trabajadores y en las organizaciones y comunidades obreras, los trabajadores comunistas gozan de espacio prácticamente ilimitado para debatir ideas políticas, distribuir libros y periódicos socialistas y participar conjuntamente en luchas. "Para un marxista", dijo, "ésta es una de las pruebas más decisivas de que la resistencia de la clase trabajadora que estamos describiendo es real, y no simplemente lo que deseamos que suceda".
Sin embargo, esta realidad no puede confundirse con la idea de que los trabajadores disponen de más y más espacio en el propio terreno de los gobernantes o que los trabajadores y granjeros de disposición revolucionaria pueden actuar como si tuviesen derechos garantizados en la sociedad burguesa. "El pueblo trabajador ha luchado por sus derechos por más de dos siglos", dijo Barnes. "Y millones de trabajadores creen que los patrones y el gobierno deben respetar lo que está plasmado en la Carta de los Derechos y presionan para que los gobernantes lo cumplan".
Pero, en todo caso, los explotadores y sus distintos aparatos de represión están aun más a la ofensiva durante un periodo de ascenso de la resistencia de los trabajadores y granjeros. Aumenta la polarización política de clases.
Especialmente en pueblos pequeños, en recintos universitarios o frente a fabricas o minas (sobre todo donde se plantean fuertes conflictos sindicales), los trabajadores pueden hacerse vulnerables innecesariamente a ataques por no estar suficientemente preparados para vender periódicos, colocar mesas de libros o llevar a cabo actividades políticas. Ignorar voluntariosamente una situación a la cual nos encaminamos, hacerse el vivo, u otros rasgos de conducta pequeñoburguesa en lugar de proletaria puede conducir rápidamente a que la policía emita una citación judicial, y a veces a consecuencias aún peores a manos de policías, matones privados de la compañía o derechistas en concierto con los patrones.
"Aún si la policía no gana en la corte, o el juez desestima la citación", dijo Barnes, de todas formas nos han desviado de nuestra actividad política. Ellos logran enredarnos por un tiempo en trámites burocráticos, agotando nuestras energías y recursos", dijo Barnes.
"Han logrado desviarnos de usar plenamente lo que los gobernantes no pueden tocar: el espacio político en el seno de la clase trabajadora, dijo Barnes. El reconocer y actuar a base de las crecientes oportunidades entre el pueblo trabajador para debatir una perspectiva socialista, al tiempo que evitamos aventuras ultraizquierdistas que nos hacen vulnerables a ataques por el estado, es esencial para impulsar el trabajo del partido, dijo.
Cuba y lucha de clases en EE.UU.
En la sesión inaugural de la Conferencia de Trabajadores Activos el jueves por la noche, Mary-Alice Waters, dirigente del PST y directora de la revista marxista New International, presentó una charla sobre Cuba y la lucha de clases en Estados Unidos. Ella comenzó destacando dos importantes manifestaciones obreras que se llevaron a cabo el día anterior, el 26 de julio.
En Colorado, 100 mineros huelguistas de Nuevo México y Wyoming y sus partidarios celebraron un mitin frente a la sede de la P&M cerca de Denver.
Ese mismo día, más de un millón de personas marcharon en las calles de La Habana, Cuba, para celebrar el aniversario del asalto al cuartel Moncada que tuvo lugar en Santiago en 1953, hecho que dio comienzo a la lucha revolucionaria que derrocó a la odiada dictadura de Batista, respaldada por Washington, en enero de 1959.
La prensa burguesa observó con preocupación que esa mañana La Habana estaba inundada de banderas rojinegras, la bandera del Movimiento 26 de Julio, el cual bajo la dirección de Fidel Castro condujo a los trabajadores y agricultores a la victoria en Cuba. Lo que les preocupa a las potencias imperialistas, comentó Waters, es lo que estos colores demuestran sobre la continuidad revolucionaria viviente que todavía está profundamente arraigada entre los trabajadores cubanos, y los esfuerzos actuales de la dirección para atraer a las nuevas generaciones a una perspectiva proletaria.
El mitin del sindicato minero UMWA en Denver y la "Marcha del Pueblo Combatiente" en La Habana parecerían inmensamente desproporcionados dado sus tamaños respectivos, afirmó Waters, pero tienen algo mucho más significativo en común. Subrayan las crecientes interconexiones de la lucha para fortalecer la resistencia obrera en Estados Unidos y el estado obrero en Cuba.
"Ilustran los hechos más importantes en la lucha de clases en el mundo hoy en día: la creciente confianza del pueblo trabajador tanto en Cuba como en Estados Unidos", dijo.
Waters subrayó que en semanas recientes han habido maniobras en el Congreso con relación a proyectos de ley o enmiendas a proyectos de ley para modificar los términos del embargo económico norteamericano contra Cuba. El marco del actual debate sobre estas propuestas, señaló, es cómo encontrar la mejor forma de intensificar la guerra económica, política y diplomática contra Cuba y derrocar la revolución socialista.
"El problema que enfrentan los políticos capitalistas en todos los bandos de este debate", dijo Waters, "es que todos ellos insisten en que cualquier cosa que consideren como verdaderas concesiones comerciales deben ser acompañadas de verdaderas concesiones políticas por parte de Cuba en su trayectoria revolucionaria proletaria e internacionalista. Y es precisamente lo que los revolucionarios cubanos rehusan hacer".
El hecho de que los comunistas en Estados Unidos son irremplazables dentro de los sucesos interconectados de la lucha de clases tanto aquí como en Cuba se puso de manifiesto en su respuesta al asalto de los agentes federales de inmigración el 22 de abril en el cual se apoderaron del niño cubano Elián González.
Enfocándose en las cuestiones básicas de clase relacionadas con el suceso, los trabajadores comunistas explicaron por qué la defensa de la soberanía cubana estaba en juego al demandar que Washington regresara al niño a su patria, y por qué el asalto a estilo de comando fue un golpe contra la clase obrera: un golpe asestado por la clase gobernante norteamericana para reforzar los poderes arbitrarios y semimilitares de la odiada migra y fortalecer las prerrogativas del poder ejecutivo.
Waters también subrayó varias señales de la creciente confianza entre los trabajadores en Cuba a medida que emergen de los peores años de la retirada de los años 90 y empiezan a profundizar su trayectoria revolucionaria, como parte de una vanguardia internacional que converge con lo que a su vez está cambiando en Estados Unidos.
Obreros de la costura y textiles
En la conferencia, trabajadores y jóvenes socialistas describieron una serie de otras experiencias durante las mesas redondas del viernes y del sábado y desde el público durante los periodos de discusión.
Alyson Kennedy, organizadora del comité timón de la fracción nacional de UNITE, se refirió a algunas de las huelgas y luchas en los talleres que se llevan a cabo entre trabajadores de la costura y textiles. Entre éstas está la reciente huelga de Tartan Textiles cerca de Miami y la campaña de sindicalización de los trabajadores de una lavandería industrial en Chicago.
Algunos de los trabajadores socialistas trabajan en fábricas de la costura y textiles no sindicalizadas, explicó Kennedy. "La cuestión sindical se plantea más y más en estas plantas", apuntó. "Al crecer las batallas, más y más trabajadores se dirigirán a los sindicatos establecidos. La forma en que actuemos contribuirá a decidir si habrá una victoria o una derrota".
La gran mayoría de la fracción de UNITE trabajan como operadores de máquinas de coser, indicó Kennedy, un sector clave de la industria al centro de la producción. La fracción y su dirección han logrado funcionar a nivel nacional y abordar cuestiones esenciales para la labor comunista en el sindicato, ya que existen varias fracciones locales con dos o más socialistas que trabajan en la misma planta.
"Esto nos da la oportunidad de trabajar colectivamente, responder a lo que sucede en el trabajo y llevar a cabo las campañas de nuestro partido entre nuestros compañeros de trabajo", dijo Kennedy. El desarrollo de esta clase de fracción en empleos de producción es "vital antes de que estallen batallas más grandes. Los compañeros de trabajo llegarán a conocernos como gente seria y de confianza de quienes pueden depender".
Kennedy explicó también varias experiencias que han adquirido miembros de la fracción de cómo una conducta ultraizquierdista perjudica este enfoque. En una fábrica, la fracción local exageró hasta qué grado la lucha se había profundizado y empezó a actuar como si los funcionarios del sindicato eran un mayor problema que el patrón. En otro caso, un miembro de la fracción se hizo innecesariamente vulnerable al empezar a distribuir el Militant en una planta antes de conocer a otros trabajadores y la situación.
"Una trayectoria ultraizquierdista puede debilitar a nuestra clase en relación al patrón y dañar la lucha", dijo Kennedy. "Cuando los trabajadores dirigen el fuego contra los funcionarios sindicales en vez de dirigirlo contra los patrones, se desvía la lucha y las posibilidades a largo plazo de transformar al propio sindicato".
En la mesa redonda del sábado, Frank Forrestal, miembro del UMWA en Pennsylvania occidental, describió las condiciones que enfrentan mineros tanto sindicalizados no sindicalizados, y las luchas en las regiones mineras contra los recortes en la atención médica, las pensiones, las condiciones de seguridad en las minas y el control sobre las horas de trabajo. En el último año ha habido un notable aumento en el número de protestas, mítines, manifestaciones y acciones de huelga en las regiones mineras, dando indicios de un movimiento social que resiste las consecuencias de la ofensiva de los patrones del carbón y su gobierno.
Forrestal dijo que la mina donde él trabaja ha sido objeto de 343 violaciones en el último año. Dos trabajadores han quedado incapacitados permanentemente y han habido cuatro derrumbes de rocas. La ventilación se descompuso hace poco y los patrones no informaron a los trabajadores por más de media hora, creando una posibilidad peligrosa de acumulación de gas metano explosivo. Estas son las condiciones que los mineros están resistiendo.
El minero socialista explicó que la rama del partido en Pittsburgh está aumentando sus esfuerzos para desarrollar fracciones de mineros del carbón y de obreros de la costura. Esto permitirá que el movimiento socialista esté mucho más al tanto de sucesos políticos y acciones obreras en esa zona. Ellos organizan ventas sistemáticas a las entradas de las minas, incluyendo donde trabajan Forrestal y otros socialistas. Hay bastante espacio político para que los trabajadores comunistas puedan actuar junto a sus compañeros de lucha y para profundizar el conocimiento y entendimiento del marxismo con la distribución del Militant, Pathfinder y Nueva Internacional, comentó.
Willie Evans, uno de los dirigentes de los miembros del USWA que están en huelga contra la Titan Tire en Natchez, Misisipí, explicó el estado actual de su lucha contra ataques antisindicales, que lleva ya casi dos años. La Junta Nacional de Relaciones Laborales (NLRB) falló hace poco a favor del sindicato en su alegato de que la compañía ha cometido prácticas injustas de trabajo, un dictamen que la compañía está apelando.
Los sindicalistas de Titan Tire planean un mitin el 13 de septiembre para celebrar el segundo aniversario de la lucha e instan a otros sindicalistas a que participen. Los panelistas y otros conferencistas respondieron con el compromiso de estar presentes y traer a otros trabajadores.
John Stivers, un obrero de la carne y miembro del sindicato UFCW en Toronto, explicó la gestión exitosa de sus compañeros de trabajo para fomentar la solidaridad con la lucha en Dakota Premium Foods. Unos 85 trabajadores firmaron un mensaje de apoyo y lo entregaron a los funcionarios sindicales para enviarlo a sus hermanos y hermanas en Minnesota. Están brotando luchas de los obreros de la carne en muchas partes de Canadá, informaron otros conferencistas. Muchos conocían las campañas de sindicalización y la resistencia obrera a los ataques patronales en Alberta; otros están involucrados en Vancouver, Columbia Británica.
Lisa Potash, operadora de máquina de coser en una fábrica grande en Chicago, describió una campaña de sindicalización y huelga por de obreros de lavandería, e informó que el 95 por ciento de los trabajadores firmaron tarjetas sindicales.
Siggi Herald, un Joven Socialista en Islandia, describió una huelga reciente de los choferes de ómnibus que, según dijo, "le ayudaron a la Juventud Socialista a hacerse una organización más proletaria. Vimos una huelga disciplinada y entablamos contacto con algunos de ellos. Un dirigente de la huelga habló en un foro que organizamos".
Jack Ward, quien ha trabajado como minero en el sur de Illinois, dio un informe sobre una visita que hizo a los huelguistas de Wyoming contra la P&M. "Allá hay una nueva organización denominada 'Columna Vertebral de los Mineros' ", dijo. "Es más de lo que a veces consideramos un grupo auxiliar de mujeres. Ellas han organizado líneas de piquetes y otras acciones que han influido en la eficacia y la moral de la huelga".
JS brinda liderazgo
Olympia Newton, miembro del Comité Nacional de la Juventud Socialista y trabajadora en el taller de imprenta de Pathfinder en Nueva York, participó en la segunda mesa redonda.
"Cinco Jóvenes Socialistas asumen responsabilidades importantes en el taller y dirigen a varias generaciones de trabajadores socialistas para producir lo que necesita el partido y mantener la clase de imprenta que permite continuar este trabajo de publicación", explicó.
Como principal operadora de la máquina plegadora, Newton ha entrenado a otros tres trabajadores a operar la máquina. Otros miembros de la Juventud Socialista encabezan el equipo de la prensa rotativa, el comité de prueba --responsable de la orientación inicial y el entrenamiento de los nuevos trabajadores, que están a prueba-- y el mantenimiento del sistema de computadoras y teléfonos en el edificio Pathfinder.
"Estamos marcando avances tanto en desarrollar al taller como fábrica y a la JS como organización proletaria", dijo. Y así hemos asumido más responsabilidad directiva en la JS y en el partido. Aprendemos en el taller a responsabilizarnos por lo que hacemos. Aprendemos que necesitamos trabajar con disciplina sin hacerlo a la fuerza, lo cual es el fundamento del funcionamiento proletario en la Juventud Socialista así como en el partido".
Al final de la conferencia la Juventud Socialista organizó una reunión para los jóvenes con edad para estar en la JS, para debatir estas perspectivas y trazar planes para el verano y el otoño.
Sherman Martin, de los Angeles, habló en la noche final de la conferencia sobre cómo "miembros de la Juventud Socialista en la escuela secundaria y la universidad han reforzado a la JS. "En Los Angeles tuvimos cuatro miembros que eran estudiantes el año pasado. Participamos en eventos en torno a la huelga de los trabajadores de la limpieza y acciones en defensa de los derechos de los inmigrantes", explicó.
Martin, quien acaba de recibir su diploma de secundaria, comentó, a partir de su propia experiencia, uno de los desafíos políticos que enfrenta un buen número de jóvenes socialistas cuando se comprometen más profundamente a la actividad política. Explicó por qué había decidido completar sus estudios secundarios, "porque el graduarse era una tarea política. Necesitamos un diploma para conseguir trabajo y así estar en medio de las luchas como las que estamos discutiendo en la conferencia".
La campaña para recolectar firmas a fin de lograr que los candidatos del Partido Socialista de los Trabajadores aparezcan en la boleta electoral en Nueva York, informó Paul Pederson, es parte de la defensa del espacio político entre la clase obrera y la legalidad del partido ante los ojos de los trabajadores. Pederson, organizador de la rama del partido en Brooklyn y uno de los candidatos para el Congreso en Nueva York, dijo que la campaña para juntar 30 mil firmas se estaba llevando a cabo en tiempo récord.
Esto se debe parcialmente a la reconquista de la importancia de luchar por el derecho de aparecer en la boleta electoral, agregó.
"Los explotadores utilizan el campo de la política electoral para justificar su régimen, lo cual les hace más difícil negarle directamente a un partido obrero el derecho de aparecer en la boleta, aún si interponen toda clase de obstáculos jurídicos para que sea difícil". Los trabajadores y pequeños agricultores no tienen derechos inmutables bajo el capitalismo, explicó, y el estar en la boleta socava la capacidad de los patrones y su gobierno de presentar al partido y sus actividades como ilegales.
"La clase de respuesta que estamos obteniendo a través de la campaña socialista es un buen indicio del número de trabajadores y jóvenes que podremos llegar a conocer en los próximos meses", dijo Pederson.
Ultraizquierdismo en sindicatos
Hubo siete clases, donde se desenvolvieron discusiones animadas. Se titularon, "La clase trabajadora y la transformación de la educación", "Principios organizativos del PST", "El peligro del ultraizquierdismo en el movimiento obrero", "La pena de muerte: arma del la clase gobernante capitalista", "El camino de lucha de clases hacia la liberación de la mujer", "Lecciones de la batalla en Crown Oil" y "La revolución iraní de 1979 y la lucha de clases en Irán hoy".
Joel Williams, obrero de la carne y dirigente del PST en Chicago, dio una clase y habló en una mesa redonda sobre la lógica destructiva de corrientes ultraizquierdista en el movimiento obrero.
"Si uno empieza a atacar a los funcionarios sindicales y no a los patrones, socava la lucha", dijo Williams, "Los trabajadores con conciencia de clase son enemigos de todo esfuerzo antiburocrático. Dirigimos a otros trabajadores y sindicalistas a que cuidemos nuestra propia casa como resultado derivado de la lucha contra los patrones".
Williams señaló varios ejemplos en el UAW y el sindicato minero donde algunos veteranos de luchas, en nombre de luchar contra la burocracia, han tratado de desviar a los trabajadores de los sindicatos. Esto en muchos casos sucede luego de luchas prolongadas contra un patrón donde la lucha se disipa y se enmaraña con el papeleos de las cortes y la Junta Nacional de Relaciones Laborales.
Los trabajadores comunistas deben debatir estas cuestiones con otros militantes, dijo Williams, "Nosotros actuamos siguiendo un eje pro-sindical, pro-unidad obrera. Partimos del hecho que los miembros son el sindicato. El sindicato es nuestro, incluyendo la sede sindical y todos sus miembros, incluidos los funcionarios. Ese será el camino en todas partes para transformar los sindicatos en instrumentos de combate".
Participan sindicalistas cubanos
El tema de la relación entre la lucha de clases en Estados Unidos y en Cuba fue un hilo conductor en la conferencia. Esto quedó reforzado por la participación de dos invitados especiales al encuentro, dirigentes de la Central de Trabajadores de Cuba (CTC), Olga Rosa Gómez y Manuel Montero, que estaban de recorrido en Estados Unidos hasta mediados de agosto.
Gómez es secretaria general del sindicato nacional de trabajadores de la cultura y diputada en la Asamblea Nacional. Montero es responsable de la CTC para relaciones internacionales en Norteamérica. Los sindicalistas se sumaron a la conferencia durante la primera jornada entera.
Tras escuchar las presentaciones en la mesa redonda del viernes por la mañana y tener la oportunidad de conversar en el desayuno con varios conferencistas, Gómez inició sus palabras al encuentro diciendo cuánto los dirigentes de la CTC apreciaban la oportunidad de conocer y escuchar a trabajadores de las filas del movimiento obrero norteamericano que estaban en lucha. Dijo que también le llamó la atención el número de jóvenes que había visto.
"Después de enterarme de cómo desarrollan su trabajo y los obstáculos que enfrentan", dijo Gómez, "me asombró lo que tienen que hacer los obreros en Estados Unidos para conseguir un sindicato y después lograr un convenio".
Washington y sus partidarios alegan que los trabajadores en Cuba están privados de libertad sindical, dijo Gómez, un argumento que ella rechaza por su propia experiencia y la de otros trabajadores cubanos. Pero después de escuchar a algunos de los conferencistas, expresó, "No sé de qué libertad sindical están hablando aquí en este país".
La dirigente sindical cubana describió algunas de las medidas que ha tomado el pueblo trabajador desde principios de los años 90 frente a la caída precipitosa de la producción provocada por el colapso de la ayuda y las relaciones comerciales favorables con la ex Unión Soviética. "Hemos hecho esfuerzos extraordinarios para buscar las formas y alternativas de reducir los efectos de esta crisis en la vida cotidiana del pueblo cubano", dijo, señalando los avances logrados hasta ahora.
Gómez dijo que el bloqueo norteamericano contra Cuba va "dirigido a destruir la revolución, y es por eso que lo han mantenido y recrudecido durante la última década". Montero habló sobre los "parlamentos obreros" y otras formas en que el pueblo trabajador de Cuba ha hecho sentir su peso en "la vida social, política y económica del país".
'Necesitamos una revolución'
Karl Butts, un productor de hortalizas de la región central de Florida, habló durante la discusión en la sesión de la mañana del viernes. Describió su viaje a Cuba hace unos meses con otros agricultores combativos que fueron invitados por la Asociación Nacional de Agricultores Pequeños de Cuba.
"Todos los pequeños agricultores en Estados Unidos enfrentan la amenaza de la liquidación forzosa de su finca", dijo. "En Cuba vimos cómo la revolución le garantiza al agricultor el usufructo de la tierra, en vez de que la pierda a los banqueros que esgrimen el título como amenaza encima de nuestras cabezas.
"Muchos de nosotros volvimos y empezamos a discutir cómo podemos hacer esta revolución en nuestro propio país", dijo Butts. "Necesitamos una revolución".
"Con la revolución en Cuba", dijo Montero, "los campesinos no sólo pudieron tener uso de la tierra y ganarse la vida, sino que eliminaron el sistema opresivo y al ejército y a la Guardia Rural que antes incendiaban los cultivos, incendiaban los hogares y asesinaban a campesinos. Con la revolución se puso fin a todos estos abusos".
En su presentación esa tarde, Jack Barnes les dio la bienvenida a los dirigentes de la CTC, así como a Fernando García Bielsa, primer secretario de la Sección de Intereses de Cuba en Washington, quien se dirigió a los conferencistas en la sesión de la tarde del sábado.
"La convergencia más decisiva entre los trabajadores y agricultores de disposición revolucionaria en Cuba y en Estados Unidos", dijo Barnes, "es su convicción común de lo que hace que valga la pena ese tipo de vida. Es la convicción entre los que luchamos por un mundo nuevo en cada país que cuando pedimos solidaridad, la recibiremos sin condiciones, como la hemos recibido antes. Colaboraremos como iguales, como compañeros de lucha.
"Esa es la convergencia más fundamental entre los 100 [mineros] en Denver, los trabajadores en el Sur de St. Paul, y el millón de La Habana con su rojinegro".
"¡Unidos venceremos!" dijo Barnes al concluir su charla. "¡Cuba sí, yanqui no!"
Las exposiciones de fotos al fondo de la sala, preparadas por los voluntarios del Proyecto de Reimpresión de Pathfinder y por la Juventud Socialista, suscitaron mucho interés entre los presentes, como también paso con las mesas de libros de Pathfinder.
Desde febrero de 1998, los voluntarios del proyecto de reimpresión han desempeñado un papel vital en lograr que 95 libros sean convertidos a archivos electrónicos y reimpresos, en muchos casos con ediciones notablemente mejoradas. "Esta conferencia ha explicado el por qué", dijo Ruth Cheney, miembro del comité timón basado en San Francisco, ante la sesión del sábado por la tarde.
Estos 95 títulos estaban en exposición y a la venta a precios especiales, para que los militantes que asistían a la conferencia pudieran ampliar sus bibliotecas u obtener nuevas impresiones con texto más legible, y a veces con nuevos prefacios u otros materiales.
Al explicar el objetivo de los partidarios de digitalizar el 50 por ciento de los títulos de Pathfinder antes del 1 de mayo de 2001, Cheney señaló que en junio de este año, 125 individuos participaron en el proyecto, el mayor número hasta la fecha. Los voluntarios, dijo, también proyectan aumentar sus contribuciones mensuales, fortaleciendo el carácter autofinanciado del proyecto.
Sara Gates, una partidaria del partido de Seattle que organiza la recolección de las contribuciones mensuales de los partidarios a nivel nacional, dio un informe especial. Ellos superaron la meta fijada el año pasado de 200 mil dólares por año, y lanzaron una campaña para aumentar la cifra a 250 mil dólares por año.
Los conferencistas compraron libros por un valor total de más de 7600 dólares. Muchos volvieron a casa con bolsas y cajas llenas de libros. Casi 110 personas adquirieron el nuevo folleto de Pathfinder, La clase trabajadora y la transformación de la educación por Jack Barnes.
En total se vendieron 566 de los libros y folletos recién digitalizados. Los más vendidos fueron The Struggle for a Proletarian Party (La lucha por un partido proletario) por James P. Cannon, dirigente fundador del PST; Teamster Rebellion (Rebelión de los camioneros) y Teamster Politics (Política de los camioneros) por Farrell Dobbs, dirigente de las campañas de sindicalización de los Teamsters en los años 30, y posteriormente secretario nacional del PST; y El programa de transición para la revolución socialista y En defensa del marxismo por León Trotsky, uno de los dirigentes de la revolución rusa dirigida por los bolcheviques. Además se vendieron 226 libros levemente dañados a precios de liquidación, adquiridos sobre todo por los jóvenes socialistas.
Ultimo día de la conferencia
El domingo, último día de la Conferencia de Trabajadores Activos, se realizaron tres actividades simultáneas.
Los socialistas que son miembros de los comités timón de las fracciones sindicales nacionales del partido se reunieron para debatir más a fondo la aplicación de las perspectivas planteadas en la conferencia.
La Juventud Socialista organizó un encuentro de todos los jóvenes de la edad de la JS que asistían a la conferencia, para debatir las perspectivas y actividades políticas por el resto del verano y el otoño.
Y el comité timón del Proyecto de Reimpresión de Pathfinder realizó una serie de talleres de trabajo sobre cada una de las etapas de la línea de producción digital. Asistieron unas 60 personas, entre ellas muchos nuevos voluntarios.
Unos días después de la conferencia, Joanne Murphy, una partidaria del partido en Iowa, le escribió una carta a Jack Barnes expresando cuánto había apreciado políticamente el encuentro, incluido el taller sobre la corrección de pruebas en el cual había participado.
En su respuesta a Murphy, Barnes destacó un aspecto decisivo del aporte político que están haciendo los partidarios, del cual muchas veces no se toma en cuenta. "Además de cumplir las metas de convertir a una forma digital todos los libros, folletos y boletines de educación que produce nuestro movimiento", dijo, "se está preparando un logro mucho mayor.
"Junto a la imprenta, están ayudando a establecer por primera vez en la historia --dijo Barnes-- una infraestructura irreemplazable de producción propagandística digital, basada en la web, descentralizada de manera que, independientemente de las condiciones económicas, de seguridad o de otra índole que el partido comunista enfrente en las próximas décadas, el programa y la herencia del movimiento obrero revolucionario moderno podrán prepararse más allá de cualquier aparato 'de ladrillos y cemento', para luego imprimirlos donde sea que se puedan hallar y cuando se puedan costear.
"¡Lo que hubieran dado los bolcheviques por esto!"
Construcción del socialismo en Cuba
"Cien personas que son luchadores en Estados Unidos significan mucho para el pueblo de Cuba", dijo Fernando García Bielsa en sus palabras a la sesión del sábado por la tarde, al referirse a la manifestación de solidaridad con el UMWA en Denver mencionada por Mary-Alice Waters en su informe a la conferencia. "Significa mucho porque lo están haciendo aquí --como dijo José Martí-- en las entrañas del monstruo".
El primer secretario de la Sección de Intereses de Cuba en Washington presentó saludos del Comité Central del Partido Comunista de Cuba. Aludiendo a las grandes celebraciones en Cuba unos días antes por el 47 aniversario del asalto al cuartel Moncada, García dijo que los que participaron en la acción de 1953 "eran principalmente trabajadores, gente humilde, formados por sus propios esfuerzos".
El gobierno revolucionario "creó un nuevo sistema de valores y justicia social", dijo, "incluyendo el internacionalismo". El pueblo cubano se ha enfrentado a las implacables amenazas y agresiones de Washington con "espíritu de combate y de lucha. Ahora estamos iniciando una nueva etapa de la revolución, que forma parte de una inmensa lucha ideológica mundial", apuntó. "La revolución no va a cambiar, y el pueblo no está dispuesto a rendirse.
"Ellos tal vez piensen que vamos a rendirnos", dijo García. "Pero ahora estamos preparados no sólo para defender nuestra independencia, nuestra patria y las conquistas de la revolución, sino para reiniciar, sobre bases más sólidas, la construcción del socialismo en Cuba".
También se recibió un mensaje por escrito del líder independentista puertorriqueño Rafael Cancel Miranda, quien pasó un cuarto de siglo en las prisiones norteamericanas por sus acciones contra el dominio colonial de Washington sobre su patria. "Lo que pasa en la empacadora de carne en el Medio Oeste, en las huelgas mineras en el Oeste, en las protestas contra la criminal pena de muerte y la violencia policiaca: lo que sucede en cada uno de nuestros países nos afecta a todos", escribió. "Si logramos liberar a Puerto Rico de las garras sangrientas del imperialismo anglosajón, entonces todos seremos más fuertes! Porque una derrota del enemigo de todos es una victoria para cada uno de nosotros".
El Movimiento de los Trabajadores Rurales Sin Tierra (MST) de Brasil envió un mensaje de solidaridad "con la lucha de los trabajadores y agricultores en Estados Unidos y el mundo contra la política neoliberal impuesta a nuestros pueblos". Describió las actuales movilizaciones por la tierra y los derechos sindicales en Brasil y contra los asesinatos recientes de militantes campesinos y los asaltos policiacos a protestas de masas.
En su sumario de la conferencia, Barnes señaló que "el 'milagro de la productividad', la 'nueva economía' de la cual se vanaglorian los gobernantes norteamericanos no se basa en la tecnología de computadoras, según afirman. No tiene nada de mágico".
Su supuesto boom de productividad, explicó Barnes, se basa en lo que el banquero número uno de Washington, el presidente de la Reserva Nacional Alan Greenspan, denomina con el eufemismo "flexibilidad de la fuerza laboral".
En otras palabras, dijo Barnes, "se basa en ustedes y en millones de personas como ustedes: en las vidas y los cuerpos de los trabajadores y agricultores. Se basa en la aceleración de la producción, en la prolongación de la semana laboral, en más y más trabajadores temporales, en trato diferenciado, en la depresión de nuestros salarios y garantías sociales fundamentales".
Al mismo tiempo, agregó Barnes, se ha dado un aumento en la brutalidad de la policía y en el terror estatal a todos los niveles. "La pena de muerte --sea la muerte gradual en la fábrica o una muerte rápida a manos de la odiada migra en la frontera de Estados Unidos, sea a manos de un policía en la calle o en una cámara de muerte estatal-- va acompañada del 'milagro de la productividad' de los patrones".
Si leen las ediciones de La voz del trabajador en el sitio web del Local 789 del UFCW, dijo Barnes, "descubrirán que antes del plantón del 1 de junio, la gerencia de la Dakota Premium aceleró la producción: de 450 cabezas de ganado en 10 horas a 700 cabezas de ganado en menos de ocho horas. Esa es la fuente de su boom", apuntó Barnes.
"Y esto sucede no sólo en la industria empacadora de carne sino en otras industrias y en todas Norteamérica.
"A medida que los trabajadores empiecen a resistir --a medida que echen atrás la velocidad de la línea de 700 a 450 nuevamente-- empezaremos a ver 'el milagro de productividad a la inversa'", comentó el dirigente del PST. Porque 'el milagro' se basa en los golpes que los patrones les han propinado a la clase obrera y a los sindicatos por más de una década. Y eso es lo que empieza a cambiar.
"Su milagro los necesita a ustedes como mártires silenciosos. Cuando se acabe el silencio, se evapora el milagro".
Producen sus sepultureros
Esta realidad, dijo Barnes, subraya el reconocimiento por parte de los trabajadores con conciencia de clase de lo que produce "las batallas de clases y luchas revolucionarias en este país y el mundo es lo que la burguesía y otras clases adineradas hacen en relación al pueblo trabajador. Son las consecuencias de lo que Fidel Castro denomina acertadamente 'la ley de la selva' como esencia del capitalismo".
"No es la forma en que no funciona el capitalismo", destacó Barnes, sino la forma en que sí funciona --sus 'milagros', no sus fallas-- lo que produce los horrores, las condiciones de vida y de trabajo que llevan al pueblo trabajador a resistir y rebelarse".
Los gobernantes capitalistas realmente "producen los sepultureros de su sistema", dijo. "No somos nosotros sino ellos los que producen una nueva clase obrero estadounidense, al traer a las fábricas y a los campos a millones de trabajadores desde más allá de las fronteras de Estados Unidos, junto con sus experiencias y tradiciones de lucha desde todas partes de las Américas y del mundo".
Los capitalistas se ven obligados a hacer estos por las leyes de su propio sistema, al intensificar la competencia interimperialista por los mercados y las ganancias. Y ellos siempre creen que al hacer eso están resolviendo sus problemas.
"Pero no caen en la cuenta, como siempre ha sucedido con la clase patronal durante toda su historia", comentó Barnes. "Lo que ellos le hacen al pueblo trabajador engendra rebeliones. La intensificación del trabajo, de la velocidad de la línea, de la brutalidad, de la injusticia; el ser tratados como objetos, como 'factores de producción' en vez de seres humanos que piensan y luchan: esto es lo que produce la resistencia.
"Comienza en torno a cuestiones morales", explicó Barnes. "La lucha en Dakota Premium, las huelgas en las minas occidentales, el creciente movimiento social en las comunidades mineras en todo el país se han dado en torno a cuestiones morales. Lean lo que una y otra persona dicen en La voz del trabajador y en el Militant. 'Ya no puedo aceptarlo más, no sólo por mí sino por mis compañeros de trabajo. Ahora afirmo mi posición'. De eso se tratan las luchas que estamos viendo en todas partes.
"Los capitalistas engendran la revolución socialista", dijo Barnes. "Es la organización política de los trabajadores en números masivos, cuando surge una situación revolucionaria, lo que decide si esta revolución triunfará o no".
Ataque bipartidista
Los trabajadores con conciencia de clase no deben dejarse confundir por la ampulosidad de los candidatos presidenciales y congresistas republicanos, dijo Barnes, quienes señalan lo que él denominó "las limitaciones casi cómicas" del sistema de defensa antimisil basado en Alaska propuesto por la Casa Blanca demócrata. Porque detrás de la retórica de la campaña está la realidad profundamente seria de que la administración de Clinton ha dado los primeros pasos en dos de los principales objetivos estratégicos pero no realizados de la llamada Revolución Reaganiana.
Clinton está dando el primer paso para establecer un sistema de defensa de misiles --otro paso hacia la capacidad del imperialismo norteamericano de lanzar un primer ataque nuclear-- apuntado contra el estado obrero chino en primer lugar. En los años 80, Reagan al final tuvo que retroceder y limitarse a financiar investigaciones sobre dicho sistema de "la Guerra de las Galaxias".
Asimismo, la ley de Clinton para "acabar con la asistencia social según la conocemos" inició la ofensiva contra el Seguro Social que el mismo Reagan consideró demasiado explosiva políticamente como para tocarla durante su mandato de ocho años.
Estas y otras medidas de la administración demócrata --por ejemplo, la Ley de Antiterrorismo y Pena de Muerte Eficaz-- han abierto el camino para impulsar ataques más profundos contra el pueblo trabajador en Estados Unidos y el exterior, independientemente de cuál de los dos principales partidos capitalistas ocupe la Casa Blanca o la mayoría del Congreso.
También está creciendo la polarización política, resaltó Barnes, señalando cómo Patrick Buchanan se apoderó del Partido Reformista.
Buchanan está impulsando una reagrupación de fuerzas derechistas y ultraderechistas en torno al Partido Reformista, dijo Barnes. Esto ayudará a que las fuerzas buchananistas mantengan un pie en el campo de la política burguesa electoral --con acceso a la boleta electoral y una cantidad sustancial de financiamiento estatal-- mientras reagrupen a los cuadros de un movimiento fascista incipiente que tarde o temprano llevará su política ultraderechista y su matonería antiobrera a la calle y a los piquetes de huelga.
El partido, la JS, los partidarios
Al concluir sus comentarios, Barnes destacó la foto de los trabajadores del departamento del corte en la Dakota Premium Foods, que portaban camisetas con la consigna "Sí se puede!" en la sede del Local 789 la noche antes de su victoria electoral.
"Debemos recordar el origen de esa foto", dijo Barnes. "Fue organizada por los trabajadores como expresión de orgullo para asustar a los patrones. La pusieron en el sitio web de su sindicato el día de la votación.
"Después el Militant publicó la foto en su portada. Y la Juventud Socialista decidió hacerlo el centro de su exposición en esta conferencia, junto con una foto de la huelga minera contra la P&M en el Oeste".
Los partidarios del partido que organizan el Proyecto de Reimpresión también usaron la foto como elemento central al comienzo de su exposición en la conferencia, señaló Barnes. El texto explicaba que las luchas representadas en esta y otras fotos en la exposición "son el motivo de nuestra labor". (Peggy Brundy, miembro del comité timón del proyecto de reimpresión, luego comentó que los voluntarios "ya tenían la exposición lista antes de la votación y la victoria sindical en Dakota. Simplemente añadimos la foto,¡y cupo perfectamente!")
Esa foto, subrayó Barnes, "es una especie de prueba. Si te gusta esa foto --si ves en ella el tipo de partido revolucionario y organización juvenil que estamos decididos a forjar-- entonces vamos por el mismo camino, por la misma marcha histórica de la clase obrera".
Barnes dijo que el movimiento comunista "nunca antes había celebrado un encuentro donde el objetivo de la Juventud Socialista, el objetivo de los partidarios organizados del partido, y el objetivo del partido habían convergido de las maneras tan impresionantes como las que hemos visto en los últimos días.
Estamos construyendo el núcleo de un partido que será capaz de dirigir a la clase obrera en una revolución poderosa contra la clase gobernante más violenta que jamás ha existido sobre la faz de la tierra. De la vanguardia de trabajadores y agricultores combativos forjaremos los cuadros, las mujeres y los hombres, que integrarán la organización política más avanzada en la historia de la humanidad, un partido comunista, capaz de emular lo que hicieron nuestros compañeros en Cuba --hacer una revolución socialista-- para que juntos con el pueblo trabajador de todo el mundo pongamos fin a la degradación del capitalismo de una vez por todas".
Martín Koppel, Norton Sandler y Brian Williams contribuyeron a este artículo.
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