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septiembre de 2000 Vol. 24 No. 8

Estados Unidos

Mineros del carbón ganan huelga
Huelguistas en el Oeste derrotan intento de imponer jornadas de 12 horas

POR DANNY WILSON

KEMMERER, Wyoming--"¡No a las 12 horas!" "Nosotros ganamos, ustedes perdieron!" "¡Orgullosos de ser UMWA!"

Portando pancartas con estas consignas, miembros del Local 1307 del sindicato minero UMWA celebraron la ratificación de un contrato por un voto de 148 contra 32. Habían estado en huelga contra la compañía de carbón Pittsburg and Midway (P&M) por dos meses.

Unos días más tarde, en Nuevo México, el local hermano de los mineros de Kemmerer celebró la ratificación de su contrato con la P&M, filial de la Chevron. Los 330 obreros, miembros del Local 1332 del UMWA, habían estado en huelga en la mina McKinley desde el 15 de mayo.

Al anunciarse los resultados de la votación del 1 de agosto, 100 miembros y partidarios del sindicato celebraron la victoria en el cruce de caminos donde los camiones que cargan carbón de la mina no sindicalizada Black Butte entran a la central eléctrica de Pacific Power and Light. Antes de la huelga la mina Kemmerer era la única abastecedora de la central. En el cruce la organización Miners' Backbone (Columna Vertebral de los Mineros), que aglutina a esposas de mineros y otros partidarios de la huelga, organizó muchos mítines.

Los 230 miembros del Local 1307 salieron en huelga contra la P&M el 28 de mayo al rechazar la demanda patronal de una semana laboral de siete días y turnos de 12 horas. La compañía, que bajo el viejo contrato cubría todos los gastos médicos, exigía que los trabajadores pagaran parte de su seguro médico. Entre otros puntos de conflicto estaban las pensiones, los salarios, el derecho a jubilarse después de 20 años de trabajo, y la paga por horas extras.

La celebración fue resultado de "mucho trabajo y la voluntad de nuestros mineros a mantenernos firmes y decirle no a la P&M", dijo Mike Hunzie, operador de excavadora que lleva 32 años trabajando en la mina. "En todos mis años de ser miembro de la unión, jamás nos hemos visto tan fuertes como lo somos ahora".

"La unidad y la solidaridad nos ayudaron a vencer", declaró Annette Juvan, miembro la Columna Vertebral de los Mineros, cuyo esposo trabaja en la mina. "Gozamos de solidaridad entre nosotros y recibimos mucho apoyo de la comunidad y de otros sindicatos e individuos por todo el país que ni siquiera conocíamos".

En un comunicado de prensa después de la votación, el presidente del local, Elbert Harman, dijo, "Gracias a nuestra solidaridad logramos un contrato sin concesiones".

Los mineros comenzaron a regresar a sus trabajos al día siguiente. Veinte miembros de la Columna Vertebal de los Mineros recibieron a los primeros obreros que regresaron al trabajo con pancartas que decían "¡Ganamos!" y les entregaron brazaletes rojos simbolizando la victoria.

El contrato aprobado, con plazo de seis años, omite toda referencia a jornadas de 12 horas y horario de producción de siete días. De hecho, el "Memorándum de Acuerdo" (MOU) que exigía la compañía fue reducido de ocho páginas a una párrafo. La versión breve del MOU le permite a la compañía proponer horarios diferentes, pero deben ser aprobados por la mayoría de los trabajadores afectados.

El nuevo contrato les da a los mineros una prima de mil dólares una vez firmado el contrato y un aumento salarial de 30 centavos por hora cada año por un total de $1.80. Permite que los mineros con 20 años de antigüedad se jubilen si la mina se cierra o si al minero no lo van a regresar a su puesto después de un cierre temporal. Esta disposición los pone a la par de otros locales del UMWA donde las compañías pertenecen a la asociación patronal BCOA.

Las pensiones mensuales se aumentaron en 8 dólares por año de trabajo. Bajo el antiguo contrato un minero que se jubilaba después de 20 años de servicio y que tenía 62 años de edad recibía una pensión de 750 al mes, y después de 30 años de servicio recibía $1017. Bajo el nuevo contrato un minero con 20 años de servicio recibirá una pensión de $910, y $1257 para los que tengan 30 años de antigüedad.

La compañía continuará pagando el 100 por ciento del seguro médico de los mineros. Por otro lado, aumentará la contribución de los mineros por medicamentos, de 5 a 7.50 dólares, y por las consultas al médico, de 5 a 15 dólares.

Los mineros jubilados y las viudas de los mineros recibirán pagos anuales, y los que tengan 65 años de edad o más no tendrán que pagar más por medicamentos o consultas médicas. Los jubilados recibirán un aumento en sus pensiones.

Marlin Long, un operador de excavadora que ha trabajado en Kemmerer por 27 años, comentó que "este contrato no es perfecto y no creo que ningún miembro del local diga que sí lo es. Yo no estaba preocupado por los salarios. Cuando la compañía propuso la jornada de 12 horas, supe en ese instante que ni yo ni demás estaríamos dispuestos a cambiar nuestro modo de vida. Por muchos años hemos sufrido los embates de compañías como la P&M.

'Salimos más fuertes'

"Al principio me preocupé de que P&M se saldría con la suya. Pero al crecer el apoyo y solidaridad dentro y fuera de nuestro local, nos fuimos volviendo más fuertes. Y desde la primera votación cuando rechazamos la propuesta de la P&M por una rotunda mayoría, supe que éramos un sindicato distinto de lo que habíamos sido".

Long agregó, "Le mostramos a mucha gente que se puede luchar contra una compañía y vencer. No sólo ganamos nosotros. Demostramos que si uno se mantiene unido y consigue apoyo, puede salir de estas luchas mucho más fuerte".

Advirtió, "Hemos ganado esta batalla pero la guerra aún no se termina. Tenemos que estar listos para más batallas. Todo el movimiento obrero se tiene que hacer más fuerte, incluyendo los trabajadores no sindicalizados".

Durante casi toda la huelga P&M se negó a negociar con los mineros. Después de seis semanas de huelga, cuatro obreros cruzaron la línea de piquetes, dos de ellos miembros del sindicato.

Esa semana, empezó a llegar más solidaridad. Miembros del sindicato del acero USWA en las minas de carbonato sódico trajeron contribuciones. Las mujeres partidarias de la huelga organizaron una marcha y un piquete ampliado para "saludar" a los que cruzaban la línea y mostrarle a la patronal que se mantenían firmes.

Ante la campaña de propaganda antisindical en los periódicos, el acoso de la policía y las amenazas de la compañía, los huelguistas respondieron con más mítines y piquetes ampliados, culminando con el exitoso acto del 26 de julio frente a la sede de la compañía en Denver.

Muchos de los mineros en Kemmerer expresaron la necesidad de orientarse ahora hacia los miembros del sindicato cuyos contratos vencen a fines de agosto en cuatro minas de la Peabody las minas Kayenta y Black Mesa en la Nación Návajo en Arizona, la mina Séneca en Colorado, y la Big Sky en Montana.

"Fue una victoria importante para nosotros," dijo Matt Krall, quien ha trabajado en la mina Kemmerer por 27 años. "No hicimos mayores concesiones. Es más, avanzamos en relación al último contrato. Nunca hemos sido más fuertes en este local."

El presidente local Elbert Harmon dijo, "Creo que hemos establecido un precedente para la División Occidental y para todo el UMWA. A raíz de esta lucha, unos cuantos mineros no sindicalizados ya han pedido unirse al sindicato."

"La solidaridad que recibieron los mineros fue la clave para ganar. Creo que sin ello no se hubiera podido lograr. Todo el UMWA tiene una deuda para con estos militantes. Si el 1307 no hubiera derrotado la jornada de 12 horas estaríamos enfrentando una situación muy pesada", dijo Hinkle. Hinkle, miembro del Local 1984 del UMWA en la mina Deserado de la empresa Blue Mountain Energy en Rangely, Colorado, ayudó en su local a organizar actividades de solidaridad con los huelguistas de Kemmerer.

El Local 1307 recibió muchas donaciones de tiendas e individuos de esa localidad, así como de los sindicatos de camioneros (Teamsters), carteros, de telecomunicaciones, de la electricidad IBEW, y otros locales del UMWA en la Región 4, así como varias juntas estatales de la AFL-CIO en el Oeste.

Algunas de las mayores contribuciones llegaron de dos locales del USWA en las minas de carbonato sódico en Rock Springs, Wyoming. Llegaron donaciones generosas de los obreros de la refinería Chevron en Los Angeles, miembros del sindicato petroquímico PACE. Los huelguistas de la P&M fueron a la refinería y repartieron volantes a los trabajadores. También proyectaban visitas a los trabajadores de la refinería de la Chevron en Salt Lake City y una protesta frente a la sede de Chevron en San Francisco.

El local del UMWA en la mina North River de la P&M cerca de Birmingham, Alabama, efectuó actos de solidaridad con los huelguistas. Los sindicalistas en esa mina llevaron braceletes rojos al trabajo en solidaridad con las huelgas y organizaron por lo menos dos "días conmemorativos" --días libres-- para expresar su apoyo.

Las contribuciones ayudaron a mantener lleno el almacén de comida de los huelguistas, que estaba a cargo de la Columna Vertebral de los Mineros.

'Columna Vertebral de Mineros'

La Columna Vertebral de los Mineros se formó después que cuatro trabajadores cruzaron la línea de piquetes. Mary Service, una de sus dirigentes, explicó, "Yo nunca había estado en una línea de piquete antes de esta huelga. La primera vez me asusté. Vi las expresiones de los mineros el día que sus propios miembros cruzaban la línea de piquetes. Entonces me dije: tenemos que ayudar a estos hombres.

"Así fue que la huelga se volvió la lucha de todos. Actuamos como una sola familia sindical. Formamos la Columna Vertebral de los Mineros y empezamos a organizar mítines y solidaridad para nuestra huelga. Comenzamos nuestras reuniones semanales con 15 mujeres. Luego subimos a 25 y después a 35, y luego 40 mujeres llegaban a nuestras reuniones del miércoles para organizar nuestro trabajo. Al principio de la huelga, ùquién hubiera pensado que nos haríamos tan fuertes como estamos ahora? Vamos a mantener esta organización en marcha".

Sue Hunzie, otra dirigente de la Columna Vertebral, dijo, "No vamos a dejar de organizarnos ahora que se terminó la huelga. Con los contratos de Peabody que van a vencer, tal vez podemos ayudarles con apoyo y solidaridad aportando lo que hemos aprendido.

"Vamos a hacer todo los posible para ayudar a otros sindicatos en huelga. Le debemos mucho a mucha gente por el apoyo que nos han dado, pero aprendimos que hay que tener solidaridad y unidad para vencer".

El 19 de agosto la organización de mujeres organizó un "Baile de la Victoria" en el club Eagles para celebrar el triunfo de la huelga.


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